lunes, 2 de marzo de 2026

PINTURA SEVILLANA : FERIAS, PROCESIONES Y ROMERIAS

 


Casa Fabiola ( sede de la Colección Bellver) 











Majo y mujer andaluza

Majo y mujer andaluza

Bandolero

Escena costumbrista

Escena costumbrista

Escena de fiesta

Majo

Mujer andaluza

Feria de Sevilla 

Camino de Santiponce por la Barqueta

Feria de Sevilla ( caseta de los Montpensier)

Camino de la Feria 

Torero

Pelea de cigarreras 

El ventilador 

La muerte del marido

La otra muerte , la del burro

Animales muertos 

El barbero sacamuelas

por la Calle Betis 



Maestra de novicias ( Alfonso Grosso ) ¡¡¡grandes los jazmines !!


Romería del Rocío

Un día de juerga en Málaga 

A la conquista (Gustavo Bacarisas) 

Romería del Rocío

Reloj de la Colección Bellver ( fueron 599 piezas : 300 pinturas y las demás entre esculturas, relojes y vajillas ) 

(VISITA) LA PINTURA SEVILLANA UNA APROXIMACIÓN ICONOGRÁFICA BLOQUE II: ICONOGRAFÍA SECULAR Y CLÁSICA: FERIAS, PROCESIONES Y ROMERÍAS (COLECCIÓN BELLVER) Casa Fabiola ; Napoleón quiere anular la individualidad y apoyándose en lo grecorromano y el romanticismo acusa de eso y dice que cada pueblo tiene que tener su singularidad y Sevilla tenía su singularidad y muy distinta del mundo clásico;  las zonas urbanas estaban vírgenes porque la industrialización había llegado tímidamente y de puntillas;  en el segundo tercio del siglo XIX aparece algo aquí en Sevilla y aparecen personajes y artistas de centro Europa,  a partir de 1830 se hace por una exaltación de lo singular que nos lleva a la tipificación las figuras del contrabandista,  el bandolero,  la maja,  la gitana;  cuadros románticos por excelencia:  MAJOS ( ropajes) chalequillo, calzas, faja,  camisa blanca,  chalequillo con alamares militares;  son pintores extranjeros y escritores extranjeros,  suelen ser veteranos de guerra,  la que mantuvo España contra los franceses hasta 1814,  les interesa la realidad muy distinta a Europa porque aquí no hubo industrialización y en las grandes ciudades europeas había desaparecido la artesanía;  aquí todavía quedaban cierto gremios artesanos;  en 1848 llega Pickman  para poner su fábrica de loza y se ocupan conventos para hacer ciertas industrias;  a pesar de ello Sevilla mantiene el horizonte del romanticismo porque en este tipo de pintura cambia la pintura propia de Murillo por este costumbrismo;  en las guerras la ideología cuenta poco; FERIA DE 1855 la primera fue en 1847, los trajes masculinos proceden de los trajes de faena agrícolas,  en la mujer también empiezan a enriquecerse en los ropajes y  sus abalorios ( son de origen oriental) y en el caso de los hombres son abalorios militares,  en 1857 ya había 100 casetas había muchos puestos de comidas y bebidas, de churros y buñuelos;  cuadro CAMINO DE SANTIPONCE POR LA BARQUETA ( lo de  Barqueta es porque había una barca);  feria era para transacciones de ganado,  había enclaves para el ganado:  en Tablada,  finca de La Isabela y el Prado de Santa Justa;  el ganado se llevaba a la Feria en el día , pero por la noche si no se había vendido volvía a estos enclaves, pero la propia feria de ganado se convirtió en esos enclaves; eran los  Lunes,  Martes y Miércoles Santo;  empezaron solo 3 días;  FERIA DE SEVILLA ( Manuel Rodríguez de Guzmán)  1867; la expresión feria era asumido como no laborable,  no sé aplicaban impuestos,  en época de Alfonso X era la Feria de San Miguel;  el romanticismo empuja a que la gente cierre la puerta a las influencias,  a volvernos más folclóricos,  la puerta de San Fernando daba acceso a la calle San Fernando ( se soterra el Tagarete) ;  la pintura realista acaba con la tipificación de los personajes,  dos escuelas de costumbrismo : madrileña y sevillana;  la CASETA tenía 4 m de ancho, muy estipulado,  farolillos eran venecianos;  licencias para las casetas había puestos lúdicos,  iban a lo largo de la muralla de la calle San Fernando y hasta la Puerta de la Carne,  lo que ahora son los jardines de Murillo,  cuando se tira la puerta de San Fernando se coloca una pasarela de hierro y se ilumina con electricidad;  1878 la calle Julio César,  de urbanismo isabelino aquí fue el primer ejemplo de electricidad en una vivienda; en el cuadro Feria de Sevilla se ve una  torre ( Torre del agua del Alcázar) entre la Giralda y la Puerta de San Fernando;  el motivo del cuadro Feria de Sevilla sería la caseta de los Montpensier;  cuadro CAMINO DE LA FERIA de (Andrés Cortés Aguilar) buñolera del Salvador,  tiene escenas galantes,  gorro calañés (según nos explica una compañera es por tener origen en el pueblo de Calañas, pero me cuesta trabajo pensar que núcleos de cien habitantes y perdido en el Andévalo sean generadores de una costumbre de indumentaria, según Google es por el nombre del pueblo y es cierto que por allí hubo mucho contrabandista, pero la verdad me cuesta trabajo pensarlo ]; los románticos europeos veían las indumentarias costumbristas como oriental,  tiene un componente oriental,  los románticos buscan el exotismo, valoraban la individualización,  se valoraba lo islámico,  pero los artistas se van a Marruecos:  Fortuny, Gonzalo de Bilbao y otros ; en el cuadro CAMINO DE LA FERIA  personajes cantor ciego con las cajas de su cantar de ciego romancero,  capataz ; dinastía de pintores en Sevilla no había escuela de artistas; pero  con Eduardo Cano empiezan una saga de pintores como Villegas, Rico Cejudo y otros como Jiménez Aranda,  alumnos de Eduardo Cano;  CAMINO DE LA FERIA DE SANTIPONCE de Manuel Rodríguez Guzmán ; PRADERA CON VACAS , se puede hablar de un primer realismo Andrés Cortés Aguilar;  los pintores sevillanos que van a Roma y a París ya conectaban con el impresionismo,  pero no lo abrazaron y, sobre todo,  no abandonaron el costumbrismo, se le llamó  segundo costumbrismo o costumbrismo realista;  CASA FABIOLA pertenecía al convento de Madre de Dios era una hospedería de los siglos atrás, equivalente a hoteles actuales, marqueses de Oriol la venden a José Manuel Lara,  el editor de Planeta y aquí se trajo parte de la colección de Bellver,  antes que ya había donado al Ayuntamiento de Sevilla y a Capitanía General;  la colección la forman 599 piezas,  300 pinturas después esculturas relojes y otros;  el Museo de Bellas Artes había recibido una colección importante de González Abreu; Bellver invirtió mucho dinero en restauraciones;  la colección se vino a esta casa sin la montera del patio y sufrían mucho los cuadros el museo no tiene éxito,  nos cuesta el dinero;  PASEO DE LA CALLE BETIS Ricardo López Cabrera todo exótico, abanico,  peineta y el pilluelo,  MAESTRA DE NOVICIAS de Alfonso Grosso con los jazmines;  dominio realista tiende al realismo social,  denuncia social;  en la Sevilla se mantiene el costumbrismo como temática,  a pesar de las nuevas corrientes pictóricas,  pero ya la formación y la técnica no es tan buena,  estos pintores van a poder conocer el mercado;  UN DÍA DE JUERGA EN MÁLAGA extranjeros con familias de gitanos,  EN BUSCA DE CONQUISTA de Gonzalo Bilbao ; cuadro de FERIA Y FIESTA

 

FICHAS ATRIUM

 

EL COSTUMBRISMO EN LA PINTURA SEVILLANA La aparición en Andalucía, y especialmente en la Sevilla de hacia 1830, de una producción pictórica con una personalidad propia dentro del panorama español va a responder a una serie de circunstancias tanto de índole local o incluso nacional, como a otros motivos de carácter más general o europeo. Su producción se manifiesta a través del la temática costumbrista que en relación con la mentalidad romántica, que proclama y afirma el carácter diferente de cada pueblo, exalta sus características particulares expuestas a través de tipos y escenas consideradas significativas. Será el Romanticismo el movimiento que como oposición a los valores de la Ilustración, afirme que no existe la posibilidad de alcanzar un conocimiento aplicable a todos los hombres y realidades sino que, por el contrario, el conocimiento es en esencia particular y referido a realidades distintas. El romanticismo, en un plano existencial, será la expresión del desajuste entre el individuo y un mundo nuevo: el de la revolución política e industrial. Este mundo de la máquina, de la industria, de la "civilización" se considerará prosaico y aniquilador de todas las características singulares de los pueblos. De él se teme la uniformidad que crea en personas y naciones, proceso de nivelación vivido como arrollador e inevitable. Será la seguridad desgarrada de que la civilización acabará con lo genuino y lo autóctono lo que lleve a la huida de esa realidad y a la búsqueda de situaciones donde imperen la singularidad de una sociedad concreta, cobrando interés de esta manera el orientalismo, el exotismo y el medievalismo como expresión de huida en el tiempo; valorizándose por tanto, reductos incontaminados, naturales, es decir, al margen o fuera de la civilización occidental. Es así como España, que tras la Guerra de Independencia empieza a ser conocida en Europa a través de los relatos escritos de los participantes en la contienda, se convierte en foco de atracción para los románticos europeos, encandilados por su particular historia, por el carácter de sus gentes y por lo primitivo de sus costumbres. Y va a ser Andalucía la región española que para propios y extraños conserve más genuinamente su pasado original, islámico, la que esté habitada por una mayor variedad de tipos con unas costumbres singulares, la que represente para los viajeros extranjeros el compendio de España, el Oriente a corta distancia. Significa y resume la imagen fundamental de un país cuyo pasado es aún existencia y donde el espíritu burgués no había llegado aún a destruir su personalidad, contrapuesta a otras regiones europeas. Por lo tanto no es de extrañar que en los relatos de viajeros el espacio que ocupe sea más amplio y que se ofrezca una visión de España en clave andaluza. En un principio le va a deber mucho a artistas europeos, especialmente británicos y franceses, quienes instalados en Sevilla y Granada, van a configurar sus temas e imágenes más frecuentes. Tal incitación y demanda será uno de los factores que expliquen la aparición sobre todo en Sevilla, de una abundante obra pictórica costumbrista. Será en esta ciudad, principal centro de interés de viajeros y artistas, donde desde 1835 pintores como los Bécquer, Antonio, Manuel y Francisco Cabral Bejarano, José Roldán, Andrés Cortés, Manuel Rodríguez de Guzmán, Manuel Barrón... entre otros, realicen una producción casi en serie de obras muchas veces destinadas a la exportación, configurando y definiendo la singularidad de tal escuela.

LA PINTURA DE FESTEJOS EN LA COLECCIÓN BELLVER La pintura costumbrista se caracteriza por el fenómeno de la tipificación. El personaje se convierte en tipo y adquiere el carácter definitorio de toda una colectividad. Entre ellos El majo, de extracción popular, y su equivalente La mujer andaluza, aparecen definiendo la primera iconografía costumbrista romántica, donde se les resalta por el concepto estético de su existencia. Como derivación de los citados podríamos citar el caballista, imprescindible en ferias y romerías, exponente de una satisfactoria situación económica en una sociedad agraria; los Bandoleros y contrabandistas, abundantes en libros de viajeros, rebeldes en la imaginación romántica, más presentes en el primer costumbrismo; Pilluelos y mendigos, que tienen sus antecedentes en Murillo y son, a veces, mero pretexto para ofrecer una imagen caritativa de las clases acomodadas; Los gitanos, personajes claves en las ferias donde ejercen de tratantes o buñoleras y también protagonistas en las fiestas flamencas en ventas y mesones. Por los mismos años en que se advierte esta sugerente inclinación por los personajes rústicos aparece la temática de festejos, especialmente de las ferias de Sevilla y sus pueblos, eventos en los que se destaca la estructura latifundista en las costumbres y valores sociales, y que van a representar para el costumbrismo una oportunidad singular en la que se podrá apreciar todo lo específico de "lo andaluz” a través de las diversidades de tipos y situaciones. El tema fue aprovechado para presentar vistas del Real en las que aparecen destacados el aspecto de fiesta y la función comercial ejercida por ella. Un abigarrado mundo de caballistas, pastores, buñoleros, gitanos, ocupa parte significativa de los lienzos. Los artistas adoptan un similar punto de enfoque, de tal manera que el perfil monumental de la ciudad con la Fábrica de Tabacos, la Puerta de San Fernando, Alcázares, Catedral y Giralda servirán de contrapunto a la multitud de los primeros planos. Se destacan asimismo el carácter ecléctico y el contraste entre los tipos y vestimentas de las clases acomodadas y de los campesinos y gitanos. En estas celebraciones adquiere notable esplendor la riqueza colorista de las vestimentas a la par que se recogen la singularidad de unos días señalados en el calendario y el contexto monumental en el que acontecen. Habría que distinguir dos modalidades dentro de la pintura de festejos; por un lado las ferias, romerías y cruces de mayo, y por otro las procesiones religiosas, como el Corpus Christi o la Semana Santa. Centrándonos en el primero de los asuntos debemos citar en la colección Bellver los lienzos La feria de Santiponce (figs. 1 y 2), de Andrés Cortés Aguilar; Majo de Feria y La feria de Sevilla (fig. 3), de Rodríguez de Guzmán, el segundo versión reducida de un original de Patrimonio Nacional; Camino de la feria de Santiponce (fig. 4), del mismo autor, que aquí reproduce una obra anterior exhibida en el Prado. Es curioso que en estas tres se acentúe más el lado festivo que la función mercantil. Dentro del costumbrismo tardío de tono realista habría que citar Feria en el Aljarafe (fig. 5) o La cruz de mayo, de Rico Cejudo; En busca de conquistas (fig. 6), de Gonzalo Bilbao; Paseo por la calle Betis (fig. 7), de Ricardo López Cabrera; Romería del Rocío (fig. 8) o En el Rocío, de Francisco Hohenleiter; y Romería del Rocío o La bendición de los campos, de Salvador Viniegra Lasso de la Vega.





sábado, 28 de febrero de 2026

Desfile conmemorativo de la entrada de Carlos I e Isabel de Portugal en Sevilla para su casamiento

 





























Carro con cajas de claveles 



DESFILE PARA REMEMORAR LA ENTRADA DE CARLOS V E ISABEL DE PORTUGAL A LA CIUDAD HACE 500 AÑOS

 

El Ayuntamiento de Sevilla rememora este sábado, 28 de febrero, la entrada del emperador Carlos V e Isabel de Portugal a la ciudad con motivo de su casamiento, un acontecimiento histórico celebrado en 1526 y que convirtió Sevilla en escenario de una de las grandes ceremonias públicas del Renacimiento.

Este espectáculo, concebido como una recreación escénica itinerante de gran formato, contará con más de 120 participantes, entre bailarines, figurantes, los actores de la compañía Teatro Clásico de Sevilla, el Tercio de Olivares y los Ministriles, que interpretarán música renacentista en directo.

Los emperadores y su corte llegarán a la ciudad por el Arco de la Macarena, a las 16:30 horas, y está prevista su llegada a Puerta del León del Real Alcázar a las 19:30 horas.

una puesta en escena basada en el rigor histórico del protocolo, la jerarquía y la simbología del siglo XVI, así como en la indumentaria y los códigos visuales de la monarquía hispánica. El vestuario también parte del éxito de ese desfile que, sin ninguna duda será un éxito para Sevilla y para todos los sevillanos. Se ha procurado que el vestuario escogido sea fiel a la época que representa, para lo que se usarán trajes provenientes de películas de cine internacional, muy exclusivas, además de atuendos diseñados exprofeso para el vestuario de Isabel de Portugal y de Carlos V. Incluso las joyas se han reproducido a imagen y semejanza de las que presentan pinturas de los emperadores”.