martes, 3 de febrero de 2026

VISITA PINTURA SEVILLANA EL RETRATO FLAMENCO Y EL LINAJE DE LOS ALFARO


 







Santa Catalina en la rueda

Flagelación de Santa Catalina 

Ejecución de los cristianos 


santa catalina y los sabios 


Degollación de santa Catalina 

Adoración a santa Catalina en una urna 

Nazareno de Felipe de Rivas 

Inmaculada de Murillo 

Tenebrario 

Exaltación de la Eucaristía ( herrera el Viejo) 



Martes 3-2-26 NOTAS: (VISITA) LA PINTURA SEVILLANA UNA APROXIMACIÓN ICONOGRÁFICA ; BLOQUE II: ICONOGRAFÍA SECULAR Y CLÁSICA ;   EL RETRATO FLAMENCO PARROQUIA DE SAN VICENTE / Guía Emilio Rubio / ATRIUM / POLÍPTICO DE SANTA CATALINA ( de los Alfaro),  autor Jan Sanders van Hemessen , en la Capilla Sacramental de la Parroquia de San Vicente, es un tríptico , en la capilla sacramental están las puertas del tríptico, por detrás es una pintura de grisalla, obra restaurada por el IAHP con participación de varias universidades, se conservan las 6 tablas centrales,  es uno de los cuadros “eyckianos” (de los hermanos van Eyck) que hay en Sevilla, con influencia de estos pintores; se conoce cuándo se encargó y cuando llega a Sevilla; la capilla encargada por Francisco de Alfaro el padre de Sancho Bravo de Laguna y Alfaro muy importante en la corte de Carlos V, clave en la erradicación de la rebelión de Gante, lugar de nacimiento de Carlos V,  los personajes que aparecen en el cuadro son Sancho Bravo , su hijo Luis que obtuvo el mayorazgo,  sobrino de Cisneros y Diego;  Jan Sanders van Hemessen es el autor tenía su taller en Amberes,  metido en las polémicas de arte por las ideas de Lutero; momento muy interesante por las doctrinas de Lutero,  seguido por Lucas Cranach , pintores se convierten en difundidores de las ideas de Lutero,  van Hemessen también siguió a Lutero;  IMPORTANCIA DEL RETRATO FLAMENCO en el Convento de San Antón ( Hermandad del Silencio) hay un cuadro de Rafael, procedente de la Iglesia de San Miguel;  el cuadro lo encarga Sancho en el propio taller de van Hemessen,  en Amberes,  al cabo de tres años llegó a Sevilla,  los Alfaro pierden la capilla (dejaron de pagar, se fueron a América)  y pasó a ser de la hermandad sacramental;  cuadro de la EXALTACIÓN DE LA EUCARISTÍA de Herrera el viejo está arriba del coro;  Francisco de Alfaro abuelo de Sancho,  era Alcalde y Guardador de la Saca,  vinculado al Adelantado Mayor de Andalucía,  la capilla actual de Pedro de Silva es de 1792,  reedificada tras el terremoto de 1755,  la tienen que hacer nueva,  otras obras importantes en la capilla son la VIRGEN DE LA CABEZA y la VIRGEN DEL ROSARIO pertenecían a la Hermandad Sacramental que se fusiona con la hermandad de Ánimas , a su vez son absorbidas por las Siete Palabras;  (esta se constituye con la unión de otras y es el resultado de siete hermandades) ;  capillas adosadas en forma de Quba, a continuación de esta se halla la de ( ) con 9 pinturas de Villegas y Marmolejo;  Francisco de Alfaro es Alcalde y Guarda de la Saca ( o sea lo prohibido sacar de España, en tiempos de guerra :  prohibido exportar cosas fuera,  vinculado al Adelantado Mayor fue alcalde durante la guerra de Portugal,  los bienes prohibidos eran por ejemplo la harina,  tenía un cuerpo militar propio no se podía sacar oro y plata para fortalecer la economía; los Guzmanes (la familia de Medina Sidonia ) estaban de parte de Isabel y Fernando y los Ponce de León (familia de Arcos)  apoyan a Portugal y tenían propiedades en la raya de Portugal;  Francisco de Alfaro toma Carmona y Alanís y es clave para la estabilidad y el equilibrio de la consolidación de los Reyes Católicos,  el hijo Sancho, es personaje clave, fue consejero de guerra y veedor de La Armada de Carlos V;  Sancho Bravo de Molina acompaña a Carlos V por la revuelta de Gante;  María II de Hungría,  hermana de Carlos V,  casada con Luis II de Hungría,  este muere en la lucha contra los otomanos y en el periodo que Isabel de Portugal estuvo de regente,  María II fue clave por la compañía que prestó a la reina;  Flandes cuya capital Gantes se alía con Borgoña se conforma los Países Bajos ( incluyendo Hamburgo,  Bélgica y parte de Francia)  cuando empieza la tensión en Gantes, Carlos V manda a María II de Hungría, pero Gantes no quería pagar impuestos, por no haberlo autorizado ellos;  María tiene que salir de Gante;  Sancho encarga el cuadro en Amberes,  Carlos V entra en Gante el día de su cumpleaños,  Carlos machaca a los 25 cabecillas de la revuelta , hizo lo mismo que a los comuneros de Castilla,  para llegar a Gante (no podía por mar)  Carlos convence a Francisco I de Francia que le va a entregar el condado de Milán,  eso anima a Francisco I que acompaña a Carlos y  ( el condado de Milán tiene muchas riquezas)  junto con Borgoña;  Borgoña y Milán se comunicaban por mar a través de Sevilla,  Francisco I  y Carlos V van juntos hasta París,  Carlos pasa a Gante y los cabecillas se rinden sin lucha , Carlos V le dice a Francisco I que no le entrega a Milán;  Sancho Bravo de Laguna era el lugarteniente de Carlos V,  llegó a Bruselas donde estaba María II con 12000 soldados,  Carlos ejecuta a los 25 cabecillas de Gante de la revuelta,  y hace desfilar al resto medio desnudos y con una soga al cuello,  Carlos muda la industria tejedora de Gante a otra ciudad, la obra del políptico llega a Sevilla en 1543,  Sancho lleva con la Cruz de Alcántara,  protegidos por San Benito de Nursia;  el Papa concede que la reconquista tenga carácter de cruzada,  tenga el mismo rango y eso sirve para reestructurar la nobleza en España y conceder un nuevo rango de hidalguía (para no pagar impuestos); el rango siguiente de la nobleza es la hidalguía, no hacía falta ser militar;  los cascos (yelmos) abiertos, adiestrados,  con penacho,  son de hidalgos;  el cuadro llega en 1543,  las cruces de Alcántara se pintan a la vez,  van Hamessen lo incluye y se mostró en 1544,  rasgos del retrato flamenco el modelo italiano propone belleza e idealización y el modelo de Flandes propone veracidad;  la escuela flamenca se convierte en preferida de la monarquía española, sobre todo María de Hungría,  el arte español tiende a las veracidad y realidad,  por eso tiene más aceptación que la escuela italiana,  aquí se crea la Escuela Hispano Flamenca ( los cuadros  tienen verrugas,  arrugas y pelos en la nariz)  se exageran para destacar la personalidad,  el trasfondo de la pintura es para recoger las devociones de la familia;  SAN ROQUE Y SAN SEBASTIÁN protectores de la peste,  el fondo se desarrolla en altura y no en profundidad,  en este cuadro tiene influencia italiana (cuerpo de San Sebastián) y la postura de San Roque (forma artificial)  recuerdan al arte italiano pero a la hora de realizar retratos es totalmente flamenco;  en Sevilla llegan pintores flamencos como Campaña; Esturmio y otros;  la situación económica favorece que vengan artistas;  los territorios de Argelia y Túnez se ganan a los otomanos y se le entregan a los antiguos caudillos musulmanes;  hay concordia entre Sancho y la parroquia para que se realice la capilla,  la gran devoción es de Santa Catalina,  San Roque y San Sebastián (son protectores contra la peste) ;  el retablo de la capilla es de Juan Bautista Vázquez para incorporar las pinturas de Villegas y Marmolejo;  NAZARENO es el primer paso de las Siete Palabras pertenecía a la Hermandad Sacramental, es de Felipe de Rivas,  José de Arce autor de las esculturas de la Iglesia del Sagrario de la catedral,  de las esculturas monumentales de la Iglesia del Sagrario,  es el maestro de Felipe de Rivas;  PINTURAS DE SANTA CATALINA que tenían el políptico, realmente  para ensalzar la batalla,  pinturas son muy caras,  pinturas para el éxito social,  no son pinturas devocionales,  retablo de 3 tablas verticales a un lado y 3 tablas verticales al otro,  tablas con episodios del martirio de Santa Catalina a la derecha el primer cuadro es la rueda de pinchos y el emperador Magencio (con el perro galgo que simboliza la fidelidad) Santa Catalina tiene mucha influencia,  Majencio quiere convencer a Catalina pero es ella la que convence a los sabios que le manda Majencio y los convierte al cristianismo, Majencio  los manda ejecutar en el lado derecho el cuadro central es Majencio quema a los cristianos para que Catalina haga apostasía, los fondos ruinosos es el triunfo sobre el paganismo,  en el lado derecho el cuadro tercero es las flagelación de Santa Catalina;  a la izquierda el cuadro final es la rueda que la cobija a la izquierda el cuadro central es la decapitación y a la izquierda en el primer cuadro la adoración a Santa Catalina con una urna

 

FICHA ATRIUM

 

EL RETRATO FLAMENCO El género del retrato cobra impulso en Europa durante el siglo XVI. En este periodo coexisten en la península dos escuelas; la flamenca, que supone un avance hacia el realismo (al que, por naturaleza, tiende la idiosincrasia del español), y la italiana, de estirpe clasicista, que propicia la idealización. Una y otra conviven manifestándose tanto en producciones cultas como de raigambre popular. Sevilla disfruta entonces de un auge sin precedentes gracias a la monopolizada carrera de Indias, convirtiéndose en lugar de paso o asiento de artistas foráneos, imantados por las posibilidades que ofrecen las obras de la catedral y la renovación de numerosos conventos y palacios. A ello hay que añadir que el ascenso al trono de los Austrias favorecerá la llegada de muchos comerciantes y pintores flamencos. Por todo lo dicho, la pintura sevillana se considera la de mayor predicamento y personalidad artística de la España del Renacimiento. Una característica que define el quehacer de los pintores flamencos es la obsesión por el detallismo, por el verismo, que impulsa a plasmar en las obras pormenores que incluso no vemos a simple vista. Esta singularidad se traslada particularmente al retrato, de forma que el idealismo se arrincona y se hace habitual encontrar en los rostros los defectos del efigiado, como arrugas, papadas, barbas de varios días y todo tipo de imperfecciones. A su vez, y profundizando en este camino “de la verdad”, se intentan plasmar las emociones, el retrato psicológico, llegando a exagerar cualidades físicas que apoyen matices del carácter, antecediendo el género de la caricatura o el retrato expresionista.

EL LINAJE ALFARO Y EL POLÍPTICO DE SANTA CATALINA DE LA PARROQUIA DE SAN VICENTE La capellanía de santa Catalina de la parroquia de san Vicente fue instituida en 1459 por el jurado Francisco de Alfaro. Su nieto, Sancho Bravo de Laguna, mediante escritura otorgada en 1543 formaliza un nuevo concierto por el que obtiene autorización para “hacer a su costa todos los adornos e reparos que la capilla obiese necesidad”. Consecuencia de este compromiso es la decisión de instalar, entre otros bienes muebles, un retablo acorde con la importancia política y el prestigio social que la familia había alcanzado. Sancho inició su carrera junto al regente Cisneros, con quien emparenta al casar con una de sus sobrinas. Con el tiempo se ganará la confianza del joven emperador, quien lo incluye en su Consejo de Guerra y lo nombra Veedor General de los Ejércitos y Armadas y Gentilhombre de Cámara. Aunque pasaba largas temporadas en la itinerante corte imperial, cada vez que podía regresaba a su casa del barrio de san Vicente para encargarse de los importantes negocios familiares. La capellanía referida destaca entre su patrimonio por sus connotaciones afectivas. Sancho consolidó la concordia con el templo y convirtió la capilla en panteón, procediendo con celeridad a trasladar los restos de sus predecesores desde distintos puntos del reino. Seguidamente proyectó una decoración que incluyera las devociones históricas del linaje y gestionó la ejecución material del conjunto. Del ambicioso programa arquitectónico y decorativo existen un buen número de referencias documentales que nos hablan de su calidad y de la elevada cuantía invertida. A finales de 1543 se culminaba la nueva capilla y se ultimaba la decoración, en la que se incluían el retablo y pendones con la heráldica familiar. Sabemos de la satisfacción del patrono por su obra y de la admiración del mayordomo de la fábrica parroquial “por las muchas cosas que el dicho don Sancho ha echo en la dicha capilla e la adornado y acrecentado mucho”. No obstante, nada de estas obras ha llegado hasta nosotros con excepción del políptico pictórico (fig. 1), encargado con seguridad en Amberes, donde el autor, Jan Sanders van Hemessen, tenía abierto taller. La estancia del comitente en esa ciudad ha de relacionarse con su presencia en el séquito que acompañó al emperador en 1540 a los Países Bajos en la llamada campaña de Gante. Resuelta con contundencia la revuelta en la capital del condado flamenco, ciudad natal del monarca, en una operación que abarcó desde el 14 de febrero al 12 de mayo, Carlos marchó a Amberes, donde permaneció con su corte desde el 13 al 24 del mismo mes. Está justificado pensar que, con esta ocasión, don Sancho entrara en contacto con el artista y formulara el correspondiente encargo. La fecha exacta de la entrega de la obra se deduce por la presencia de determinados elementos heráldicos en la misma. De esta forma sabemos que uno de los representados, Luis Bravo, no solicitó su ingreso en la orden de Alcántara hasta 1543, y resulta poco creíble que hubiera decidido lucir en su pecho la cruz distintiva antes de la Real Cédula. Bien es cierto que esta cruz pudo ser añadida con posterioridad, pero no creemos que sea posible porque tras estudiar las cruces de padre e hijo las encontramos trazadas con idéntica técnica y composición cromática (fig. 2). El retablo, pues, no debió ser entregado hasta finales de 1543. El tríptico se concibe como un legado emblemático del comitente, una proclamación de la virtud, rango, prestigio y condición de su familia. Se trata de una composición encargada con una aparente finalidad votiva pero que en realidad comporta una interrelación de funciones donde prima la idea de magnificencia de los varones de la familia. La forma en que éstos han sido figurados es, en este sentido, representativa: más que como devotos los nobles figuran como protagonistas de una importante empresa militar. El propio Sancho (fig. 3) es el caballero de más edad de los tres que figuran delante de san Benito, protector de la orden de Alcántara. Los otros dos son sus vástagos; Luis, en el centro (fig. 4), capitán de caballería del Carlos V y único fruto de su unión con María de Villareal Cisneros, y Diego (fig. 5), a la derecha, hijo de Bernardina Manrique, segunda esposa de Sancho Bravo, instituido como heredero de su hermanastro en el caso de que éste muriese sin hijos, circunstancia que no se produjo, ya que fue progenitor de Sancho Laguna, quién a finales del siglo XVI le sucedió en el derecho de patronazgo de la capellanía. Los retratos sirven de soporte a las glorias sociales de los efigiados, aunque, al estar destinados a formar parte de un lugar sagrado, son respaldados por la santidad, como es habitual en las obras flamencas del periodo. Como símbolo de hidalguía los cascos aparecen adiestrados, de perfil, realizados en acero bruñido y con visera abierta dejando ver tres rejillas claveteadas de oro (fig. 2).






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