Martes 3-2-26 NOTAS: (VISITA) LA PINTURA SEVILLANA UNA
APROXIMACIÓN ICONOGRÁFICA ; BLOQUE II: ICONOGRAFÍA SECULAR Y CLÁSICA ; EL RETRATO FLAMENCO PARROQUIA DE SAN VICENTE
/ Guía Emilio Rubio / ATRIUM / POLÍPTICO DE
SANTA CATALINA ( de los Alfaro), autor Jan Sanders van Hemessen , en la
Capilla Sacramental de la Parroquia de San Vicente, es un
tríptico , en la capilla sacramental están las puertas del tríptico, por
detrás es una pintura de grisalla, obra restaurada por el IAHP con
participación de varias universidades, se conservan las 6 tablas centrales, es uno de los cuadros “eyckianos” (de los hermanos
van Eyck) que hay en Sevilla, con influencia de estos pintores; se conoce
cuándo se encargó y cuando llega a Sevilla; la capilla encargada por Francisco
de Alfaro el padre de Sancho Bravo de Laguna y Alfaro muy importante
en la corte de Carlos V, clave en la erradicación de la rebelión de Gante,
lugar de nacimiento de Carlos V, los
personajes que aparecen en el cuadro son Sancho Bravo , su hijo Luis que obtuvo el mayorazgo, sobrino de Cisneros y Diego; Jan Sanders van Hemessen es el autor
tenía su taller en Amberes, metido en
las polémicas de arte por las ideas de Lutero; momento muy interesante por las
doctrinas de Lutero, seguido por Lucas
Cranach , pintores se convierten en difundidores de las ideas de Lutero, van Hemessen también siguió a Lutero; IMPORTANCIA DEL RETRATO FLAMENCO en el Convento
de San Antón ( Hermandad del Silencio) hay un cuadro de Rafael, procedente de
la Iglesia de San Miguel; el cuadro lo
encarga Sancho en el propio taller de van Hemessen, en Amberes, al cabo de tres años llegó a Sevilla, los Alfaro pierden la capilla (dejaron de
pagar, se fueron a América) y pasó a ser
de la hermandad sacramental; cuadro de
la EXALTACIÓN DE LA EUCARISTÍA de Herrera
el viejo está arriba del coro; Francisco
de Alfaro abuelo de Sancho, era Alcalde
y Guardador de la Saca, vinculado al Adelantado
Mayor de Andalucía, la capilla actual de
Pedro de Silva es de 1792, reedificada
tras el terremoto de 1755, la tienen que
hacer nueva, otras obras importantes en
la capilla son la VIRGEN DE LA CABEZA y la
VIRGEN DEL ROSARIO pertenecían a la Hermandad
Sacramental que se fusiona con la hermandad de Ánimas , a su vez son absorbidas
por las Siete Palabras; (esta se
constituye con la unión de otras y es el resultado de siete hermandades) ; capillas adosadas en forma de Quba, a
continuación de esta se halla la de ( ) con 9 pinturas de Villegas y Marmolejo;
Francisco de Alfaro es Alcalde y Guarda
de la Saca ( o sea lo prohibido sacar de España, en tiempos de guerra : prohibido exportar cosas fuera, vinculado al Adelantado Mayor fue alcalde
durante la guerra de Portugal, los
bienes prohibidos eran por ejemplo la harina, tenía un cuerpo militar propio no se podía
sacar oro y plata para fortalecer la economía; los Guzmanes (la familia
de Medina Sidonia ) estaban de parte de Isabel y Fernando y los Ponce de
León (familia de Arcos) apoyan a
Portugal y tenían propiedades en la raya de Portugal; Francisco de Alfaro toma Carmona y Alanís
y es clave para la estabilidad y el equilibrio de la consolidación de los Reyes
Católicos, el hijo Sancho, es personaje
clave, fue consejero de guerra y veedor de La Armada de Carlos V; Sancho Bravo de Molina acompaña a
Carlos V por la revuelta de Gante; María
II de Hungría, hermana de Carlos V, casada con Luis II de Hungría, este muere en la lucha contra los otomanos y
en el periodo que Isabel de Portugal estuvo de regente, María II fue clave por la compañía que prestó
a la reina; Flandes cuya capital Gantes
se alía con Borgoña se conforma los Países Bajos ( incluyendo Hamburgo, Bélgica y parte de Francia) cuando empieza la tensión en Gantes, Carlos V
manda a María II de Hungría, pero Gantes no quería pagar impuestos, por no haberlo
autorizado ellos; María tiene que salir
de Gante; Sancho encarga el cuadro en
Amberes, Carlos V entra en Gante el día
de su cumpleaños, Carlos machaca a los
25 cabecillas de la revuelta , hizo lo mismo que a los comuneros de Castilla, para llegar a Gante (no podía por mar) Carlos convence a Francisco I de Francia
que le va a entregar el condado de Milán, eso anima a Francisco I que acompaña a Carlos y
( el condado de Milán tiene muchas
riquezas) junto con Borgoña; Borgoña y Milán se comunicaban por mar a
través de Sevilla, Francisco I y Carlos V van juntos hasta París, Carlos pasa a Gante y los cabecillas se rinden
sin lucha , Carlos V le dice a Francisco I que no le entrega a Milán; Sancho Bravo de Laguna era el
lugarteniente de Carlos V, llegó a
Bruselas donde estaba María II con 12000 soldados, Carlos ejecuta a los 25 cabecillas de Gante de
la revuelta, y hace desfilar al resto
medio desnudos y con una soga al cuello, Carlos muda la industria tejedora de Gante a
otra ciudad, la obra del políptico llega a Sevilla en 1543, Sancho lleva con la Cruz de Alcántara, protegidos por San Benito de Nursia; el Papa concede que la reconquista tenga
carácter de cruzada, tenga el mismo
rango y eso sirve para reestructurar la nobleza en España y conceder un nuevo
rango de hidalguía (para no pagar impuestos); el rango siguiente de la nobleza es
la hidalguía, no hacía falta ser militar; los cascos (yelmos) abiertos, adiestrados, con penacho, son de hidalgos; el cuadro llega en 1543, las cruces de Alcántara se pintan a la vez, van Hamessen lo incluye y se mostró en
1544, rasgos del retrato flamenco
el modelo italiano propone belleza e idealización y el modelo de Flandes
propone veracidad; la escuela flamenca
se convierte en preferida de la monarquía española, sobre todo María de Hungría,
el arte español tiende a las veracidad y
realidad, por eso tiene más aceptación
que la escuela italiana, aquí se crea la
Escuela Hispano Flamenca ( los cuadros tienen
verrugas, arrugas y pelos en la nariz) se exageran para destacar la personalidad, el trasfondo de la pintura es para recoger las
devociones de la familia; SAN ROQUE Y SAN SEBASTIÁN protectores de la
peste, el fondo se desarrolla en altura
y no en profundidad, en este cuadro
tiene influencia italiana (cuerpo de San Sebastián) y la postura de San Roque (forma
artificial) recuerdan al arte italiano
pero a la hora de realizar retratos es totalmente flamenco; en Sevilla llegan pintores flamencos como Campaña;
Esturmio y otros; la situación económica
favorece que vengan artistas; los
territorios de Argelia y Túnez se ganan a los otomanos y se le
entregan a los antiguos caudillos musulmanes; hay concordia entre Sancho y la parroquia para
que se realice la capilla, la gran
devoción es de Santa Catalina, San Roque
y San Sebastián (son protectores contra la peste) ; el retablo de la capilla es de Juan
Bautista Vázquez para incorporar las pinturas de Villegas y Marmolejo; NAZARENO es
el primer paso de las Siete Palabras pertenecía a la Hermandad Sacramental, es
de Felipe de Rivas, José de Arce
autor de las esculturas de la Iglesia del Sagrario de la catedral, de las esculturas monumentales de la Iglesia
del Sagrario, es el maestro de Felipe
de Rivas; PINTURAS DE SANTA CATALINA que tenían el políptico, realmente para ensalzar la batalla, pinturas son muy caras, pinturas para el éxito social, no son pinturas devocionales, retablo de 3 tablas verticales a un
lado y 3 tablas verticales al otro, tablas con episodios del martirio de Santa
Catalina a la derecha el primer cuadro es la rueda de pinchos y el
emperador Magencio (con el perro galgo que simboliza la fidelidad) Santa
Catalina tiene mucha influencia, Majencio
quiere convencer a Catalina pero es ella la que convence a los sabios que le
manda Majencio y los convierte al cristianismo, Majencio los manda ejecutar en el lado derecho el
cuadro central es Majencio quema a los cristianos para que Catalina haga
apostasía, los fondos ruinosos es el triunfo sobre el paganismo, en el lado derecho el cuadro tercero es
las flagelación de Santa Catalina; a la izquierda el cuadro final es la rueda
que la cobija a la izquierda el cuadro central es la decapitación
y a la izquierda en el primer cuadro la adoración a Santa Catalina
con una urna
FICHA ATRIUM
EL RETRATO FLAMENCO El género del retrato cobra impulso en
Europa durante el siglo XVI. En este periodo coexisten en la península dos
escuelas; la flamenca, que supone un avance hacia el realismo (al que, por
naturaleza, tiende la idiosincrasia del español), y la italiana, de estirpe
clasicista, que propicia la idealización. Una y otra conviven manifestándose
tanto en producciones cultas como de raigambre popular. Sevilla disfruta
entonces de un auge sin precedentes gracias a la monopolizada carrera de Indias,
convirtiéndose en lugar de paso o asiento de artistas foráneos, imantados por
las posibilidades que ofrecen las obras de la catedral y la renovación de
numerosos conventos y palacios. A ello hay que añadir que el ascenso al trono
de los Austrias favorecerá la llegada de muchos comerciantes y pintores
flamencos. Por todo lo dicho, la pintura sevillana se considera la de mayor
predicamento y personalidad artística de la España del Renacimiento. Una
característica que define el quehacer de los pintores flamencos es la obsesión
por el detallismo, por el verismo, que impulsa a plasmar en las obras
pormenores que incluso no vemos a simple vista. Esta singularidad se traslada
particularmente al retrato, de forma que el idealismo se arrincona y se hace
habitual encontrar en los rostros los defectos del efigiado, como arrugas,
papadas, barbas de varios días y todo tipo de imperfecciones. A su vez, y
profundizando en este camino “de la verdad”, se intentan plasmar las emociones,
el retrato psicológico, llegando a exagerar cualidades físicas que apoyen
matices del carácter, antecediendo el género de la caricatura o el retrato
expresionista.
EL LINAJE ALFARO Y EL POLÍPTICO DE SANTA CATALINA DE LA
PARROQUIA DE SAN VICENTE La capellanía de santa Catalina de la parroquia de san
Vicente fue instituida en 1459 por el jurado Francisco de Alfaro. Su nieto,
Sancho Bravo de Laguna, mediante escritura otorgada en 1543 formaliza un nuevo
concierto por el que obtiene autorización para “hacer a su costa todos los
adornos e reparos que la capilla obiese necesidad”. Consecuencia de este
compromiso es la decisión de instalar, entre otros bienes muebles, un retablo
acorde con la importancia política y el prestigio social que la familia había
alcanzado. Sancho inició su carrera junto al regente Cisneros, con quien
emparenta al casar con una de sus sobrinas. Con el tiempo se ganará la
confianza del joven emperador, quien lo incluye en su Consejo de Guerra y lo
nombra Veedor General de los Ejércitos y Armadas y Gentilhombre de Cámara.
Aunque pasaba largas temporadas en la itinerante corte imperial, cada vez que
podía regresaba a su casa del barrio de san Vicente para encargarse de los
importantes negocios familiares. La capellanía referida destaca entre su
patrimonio por sus connotaciones afectivas. Sancho consolidó la concordia con
el templo y convirtió la capilla en panteón, procediendo con celeridad a
trasladar los restos de sus predecesores desde distintos puntos del reino.
Seguidamente proyectó una decoración que incluyera las devociones históricas
del linaje y gestionó la ejecución material del conjunto. Del ambicioso
programa arquitectónico y decorativo existen un buen número de referencias
documentales que nos hablan de su calidad y de la elevada cuantía invertida. A
finales de 1543 se culminaba la nueva capilla y se ultimaba la decoración, en
la que se incluían el retablo y pendones con la heráldica familiar. Sabemos de
la satisfacción del patrono por su obra y de la admiración del mayordomo de la
fábrica parroquial “por las muchas cosas que el dicho don Sancho ha echo en la
dicha capilla e la adornado y acrecentado mucho”. No obstante, nada de estas
obras ha llegado hasta nosotros con excepción del políptico pictórico (fig. 1),
encargado con seguridad en Amberes, donde el autor, Jan Sanders van Hemessen,
tenía abierto taller. La estancia del comitente en esa ciudad ha de
relacionarse con su presencia en el séquito que acompañó al emperador en 1540 a
los Países Bajos en la llamada campaña de Gante. Resuelta con contundencia la
revuelta en la capital del condado flamenco, ciudad natal del monarca, en una
operación que abarcó desde el 14 de febrero al 12 de mayo, Carlos marchó a
Amberes, donde permaneció con su corte desde el 13 al 24 del mismo mes. Está
justificado pensar que, con esta ocasión, don Sancho entrara en contacto con el
artista y formulara el correspondiente encargo. La fecha exacta de la entrega
de la obra se deduce por la presencia de determinados elementos heráldicos en
la misma. De esta forma sabemos que uno de los representados, Luis Bravo, no
solicitó su ingreso en la orden de Alcántara hasta 1543, y resulta poco creíble
que hubiera decidido lucir en su pecho la cruz distintiva antes de la Real
Cédula. Bien es cierto que esta cruz pudo ser añadida con posterioridad, pero
no creemos que sea posible porque tras estudiar las cruces de padre e hijo las
encontramos trazadas con idéntica técnica y composición cromática (fig. 2). El
retablo, pues, no debió ser entregado hasta finales de 1543. El tríptico se
concibe como un legado emblemático del comitente, una proclamación de la
virtud, rango, prestigio y condición de su familia. Se trata de una composición
encargada con una aparente finalidad votiva pero que en realidad comporta una
interrelación de funciones donde prima la idea de magnificencia de los varones
de la familia. La forma en que éstos han sido figurados es, en este sentido,
representativa: más que como devotos los nobles figuran como protagonistas de
una importante empresa militar. El propio Sancho (fig. 3) es el caballero de
más edad de los tres que figuran delante de san Benito, protector de la orden
de Alcántara. Los otros dos son sus vástagos; Luis, en el centro (fig. 4),
capitán de caballería del Carlos V y único fruto de su unión con María de
Villareal Cisneros, y Diego (fig. 5), a la derecha, hijo de Bernardina
Manrique, segunda esposa de Sancho Bravo, instituido como heredero de su hermanastro
en el caso de que éste muriese sin hijos, circunstancia que no se produjo, ya
que fue progenitor de Sancho Laguna, quién a finales del siglo XVI le sucedió
en el derecho de patronazgo de la capellanía. Los retratos sirven de soporte a
las glorias sociales de los efigiados, aunque, al estar destinados a formar
parte de un lugar sagrado, son respaldados por la santidad, como es habitual en
las obras flamencas del periodo. Como símbolo de hidalguía los cascos aparecen
adiestrados, de perfil, realizados en acero bruñido y con visera abierta
dejando ver tres rejillas claveteadas de oro (fig. 2).











