sábado, 28 de febrero de 2026

Desfile conmemorativo de la entrada de Carlos I e Isabel de Portugal en Sevilla para su casamiento

 





























Carro con cajas de claveles 



DESFILE PARA REMEMORAR LA ENTRADA DE CARLOS V E ISABEL DE PORTUGAL A LA CIUDAD HACE 500 AÑOS

 

El Ayuntamiento de Sevilla rememora este sábado, 28 de febrero, la entrada del emperador Carlos V e Isabel de Portugal a la ciudad con motivo de su casamiento, un acontecimiento histórico celebrado en 1526 y que convirtió Sevilla en escenario de una de las grandes ceremonias públicas del Renacimiento.

Este espectáculo, concebido como una recreación escénica itinerante de gran formato, contará con más de 120 participantes, entre bailarines, figurantes, los actores de la compañía Teatro Clásico de Sevilla, el Tercio de Olivares y los Ministriles, que interpretarán música renacentista en directo.

Los emperadores y su corte llegarán a la ciudad por el Arco de la Macarena, a las 16:30 horas, y está prevista su llegada a Puerta del León del Real Alcázar a las 19:30 horas.

una puesta en escena basada en el rigor histórico del protocolo, la jerarquía y la simbología del siglo XVI, así como en la indumentaria y los códigos visuales de la monarquía hispánica. El vestuario también parte del éxito de ese desfile que, sin ninguna duda será un éxito para Sevilla y para todos los sevillanos. Se ha procurado que el vestuario escogido sea fiel a la época que representa, para lo que se usarán trajes provenientes de películas de cine internacional, muy exclusivas, además de atuendos diseñados exprofeso para el vestuario de Isabel de Portugal y de Carlos V. Incluso las joyas se han reproducido a imagen y semejanza de las que presentan pinturas de los emperadores”.

 










martes, 24 de febrero de 2026

PINTURA SEVILLANA : LA PINTURA HISTORICA




 




















Martes 24-2-26 (VISITA)  LA PINTURA SEVILLANA UNA APROXIMACIÓN ICONOGRÁFICA ; BLOQUE II: ICONOGRAFÍA SECULAR Y CLÁSICA : . LA PINTURA DE HISTORIA / ATRIUM / Emilio Rubio / Palacio del Alcázar de Sevilla construido, en  sus inicios por Abderramán III, en el 914,  antes estaban en la casa Olea , en un alcázar más palaciego que defensivo, actualmente queda visible la Sala de la justicia y los sillares romanos aprovechando la muralla romana que se desmanteló y sirvió para la construcción del Alcázar para protegerse de los propios sevillanos,  en aquel tiempo estaba gobernando una familia yemení,  estuvo en el poder y fueron expulsados, los abadíes empiezan a usar este edificio como Palacio Real,  los abasies de Túnez son los que están en el Alcázar cuando llegan los cristianos;  Al Zafat, visir del sultán de Túnez,  Alfonso X y Pedro I y los Reyes Católicos fueron haciendo ampliaciones,  la que se ve desde desde la plaza de armas es de estilo nazarí,  por la alianza que existía con Mohamed de Marruecos, aparece la heráldica castellana entre las grafías islámicas; con Fernando III vino el 40% de tropas musulmanas y en el repartimiento hay 5 reyes musulmanes;  las atarazanas y la casa de contratación de 1503 (cobraban 1/5 de la huchaca)  de la corona,  era una posibilidad de alianzas comerciales con mercaderes de otras nacionalidades,  como ejemplos de súbditos cristianos que estaban al servicio de los jefes y reyes musulmanes:  Rodrigo Diaz de Vivar El Cid Campeador  y Alonso Pérez de Guzmán don Fadrique y el Infante Enrique de Castilla también estuvieron al servicio de los reyes islámicos,  recintos de la Casa de Contratación hasta 5 ampliaciones,  donde el cuadro VIRGEN DE LOS NAVEGANTES y el Cuarto del Asistente (alcalde de la ciudad) la ciudad se gobernaba por un concejo civil,  empezaron 24 y llegaron a existir 41,  (para recaudar dinero),  el asistente estaba puesto por el rey, hasta Sánchez Arjona que fue el último,  su casa estaba en el Alcázar,  también estuvo de asistente Pablo de Olavide;  los almohades en 1161 dan entrada a los genoveses,  los genoveses jugaban a dos bandas y eran envidiados,  LA VIRGEN DE LOS NAVEGANTES (Alejo Fernández) 1531;  tiene a la derecha los impulsores del comercio de América a la izquierda a Cristobal Colón y los hermanos Pinzón, la Virgen protege a marinos, gobernantes e indígenas,  es un “folleto” de los méritos de la expansión naval y evangelizadora,  había tráfico de esclavos y comercio de oro de Guinea,  estos dos ingresos influyen en las victorias españolas contra los portugueses, obligan a los marinos de Palos a que cedan unas plazas que habían pasado a ser el dominio portugués,  se negaron a ceder las plazas y a cambio tuvieron que ceder las naves para la expedición de Colón,  marineros de Palos iban sin cobrar y hay hasta tres 3 motines, después de uno de ellos, Colón dice que tardarán 2 días en llegar,  Emilio dice que Colón ya había estado antes en América,  aparecen en el cuadro Juan de la Cosa y Vicente Yáñez Pinzón,  Fernando III el Santo,  el hombre de bonete rojo es el emperador Carlos ; Sancho de Matienzo es el tesorero real de la Casa de Contratación, el cuadro de Alejo Fernández  obra maestra del Renacimiento,  importante una obra hecha para el sitio y expuesta en el sitio para el que se hizo; arriba a la izquierda SAN SEBASTIAN , arriba a la derecha SAN TELMO, abajo a la izquierda SANTIAGO,  abajo a la derecha SAN JUAN ,  en la parte baja del cuadro, TIPOLOGÍA DE EMBARCACIONES   ; PINTURA DE HISTORIA LAS POSTRIMERÍAS DE SAN FERNANDO del año 1887, de Virgilio Mattoni, ya es de los últimos tiempos de la pintura histórica, impera el realismo,  son escuelas estilísticas que van a su aire,  la movilidad por Italia y París,  Virgilio Mattoni, viaja a Roma coge de referencia a Villegas y a Jiménez Aranda empieza un cierto modernismo, se mezclan estilos,  el realismo vendría a acabar con la pintura de historia y las pinturas de género;  Virgilio Mattoni era más pintor religioso;  García Ramos y el impresionismo está ya apareciendo el cubismo empieza en 1908,  García Ramos , el costumbrismo pero con el acento realista,  pintura de historia interesante por él formato,  no tiene el formato burgués,  costumbrista y de género,  hace referencia a formas de vida ya casi desaparecidas por lo industrial,  ingleses y franceses extienden lo de España en clave andaluza,  los temas religiosos ya se habían acabado en Francia, Inglaterra y Alemania,  aquí la artesanía estaba plenamente vigente;  ahora el costumbrismo tiene toques regionalista,  pintura histórica  impulsada por dos aspectos por el estado oficial por los alumnos de la Academia de pintura en Roma,  los alumnos en las academias de Roma tenían mucha fama,  dibujo del natural no es fácil hacer un perfil del siglo XIX,  las instituciones (ayuntamientos,  diputaciones)  le pedían los temas concretos reales,  academias de arte pensionan y pedían cuadros cada cierto tiempo y también impulsadas por las exposiciones de 1816 a 1837 se dan medallas nacionales otorgadas como premios también 10.000 reales,  incluso podrían dar medallas de Honor; Virgilio Mattoni alumno de Eduardo Cano y tuvo influencias de Fortuny,  pintura de casacone , historia encargada por Ayuntamiento de Sevilla: La batalla de las Guadarras, espíritu patrio,  sucede a los nacionalismos,  en la guerra de Cuba Joaquín Costa y el regeneracionismo, se proponen exaltación de los valores patrios,  no solo en España surge el nacionalismo,  las naciones buscan su identidad,  Pintura de Historia, Joaquín Sorolla tiene que hacer una pintura de historia con el entierro de Cristo, pero los académicos la ridiculizaron y Sorolla la destruyó; LAS POSTRIMERIAS DE SAN FERNANDO  Fernando III el Santo ha saltado de la cama,  a la izquierda un monje dominico,  como monje mercedario (alfaqueque se dedicaban a la negociación de la liberación de cautivos y sustituidos por mercedarios y trinitarios);  en el suelo aparece en la corona,  la Lobera (la espada de Fernando III) y el cetro;  aparece la Virgen de las Batallas,  hijos de Fernando III el Santo,  tras las lámparas de aceite Virgen de las Batallas, era  portada en las batallas de Andalucía;  Fernando III hijo de doña Berenguela y nieto de Alfonso VIII ( el de las Navas de Tolosa)  Alfonso IX no quería que los reinos de Castilla y León estuvieran bajo la misma persona;  Fernando III el Santo casa con Beatriz de Suabia,  vinculada con el Sacro Imperio Romano y el emperador de Bizancio,  Fernando III tiene que luchar para conseguir el reino de León,  Fernando por su ser medio ilegítimo tenía muchas revueltas;  los Haros y otros;  Fernando tenía aliado a Jiménez de Rada el obispo;  en el cuadro aparecen los hijos Fadrique, (le encargan que vaya a por el ducado de Suabia,  Alfonso X aspira a territorios ; Alfonso aspira al “fecho imperio” ( Sacro Imperio)  y no lo consigue;  relaciones de Fernando III y Alfonso X las rebeliones de Galicia,  hijo Infante Fadrique,  hijo Infante Enrique,  Beatriz de Suabia no estaba de acuerdo con la Catedral románica de Burgos y Fernando III encarga una nueva Catedral gótica,  cuando queda viudo de Beatriz de Suabia casa con Juana de Ponthieu , Fernando III tuvo 10 hijos con Beatriz de Suabia y 5 hijos con Juana de Ponthieu; también aparece el arzobispo Raimondo, Fernando III pide el viático,  dice la frase “ ( ) me diste reinos que no tenía ( ) ofreciéndote mi alma “ hijos de Alfonso;  un subdiácono con libro ; Enrique se va a luchar a Sicilia, en la guerra de  güelfos y gibelinos,  Enrique y los amores con su madrastra Juana de Ponthieu a Enrique se le ejecuta por apoyar a Sancho, ejecutado a garrote vil, “afogado”; Juana se pone a favor de Sancho y encuentra de y en contra de Alfonso X Juana busca Fadrique busca a Enrique y Fadrique ellos eran hijos de Beatriz de Suabia,  Juana de Ponthieu postrada,  los hijos que están junto al altar,  las 6 velas,  el báculo aparece el almirante Bonifaz; en la pintura histórica …¡¡  cuántos más personajes haya en un cuadro, mejor ¡!!

 

FICHAS ATRIUM

 

 

LA PINTURA DE HISTORIA

Los orígenes de la pintura de historia podemos buscarlos en el siglo XVIII, y aún antes, cuando algunos pintores, casi siempre por encargo, comienzan a realizar obras que evocan nuestras pasadas grandezas, pudiéndose citar a modo de ejemplo el Episodio de la Batalla de San Quintín de Lucas Jordán o la Rendición de Sevilla, de Flipart, los dos en el Museo del Prado. La propia academia de San Fernando, creada en 1752, elige con frecuencia temas históricos para los concursos de los artistas pensionados en Roma, como en 1758, cuando propone el tema del repudio que don Alfonso el Batallador de Aragón hizo de su esposa doña Urraca, o en 1790, cuando Vicente López ganaba el premio con un lienzo de Los Reyes Católicos recibiendo a los embajadores de Fez, conservado en el museo de esta Institución. La pintura neoclásica del francés Jacques-Louis David impulsará el gusto por el género histórico, hasta el punto de extender entre los académicos su primacía sobre cualquier otro asunto. El romanticismo, que ensalzará los valores tradicionales, colocará también el tema histórico en el cenit de la pintura, situando los temas de historia medieval, épicos y líricos, en las más altas cotas de la producción de nuestros pintores. Así, el nacionalismo y el historicismo, los dos pilares básicos del movimiento romántico, serán también las bases de la pintura de historia. Los artistas españoles vinculados al citado David, como José Aparicio, los Madrazo o Juan Antonio Ribera, deben ser considerados como los pioneros del género histórico en el XIX. Lienzos como El hambre de Madrid de 1811, de Aparicio o La Muerte de Viriato de José Madrazo deben ser tenidos como los primeros resultados de esa nueva conciencia “histórica” que hará despertar en nuestros pintores las complejas vicisitudes por las que pasa el país. Otras obras realizadas en aquellos años, como Los fusilamientos de la Moncloa o El dos de mayo, ambas de Goya, fueron entonces consideradas como “testimonio histórico” más que como pintura de historia. Pero será en la segunda mitad del XIX cuando nuestro género alcance sus cotas más altas, siendo potenciada por el importante aliciente que para los pintores supuso la creación de las Exposiciones Nacionales. En estos certámenes los temas de la exaltación nacional prevalecerán, y así, desde la primera de 1856, el género alcanzará un auge que tendrá su cenit entre 1864 y 1866, cuando compiten las obras de Eduardo Cano contra las de Eduardo Rosales, José Casado de Alisal o Luis de Madrazo. Tras un breve declive la pintura de historia vuelve a resurgir en 1878 gracias a Francisco Pradilla y a su obra Doña Juana la Loca, que se hace con el principal galardón, la Medalla de Honor, que comportaba un premio de 10000 reales, categoría que, si no aparecía una pieza excepcional, se solía dejar desierta. En años sucesivos, 1881, 1884, 1887 y 1890, todas las primeras medallas se otorgaron a pinturas de historia. Junto a este certamen también supondrá un impulso a la temática histórica la creación de la Academia de Bellas Artes de Roma, que contará con hasta cuatro pensionados para la pintura de historia. De esta forma será el Estado el gran impulsor del género, pues las obras debían ser de gran formato, coloristas y con multitud de personajes, algo que quedaba por lo general fuera de las posibilidades de los bolsillos particulares. El tema comienza a decaer a principios del XX por la opinión contraria que sobre el mismo vertieron intelectuales como Unamuno.

 

LA PINTURA DE HISTORIA EN EL REAL ALCÁZAR La Virgen de los navegantes, tabla realizada por Alejo Fernández hacia 1531 (figs. 1, 2 y 3), no se trata como tal de una pintura de historia, pues este género, como ya hemos visto, aparece más tarde, pero debe considerarse un precedente, pues se pretenden resaltar algunos de los logros de la política española del XVI, en este caso la exploración oceánica y la evangelización del Nuevo Mundo, hasta el punto de haber sido considerada como «la afirmación más plena de la ideología española oficial» de su tiempo. La Virgen aparece sobre una bahía que une continentes, y bajo su manto quedan protegidos barcos, tripulantes e indígenas (medio desnudos, en segundo plano). A su izquierda aparecen Colón (con vestidura dorada) y los hermanos Pinzón (con capa roja), mientras que a su derecha vemos a Fernando el Católico, Carlos V (con bonete rojo) y Sancho de Matienzo (con hábito negro), primer tesorero de la Casa de Contratación. Las postrimerías de Fernando III, el Santo, lienzo realizado por Virgilio Mattoni en 1887, constituye una de las mejores pinturas de historia conservadas en Sevilla (fig. 4). Es propiedad del Prado, que lo tiene en depósito en el Real Alcázar. Virgilio fue alumno de Eduardo Cano en Sevilla y de Fortuny en Roma. La influencia de este último será determinante en sus grandes lienzos de historia. A su regreso en 1874 participó asiduamente en las Exposiciones Nacionales, y obtuvo segunda medalla en la de 1887 con la pintura que nos ocupa, sin duda su obra maestra, que describe la agonía del rey según la Crónica de España escrita por Alfonso X, siendo buen reflejo de la religiosidad y el romanticismo que inspiró toda su producción. Mattoni quiso inmortalizar en esta pintura, que iba a suponer su carta de presentación en la corte, un argumento de la historia de España que tuviera una vinculación con su Sevilla natal, narrando en este episodio los momentos previos a la muerte del rey el 30 de mayo de 1252 en el Alcázar hispalense. En su agonía, Fernando III acaba de salir del lecho vestido con un camisón blanco y cae de rodillas al suelo ante la visión de la Sagrada Forma que alza el arzobispo don Remondo, vestido de pontifical. A los pies del monarca, sobre un cojín, descansan corona, cetro y espada, símbolos de su realeza, copiados de los existentes en la Capilla Real de la Catedral. En primer término, a la derecha, la reina doña Juana se desploma sobre su reclinatorio mientras la contempla compasiva una de sus damas. Al fondo, tras un arco polilobulado, se abre una capilla en la que se adivina un altar con la Virgen de las Batallas, imagen que llevaba el rey en el arzón de su montura, también conservada en la seo hispalense. Junto al muro, arrodillados, otros personajes que podrían identificarse con los infantes Alfonso, Juan, Felipe y Leonor. Quizá el mayor acierto de esta lograda escena resida en la tensión dramática conseguida al disponer su composición en un formato tan rectangular, situando en sus extremos los protagonistas de su desarrollo argumental, definidos en la frágil figura del moribundo y la hostia que levanta el arzobispo con solemnidad, ante la que el monarca cae rendido, subrayándose con ello la supremacía aplastante de la religión sobre los poderes mundanos, quedando sus símbolos relegados a meros objetos inservibles en el suelo. El manejo efectista de la luz acentúa el carácter truculento del episodio, aunque también proporciona algunos de sus más bellos efectos plásticos en fragmentos como los magníficos juegos de contraluces entre las figuras situadas bajo el palio e iluminadas desde abajo con el cálido resplandor de las velas.


sábado, 21 de febrero de 2026

EXCURSION A LA DEHESA DE ABAJO (PUEBLA DEL RIO) SEVILLA

 





FOTOGRAFÍAS DE ANA DURAN 





































(EXC) Maravilla de excursión a La Dehesa de Abajo ( no pudimos acudir a la suelta de aves de la Dehesa de los Pájaros, pero había tanta gente que hicimos bien en continuar y llegar a la Dehesa de Abajo ), espacio de marisma, lindando con los arrozales , rico en fauna ( vimos cigüeñas, vacas, flamencos, patos) y flora propia de estos lugares (acebuchales, olivos, encinas , pinos ), fue una experiencia muy reconfortante después de tantos días de lluvia , el campo estaba a reventar de vida , sobre todo había muchísimas varitas de San José que nos recordaron los tiempos felices de las vivencias en La Atalaya con nuestros hijos ; Mami estuvo disfrutando muchísimo haciendo fotografías y yo estuve haciendo un par de acuarelas ( como detalle simpático, para tener más accesible el bote del agua, clavé un palo en el suelo, puse el bote, con bastante inestabilidad , pero la suficiente para que no se cayera y yo pudiera tenerlo accesible para mojar el pincel )

 

LA DEHESA DE ABAJO (PUEBLA DEL RÍO) MARISMAS DEL GUADALQUIVIR

 (TEXTO EXTRAIDO DE LA PÁGINA DEL AYUNTAMIENTO DE LA PUEBLA DEL RIO ) La Dehesa de Abajo es un espacio protegido de singular belleza, que atesora unos valores naturales de excepcional interés.  Joya de la corona del patrimonio natural de La Puebla del Río, que aporta territorio a casi una decena de figuras de protección, se dice de esta finca de propiedad municipal que es una Doñana en miniatura, fácilmente accesible, ya que alberga casi todos sus ecositemas, aunque sin playas ni dunas.  Naturaleza protegida Aljarafe y Marisma. Dehesa y humedal. Forma parte de la zona de contacto entre las estribaciones más meridionales de la comarca del Aljarafe y las marismas del Guadalquivir. Al combinar monte mediterráneo y hábitat de marisma, la riqueza botánica y faunística es sobresaliente. Podemos distinguir en la Dehesa tres espacios diferenciados, pero muy complementarios: el humedal de la laguna de Rianzuela, la dehesa de acebuches y el bosque de pinar. El arroyo Majalberraque atraviesa de norte a sur el Aljarafe, desembocando en el lucio o laguna de Rianzuela, humedal marismeño de alto valor ecológico, que guarda una íntima relación con Doñana. La configuración actual es artificial, resultado del manejo hídrico para control de avenidas. En el lucio podemos observar una gran cantidad y variedad de aves acuáticas, ya sean de invernada o en periodos de reproducción. Especies de buceadoras, zancudas, limícolas... forman una ruidosa comunidad, variando según la hora, la época del año y las condiciones hídricas o climatológicas. Entre los ejemplares que podemos contemplar sin molestar, desde los observatorios o plataformas instaladas, destacan flamencos, pollas de agua, somormujos, fumareles, espátulas, patos colorados y azulones, zampullines colorados y chicos, agujas colinegras, las amenazadas focha moruna y cerceta pardilla, e incluso ocasionalmente, otras tan interesantes como el pato malvasía, considerado en peligro de extinción. El estudio de su lecho permite interpretar los usos y aprovechamientos que la civilización ha hecho de la comarca, ya que el intenso proceso de transformación de su vecina marisma ha respetado siempre su imponente presencia. La maravillosa laguna de Rianzuela, que hoy aporta personalidad y una vida ornitológica incomparable a Dehesa de Abajo , encierra entre sus sedimentos buena parte de la historia del Aljarafe. En el acebuchal se encuentra la principal colonia de cría de cigüeña blanca de toda Europa. Un verdadero espectáculo. La presencia del conejo, aunque no pasa por su mejor época, ha propiciado en los últimos años que esta Reserva Natural se haya convertido en hábitat fundamental para el incremento de población de lince ibérico, siendo uno de los principales territorios de cría. En el pinar abundan nidos de aves rapaces como los milanos o las águilas calzadas, y no es difícil divisar otras rapaces como los cernícalos, ratoneros o rapaces nocturnas. Dehesa de Abajo también alberga ejemplares de alcornoque y encinas, o colonias de especies herbáceas o invertebrados, difíciles de observar en otras latitudes. La mayor parte del monte fue declarado Reserva Natural Concertada en el 2000 por “reunir condiciones ambientales y ecológicas de excepcional interés”. Forma parte de la Red Natura 2000, contando con la protección de la Unión Europea, que la declara Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Zona de Especial Conservación (ZEC) Doñana.  Espacio de usos tradicionales sostenibles Dehesa de Abajo es un Monte de Propios donde se compatibilizan usos tradicionales de una dehesa, con la observación de aves o el disfrute del medio natural. La historia de la Dehesa de Abajo representa buena parte de la memoria e identidad cultural de La Puebla del Río. Desde su fundación medieval, los archivos guardan memoria de cómo el Concejo de esta villa de realengo se desplazaba en pleno al menos una vez al año, cuidaba diligentemente el aprovechamiento de sus pastos, ordenaba trabajos de amojonamiento o de arreglo "de su calçada"; seleccionaba el ganado o contrataba a encargados cualificados para su buen uso. Sus habitantes, "cigarreros" por evolución de "guijarreros", por los cantos rodados o guijarros que transportaba el Guadalquivir, han habitado sus chozas, cazado sus presas, mantenido sus caminos, pastoreado sus reses, ... desde tiempo inmemorial. No se cortaba más rama que la necesaria para el carbón o la chivata, pues del comedido consumo de sus frutos dependía en buena parte su porvenir. Estos valores se han mantenido gracias al manejo responsable, durante siglos, y aún hoy se ve reflejado en el aprovechamiento de pastos, leña, frutos, o productos de caza, por parte de gente que la ama y la cuida. Hasta hace no mucho tiempo, sirvió de cobijo y medio de vida a un buen grupo de familias. En esta misma finca y en los pinares de Los Montes, llegó a haber más de 30 chozas. Hoy queda sólo una representación de estas viviendas, una choza restaurada por la Sociedad de Cazadores de la Dehesa, que en este coto lleva a cabo su actividad cinegética. El acuerdo alcanzado entre esta Sociedad y el programa Life Iberlince, entre otras muchas razones, motivan la buena salud del siempre amenazado y sensible, el majestuoso lince ibérico. Además de la conocida como "Choza del Bala", la finca cuenta con otras construcciones, como la Casa del Pastor, o los corrales de la cabaña ganadera que se alimenta en sus pastos. Conformada por una presencia testimonial de ejemplares equinos, la explotación aún conserva una cabaña bovina que, además de contribuir al control de los pastos, convirtiéndose en valiosa aliada de la lucha contra incendios, sirve de complemento de renta para los miembros de la asociación de ganaderos, titular de esta actividad. El maderero es otro de los aprovechamientos de este predio municipal, cuyo catálogo lo complementan otras actividades, ya testimoniales, como la curiosa recolección de criadillas o trufa blanca, también llamada turma, actividad que requiere una verdadera pericia, sólo al alcance de cabales habitantes del campo "de toda la vida".  Además de por el arroyo Majalberraque, este espacio es atravesado por la Cañada Real del Camino de Villamanrique, que junto a otras vías pecuarias conforman uno de los caminos más bonitos desde Sevilla a la aldea de El Rocío. No en vano, cada primavera por este enclave pasan, sestean o pernoctan más de quince hermandades, en su peregrinar a la Ermita. A lo largo de todo el año, son numerosas las hermandades y agrupaciones sociales que también peregrinan por aquí. Uso público Aunque el recreo de los habitantes de La Puebla ha tenido, desde hace décadas, en sus cerros un destino predilecto, los cambios de hábitos de la sociedad globalizada han modificado a la par los criterios de gestión. Entre los años sesenta y setenta, empezó a hacer fortuna, hasta hoy, la utilización de la construcción más significativa de la Dehesa, la conocida como Casa de La Puebla, por parte de vecinos y vecinas del municipio, que utilizan sus dependencias los fines de semana para jornadas de convivencia familiar, previa reserva y fianza en el Ayuntamiento. 

Ávidas de naturaleza, familias de todas las poblaciones de los alrededores, y cada vez más de la capital, disfrutaban de la sombra de sus árboles, el canto de los pájaros o el calor de una hoguera de leña de acebuche. La creciente sensibilización de autoridades y ciudadanía, fue configurando un marco de ordenación que terminó con el libre tránsito de vehículos, animales y personas, en favor de mayores parámetros de conservación. Esas limitaciones, aceptadas ya de forma generosa por parte de la población, han facilitado la intensificación de actividades científicas, de educación ambiental, de turismo ornitológico, deportivo o de otros segmentos que han de regirse por criterios de sostenibilidad. Ha de ser compromiso de toda la ciudadanía conseguir que la Dehesa de Abajo, el espacio que la circunda y los caminos o cañadas que la atraviesan, mantengan el óptimo estado de conservación que no siempre se observa, para que pueda seguir dándose cabida a experiencias memorables para cada persona que tenga la fortuna de disfrutar en estos lares de nuestro extraordinario medio natural. Debemos considerarnos como invitados-as en este lugar tan especial, por lo que nuestro comportamiento ha de ser lo más respetuoso posible.Para observar, escuchar, pasear, conocer el entorno natural; jugar o disfrutar de un buen día de campo, no es necesario molestar a sus habitantes naturales ni a nuestros semejantes. No en vano, el recorrido por los caminos o senderos que discurren por esta reserva permite descubrir los rastros de otros animales, algo más difíciles de ver, como el zorro, el tejón y la gineta, que encuentran aquí una alimentación variada: algunos invertebrados como las lombrices, pequeños mamíferos como el conejo e incluso frutos silvestres. Configurada como un espacio excepcional para la fotografía de naturaleza y otras actividades audiovisuales, las  características de la Dehesa de Abajo la convierten en un sugerente marco para el deporte de la orientación, el senderismo, el nordic walking, u otras modalidades deportivas. En la Dehesa y sus alrededores existen caminos muy apropiados para el paseo a pie, en bicicleta o a caballo. Centro de Visitantes Anexo a la Casa de La Puebla y la vivienda del guarda, se encuentra el Centro de Visitantes, que cumple la función de interpretar el espacio natural, además de ofrecer a los usuarios servicios como restauración (con una magnífica gastronomía de productos, vinos y platos de la zona), educación ambiental, u otras actividades propias del turismo. Cuenta con un espacio expositivo que siempre oferta contenidos de calidad relacionados con la naturaleza. Su salón de audivisuales es ideal para completar la visión que podamos obtener de la reserva. El Centro, que organiza cada primavera la Feria Internacional de las Aves de Doñana, Doñana BirdFair, se ha convertido en uno de los más frecuentados de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía. El contexto territorial  vecina de la mayor extensión de arrozales continua del mundo, despensa para la avifauna y complemento perfecto para su biodiversidad, esta Reserva tiene una orografía que permite disfrutar de una panorámica incomparable. Se encuentra a sólo cuarenta minutos de Sevilla y a diez de La Puebla del Río. La Reserva Natural Concertada Cañada de los Pájaros, la Aldea de Colinas, el Brazo de la Torre, los pinares de La Puebla y Aznalcázar, el Cortijo Palacio Los Montes, el corredor verde del Guadiamar, Rancho el Rocío, Buena Vista, el Guadalquivir, ... se encuentran en un radio de tan sólo unos escasos kilómetros. En un segundo anillo, Isla Mínima, Veta la Palma, el Espacio Natural Doñana podrán formar parte de un recorrido de entre una y tres horas.  La visita puede completarse con un paseo por el núcleo urbano de La Puebla del Río, donde se puede disfrutar de la gastronomía, admirar su Iglesia del siglo XIII o la Torre de la Guardia, así como el Museo de Autonomía. De gran interés los miradores al río, por sus terraplenes en terraza y panorámicas de la Marisma del Guadalquivir y de Sevilla. En el Poblado de Colinas, en los Pinares de La Puebla, merece la pena probar el arroz con pato y las carnes, así como su repostería, con cuñas, cañitas y quemaítos.