sábado, 21 de febrero de 2026

EXCURSION A LA DEHESA DE ABAJO (PUEBLA DEL RIO) SEVILLA

 





FOTOGRAFÍAS DE ANA DURAN 





































(EXC) Maravilla de excursión a La Dehesa de Abajo ( no pudimos acudir a la suelta de aves de la Dehesa de los Pájaros, pero había tanta gente que hicimos bien en continuar y llegar a la Dehesa de Abajo ), espacio de marisma, lindando con los arrozales , rico en fauna ( vimos cigüeñas, vacas, flamencos, patos) y flora propia de estos lugares (acebuchales, olivos, encinas , pinos ), fue una experiencia muy reconfortante después de tantos días de lluvia , el campo estaba a reventar de vida , sobre todo había muchísimas varitas de San José que nos recordaron los tiempos felices de las vivencias en La Atalaya con nuestros hijos ; Mami estuvo disfrutando muchísimo haciendo fotografías y yo estuve haciendo un par de acuarelas ( como detalle simpático, para tener más accesible el bote del agua, clavé un palo en el suelo, puse el bote, con bastante inestabilidad , pero la suficiente para que no se cayera y yo pudiera tenerlo accesible para mojar el pincel )

 

LA DEHESA DE ABAJO (PUEBLA DEL RÍO) MARISMAS DEL GUADALQUIVIR

 (TEXTO EXTRAIDO DE LA PÁGINA DEL AYUNTAMIENTO DE LA PUEBLA DEL RIO ) La Dehesa de Abajo es un espacio protegido de singular belleza, que atesora unos valores naturales de excepcional interés.  Joya de la corona del patrimonio natural de La Puebla del Río, que aporta territorio a casi una decena de figuras de protección, se dice de esta finca de propiedad municipal que es una Doñana en miniatura, fácilmente accesible, ya que alberga casi todos sus ecositemas, aunque sin playas ni dunas.  Naturaleza protegida Aljarafe y Marisma. Dehesa y humedal. Forma parte de la zona de contacto entre las estribaciones más meridionales de la comarca del Aljarafe y las marismas del Guadalquivir. Al combinar monte mediterráneo y hábitat de marisma, la riqueza botánica y faunística es sobresaliente. Podemos distinguir en la Dehesa tres espacios diferenciados, pero muy complementarios: el humedal de la laguna de Rianzuela, la dehesa de acebuches y el bosque de pinar. El arroyo Majalberraque atraviesa de norte a sur el Aljarafe, desembocando en el lucio o laguna de Rianzuela, humedal marismeño de alto valor ecológico, que guarda una íntima relación con Doñana. La configuración actual es artificial, resultado del manejo hídrico para control de avenidas. En el lucio podemos observar una gran cantidad y variedad de aves acuáticas, ya sean de invernada o en periodos de reproducción. Especies de buceadoras, zancudas, limícolas... forman una ruidosa comunidad, variando según la hora, la época del año y las condiciones hídricas o climatológicas. Entre los ejemplares que podemos contemplar sin molestar, desde los observatorios o plataformas instaladas, destacan flamencos, pollas de agua, somormujos, fumareles, espátulas, patos colorados y azulones, zampullines colorados y chicos, agujas colinegras, las amenazadas focha moruna y cerceta pardilla, e incluso ocasionalmente, otras tan interesantes como el pato malvasía, considerado en peligro de extinción. El estudio de su lecho permite interpretar los usos y aprovechamientos que la civilización ha hecho de la comarca, ya que el intenso proceso de transformación de su vecina marisma ha respetado siempre su imponente presencia. La maravillosa laguna de Rianzuela, que hoy aporta personalidad y una vida ornitológica incomparable a Dehesa de Abajo , encierra entre sus sedimentos buena parte de la historia del Aljarafe. En el acebuchal se encuentra la principal colonia de cría de cigüeña blanca de toda Europa. Un verdadero espectáculo. La presencia del conejo, aunque no pasa por su mejor época, ha propiciado en los últimos años que esta Reserva Natural se haya convertido en hábitat fundamental para el incremento de población de lince ibérico, siendo uno de los principales territorios de cría. En el pinar abundan nidos de aves rapaces como los milanos o las águilas calzadas, y no es difícil divisar otras rapaces como los cernícalos, ratoneros o rapaces nocturnas. Dehesa de Abajo también alberga ejemplares de alcornoque y encinas, o colonias de especies herbáceas o invertebrados, difíciles de observar en otras latitudes. La mayor parte del monte fue declarado Reserva Natural Concertada en el 2000 por “reunir condiciones ambientales y ecológicas de excepcional interés”. Forma parte de la Red Natura 2000, contando con la protección de la Unión Europea, que la declara Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Zona de Especial Conservación (ZEC) Doñana.  Espacio de usos tradicionales sostenibles Dehesa de Abajo es un Monte de Propios donde se compatibilizan usos tradicionales de una dehesa, con la observación de aves o el disfrute del medio natural. La historia de la Dehesa de Abajo representa buena parte de la memoria e identidad cultural de La Puebla del Río. Desde su fundación medieval, los archivos guardan memoria de cómo el Concejo de esta villa de realengo se desplazaba en pleno al menos una vez al año, cuidaba diligentemente el aprovechamiento de sus pastos, ordenaba trabajos de amojonamiento o de arreglo "de su calçada"; seleccionaba el ganado o contrataba a encargados cualificados para su buen uso. Sus habitantes, "cigarreros" por evolución de "guijarreros", por los cantos rodados o guijarros que transportaba el Guadalquivir, han habitado sus chozas, cazado sus presas, mantenido sus caminos, pastoreado sus reses, ... desde tiempo inmemorial. No se cortaba más rama que la necesaria para el carbón o la chivata, pues del comedido consumo de sus frutos dependía en buena parte su porvenir. Estos valores se han mantenido gracias al manejo responsable, durante siglos, y aún hoy se ve reflejado en el aprovechamiento de pastos, leña, frutos, o productos de caza, por parte de gente que la ama y la cuida. Hasta hace no mucho tiempo, sirvió de cobijo y medio de vida a un buen grupo de familias. En esta misma finca y en los pinares de Los Montes, llegó a haber más de 30 chozas. Hoy queda sólo una representación de estas viviendas, una choza restaurada por la Sociedad de Cazadores de la Dehesa, que en este coto lleva a cabo su actividad cinegética. El acuerdo alcanzado entre esta Sociedad y el programa Life Iberlince, entre otras muchas razones, motivan la buena salud del siempre amenazado y sensible, el majestuoso lince ibérico. Además de la conocida como "Choza del Bala", la finca cuenta con otras construcciones, como la Casa del Pastor, o los corrales de la cabaña ganadera que se alimenta en sus pastos. Conformada por una presencia testimonial de ejemplares equinos, la explotación aún conserva una cabaña bovina que, además de contribuir al control de los pastos, convirtiéndose en valiosa aliada de la lucha contra incendios, sirve de complemento de renta para los miembros de la asociación de ganaderos, titular de esta actividad. El maderero es otro de los aprovechamientos de este predio municipal, cuyo catálogo lo complementan otras actividades, ya testimoniales, como la curiosa recolección de criadillas o trufa blanca, también llamada turma, actividad que requiere una verdadera pericia, sólo al alcance de cabales habitantes del campo "de toda la vida".  Además de por el arroyo Majalberraque, este espacio es atravesado por la Cañada Real del Camino de Villamanrique, que junto a otras vías pecuarias conforman uno de los caminos más bonitos desde Sevilla a la aldea de El Rocío. No en vano, cada primavera por este enclave pasan, sestean o pernoctan más de quince hermandades, en su peregrinar a la Ermita. A lo largo de todo el año, son numerosas las hermandades y agrupaciones sociales que también peregrinan por aquí. Uso público Aunque el recreo de los habitantes de La Puebla ha tenido, desde hace décadas, en sus cerros un destino predilecto, los cambios de hábitos de la sociedad globalizada han modificado a la par los criterios de gestión. Entre los años sesenta y setenta, empezó a hacer fortuna, hasta hoy, la utilización de la construcción más significativa de la Dehesa, la conocida como Casa de La Puebla, por parte de vecinos y vecinas del municipio, que utilizan sus dependencias los fines de semana para jornadas de convivencia familiar, previa reserva y fianza en el Ayuntamiento. 

Ávidas de naturaleza, familias de todas las poblaciones de los alrededores, y cada vez más de la capital, disfrutaban de la sombra de sus árboles, el canto de los pájaros o el calor de una hoguera de leña de acebuche. La creciente sensibilización de autoridades y ciudadanía, fue configurando un marco de ordenación que terminó con el libre tránsito de vehículos, animales y personas, en favor de mayores parámetros de conservación. Esas limitaciones, aceptadas ya de forma generosa por parte de la población, han facilitado la intensificación de actividades científicas, de educación ambiental, de turismo ornitológico, deportivo o de otros segmentos que han de regirse por criterios de sostenibilidad. Ha de ser compromiso de toda la ciudadanía conseguir que la Dehesa de Abajo, el espacio que la circunda y los caminos o cañadas que la atraviesan, mantengan el óptimo estado de conservación que no siempre se observa, para que pueda seguir dándose cabida a experiencias memorables para cada persona que tenga la fortuna de disfrutar en estos lares de nuestro extraordinario medio natural. Debemos considerarnos como invitados-as en este lugar tan especial, por lo que nuestro comportamiento ha de ser lo más respetuoso posible.Para observar, escuchar, pasear, conocer el entorno natural; jugar o disfrutar de un buen día de campo, no es necesario molestar a sus habitantes naturales ni a nuestros semejantes. No en vano, el recorrido por los caminos o senderos que discurren por esta reserva permite descubrir los rastros de otros animales, algo más difíciles de ver, como el zorro, el tejón y la gineta, que encuentran aquí una alimentación variada: algunos invertebrados como las lombrices, pequeños mamíferos como el conejo e incluso frutos silvestres. Configurada como un espacio excepcional para la fotografía de naturaleza y otras actividades audiovisuales, las  características de la Dehesa de Abajo la convierten en un sugerente marco para el deporte de la orientación, el senderismo, el nordic walking, u otras modalidades deportivas. En la Dehesa y sus alrededores existen caminos muy apropiados para el paseo a pie, en bicicleta o a caballo. Centro de Visitantes Anexo a la Casa de La Puebla y la vivienda del guarda, se encuentra el Centro de Visitantes, que cumple la función de interpretar el espacio natural, además de ofrecer a los usuarios servicios como restauración (con una magnífica gastronomía de productos, vinos y platos de la zona), educación ambiental, u otras actividades propias del turismo. Cuenta con un espacio expositivo que siempre oferta contenidos de calidad relacionados con la naturaleza. Su salón de audivisuales es ideal para completar la visión que podamos obtener de la reserva. El Centro, que organiza cada primavera la Feria Internacional de las Aves de Doñana, Doñana BirdFair, se ha convertido en uno de los más frecuentados de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía. El contexto territorial  vecina de la mayor extensión de arrozales continua del mundo, despensa para la avifauna y complemento perfecto para su biodiversidad, esta Reserva tiene una orografía que permite disfrutar de una panorámica incomparable. Se encuentra a sólo cuarenta minutos de Sevilla y a diez de La Puebla del Río. La Reserva Natural Concertada Cañada de los Pájaros, la Aldea de Colinas, el Brazo de la Torre, los pinares de La Puebla y Aznalcázar, el Cortijo Palacio Los Montes, el corredor verde del Guadiamar, Rancho el Rocío, Buena Vista, el Guadalquivir, ... se encuentran en un radio de tan sólo unos escasos kilómetros. En un segundo anillo, Isla Mínima, Veta la Palma, el Espacio Natural Doñana podrán formar parte de un recorrido de entre una y tres horas.  La visita puede completarse con un paseo por el núcleo urbano de La Puebla del Río, donde se puede disfrutar de la gastronomía, admirar su Iglesia del siglo XIII o la Torre de la Guardia, así como el Museo de Autonomía. De gran interés los miradores al río, por sus terraplenes en terraza y panorámicas de la Marisma del Guadalquivir y de Sevilla. En el Poblado de Colinas, en los Pinares de La Puebla, merece la pena probar el arroz con pato y las carnes, así como su repostería, con cuñas, cañitas y quemaítos.

 


martes, 10 de febrero de 2026

VISITA PINTURA SEVILLANA REAL ACADEMIA DE LAS BELLAS ARTES



Patio del apeadero

Patio de la Casa 

Parte alta del Patio de la casa 

Naranjos del patio

Alfiz nazarita original de la casa del XVI 

Tondos de los "Uomi Famosi"

Patio de la fuente 



Salón de Plenos con retratos de Presidentes de la Academia 

Isabel de León , Marquesa de Mérito, anterior Presidenta 


Copia del cuadro de Murillo "Santa Isabel limpiando a los tiñosos" 

Copia del cuadro de Murillo "Santa Isabel limpiando a los tiñosos" 




Copia de cuadro de Murillo 



reja gótica



Fuente magna del patio 

Galería de los Presidentes 

Retrato de Jimenez de Aranda 

Retrato de Murillo

Retrato de Velázquez 

Otro de los presidentes de la Academia 

Cuadro de Santiago Martinez

Dibujo de Picasso en un capote de torero

Madre de Alfonso Grosso

Capilla 

Puertas fiorentinas de una sacristía 

ejemplo de obra escultórica del Museo de la Coleccion 

Giralda de Sevilla sin uno de los jarrones de azucenas 

(VISITA)  LA PINTURA SEVILLANA UNA APROXIMACIÓN ICONOGRÁFICA ; BLOQUE II: ICONOGRAFÍA SECULAR Y CLÁSICA ; FICHA 14: LA ACADEMIA SEVILLANA CASA PINELO;  LA ACADEMIA DEL ARTE DE LA PINTURA Y LA FORMACIÓN ARTÍSTICA REGLADA EN SEVILLA / ATRIUM /  Guía Emilio Rubio / PINTURA COLECCIÓN de la Real Academia de Bellas Artes de Sevilla tiene un inventario, pero no hay catálogo;  tres vías de formación de su colección : galería de retratos benefactores, directores,  presidentes;  benefactores en los estatutos figuran ya desde 1673,  el presidente saliente era el que paga un retrato del presidente entrante;  los benefactores iban por encima otro canal de formación de la colección que eran los profesores de la Academia con temática diversa y el tercer canal es el concurso que convocan y pagan instituciones de la ciudad con vinculación interesada,  se sientan con las fuerzas vivas , es obligatorio residir en Sevilla para concursar pero los académicos pueden ser de fuera de Sevilla;  como académicos están, por ejemplo,  Los Monchi, los arquitectos del estudio  Antonio Cruz y Ortiz,  los arquitectos de reconocido prestigio internacional,  como benefactores, la Fundación Casa de Alba,  la Fundación Medinaceli y ceden a la Academia las obras ganadoras (pagadas por ellos)  de los concursos,  si se designan a académicos suelen regalar una obra para la academia; la institución está entre la primera planta y el la entreplanta de la Casa de los Pinelo,  la última propietaria la vendió por 6 millones de pesetas al Ayuntamiento de Sevilla,  pero la pagó El Corte Inglés,  en los años 60,  como compensación por derribar el edificio de la parte oeste de la plaza del duque;  Rafael Manzano reúne aquí elementos de otros edificios ya derruidos de Sevilla:  la escalera,  los mamperlán,  el artesonado,  las fuentes de los patios,  aquí se atesoran muchas piezas a modo de conservación;  la propietaria era la Marquesa de Pickman;  la Casa de los Pinelo se empieza en 1489,  el propietario Francisco Pinelo era íntimo amigo del Papa, de los Reyes Católicos,  de Colón,  era el cabeza visible de la comunidad genovesa,  el escudo de tres piñas de Francisco Pinelo;  el solar era muy grande;  los hijos de Ferancisco Pedro y Jerónimo ; Jerónimo era canónigo de la Catedral;  en la calle abades había muchos “sobrinos” de canónigos;  Pedro la vende a su hermano el canónigo Jerónimo y en 1539, este  la vende a la Catedral; las VENTANAS una de las ventanas es original de estilo nazarita granadino, estaba de moda lo nazarita,  mucho interés por la arquitectura;  la Catedral lo alquila a los canónigos,  el arzobispado ya tenía las casas de esta calle la alquiló Fernández de Figueroa vinculado al Ducado de Feria,  Jerónimo Fernández de Lara hijo natural del arzobispo;  Felipe de Castilla no estaba ordenado pero era arzobispo de Sevilla,  administración de las casas y del alfoz (tierras y propiedades) de la Catedral,  sobre todo tierras,  Jerónimo Fernández de Lara propuso las YESERÍAS DEL PATIO la galería de “uomi famosi” es un humanismo más elocuente también hay mujeres,  recoge el paganismo,  los hombres e intelectuales sirven de modelo de vida,  después fueron los miembros destacados de las órdenes religiosas,  por su modelo de virtud,  están recogidos tondos de Fernando el Católico , Carlos V también mujeres,  expresivo de la corriente del Renacimiento y el y los elementos nazaritas;  la casa la ocupan los canónigos hasta el siglo XIX,  la Catedral la vendió a la empresa textil del empresario Camino ( de los almacenes Peyré,  era un empleado de la fábrica Camino);  la dividen en cinco apartados: la cuadra,  un colegio,  la fundición las de letras de imprenta,  las oficinas de la casa Camino;  en el año 1882 un canónigo lo vuelve a unir;  Sevilla todavía es gremial vienen los viajeros románticos: escritores , pintores los Condes de Montpensier;  casa de los Pinelo era la Fonda de San Marcos,  1964 se considera un bien de interés cultural;  el ayuntamiento se lo cede a la Junta de Andalucía y esta lo ofrece a la Real Academia de Bellas Artes;  el SALÓN DE PLENOS o sala de reuniones con artesonado muy antiguo, las escaleras con artesonado muy antiguo,  la ESCALERA se adaptó al ARTESONADO , con el escudo de la casa de armas de los Pinelo y Torres;  los genoveses son fundamentales en la ciudad de Sevilla,  los genoveses están desde 1162,  Fernando III tuvo que hilar fino porque los genoveses querían seguir teniendo importancia y poder sobre la ciudad;  eran claves y Alfonso X les cedió una mezquita donde está el actual Banco de España para los genoveses que tenían fuero propio y la cabeza visible de esa comunidad era Francisco Pinelo [ las piñas de los Pinelo y las medias lunas de los Torres]; RETRATOS de los presidentes y de la Marquesa de Mérito,  marquesa de Lebrija, sus  fiestas muy importantes por el elenco de invitados,  Isabel de León es una de las benefactoras de la Academia es el órgano de consulta de los temas patrimoniales,  reclamaron los cuadros que se llevaron los franceses y que se quedaron en Madrid,  se los quitaron y argumentaron como explicación que tenían un gran papel formativo pero a la Academia se le da el papel de policía artística;  la sala de plenos está en el entresuelo que era una ubicación muy medieval;  en Sevilla dos hitos museísticos el patio grande de la casa de Pilatos del siglo XVI y el museo de la casa de Lebrija de doña Regla Manjón,  ahora casa de Isabel de León;  académicos han sido Fernando García Gutiérrez el jesuita que se destacó en Japón y fue un gran erudito y que cuenta aquí en la casa con un museo oriental muy interesante;  José Miguel González Gómez y José la Banda fueron profesores de Emilio Rubio;  académicos honorario hay 8 de los 180 miembros y 40 son internacionales;  la Academia tiene grandes problemas económicos pero los benefactores le ayudan;  las REJA GÓTICA de la Casa de los Pinelo;  Murillo fundador de la Academia Santa Isabel de Hungría un ejercicio de los artistas era pintar obras de Murillo,  otra vía de conseguir formar la colección son los ejercicios de los alumnos de la Academia;  otra vía de formar galería son las copia; , aquí figura la copia de la que hay en la Caridad: “ Santa Isabel de Hungría limpiando los tiñosos”  el original se devolvió en los años 20 no la querían devolver porque era una pintura que servía de modelo para los nuevos artistas , muy interesante el reflejo de la palangana en la cara del niño,  es puro fotoperiodismo;  NOMBRES DE LA ESCUELA : Escuela de dibujo;  después la    Escuela de Tres Nobles Artes,  después con Isabel II; Real Academia de Nobles Artes, después se saca la arquitectura y se le llama Academia de Bellas Artes en 1892 ya tiene formación,  fundación Real Academia de las Bellas Artes ; Murillo lo que haría es no enfrentarse a los gremios con asociaciones profesionales;  en Italia en Roma Florencia y Venecia ya había academias un siglo antes;  Murillo toma la idea y Francisco Herrera el mozo la impulsa,.  los talleres podían tener hasta 6 aprendices en la Academia en Sevilla los alumnos eran los maestros; las clases eran en la Lonja de Mercaderes (de noche);  Murillo y los cercanos pagaban carboncillos, candiles y modelos (hombres y mujeres desnudos) ;  La Academia no contaba con apoyo de la corona,  pero Murillo le sirvió porque no tuvo que vincularse a los gremios,  los retratos y el mobiliario se les dio a la hermandad de San Jorge y después de a la de San Lucas;  en el siglo XVIII se crea una Academia y es la que choca con los gremios y será germen de la académico de Santa Isabel de Hungría se constituyen en el Alcázar;  las dos Academias Bellas Artes y Buenas Letras y posteriormente de <Medicina ; ya daba títulos en 1888 la Escuela de Bellas Artes y en 1892 ya es Facultad de Bellas Artes;  SALÓN DE ACTOS es un museo antiguo,  el marco ovalado ya es laudatorio vemos los cuadros de Jiménez Aranda y de García Ramos,  fuimos a dos salas más con cuadros de la colección ( Alfonso Grosso, Santiago Martínez) y la capilla ( parece ser que fue un “pastiche” de Rafael Manzano)

 

FICHA ATRIUM

 

 La Academia del Arte de la Pintura, fundada en la Lonja de Cargadores de Indias en 1660 (fig. 1), es la primera institución andaluza dedicada a la formación artística y la segunda de España tras la de Madrid, que data de 1603. Su aspiración principal fue instruir al profesional de la pintura en el dibujo del natural del cuerpo humano, base de lo que se entendía como “buen arte”. En sus estatutos no se recogen alegatos para argumentar el carácter liberal de la profesión y, por tanto, aspirar a la exención de impuestos; tampoco ansió monopolizar los encargos públicos ni conceder títulos. En esta línea y al contrario de la madrileña, no aspiró a convertirse en centro de formación alternativo al taller gremial, pues para ello debía superar dos importantes obstáculos: la propia objeción del gremio ante posibles injerencias en sus competencias y, sobre todo, la carencia de viabilidad económica. De hecho, varias circunstancias nos indican que no aspiró a la formación integral de los pintores.

En primer lugar, no contó con un plan de estudios para que sus alumnos adquirieran una minuciosa y completa formación del oficio. Sus enseñanzas se ceñían al dibujo del natural, estadio superior de la formación y, por tanto, sólo al alcance de personas ya adiestradas y con experiencia profesional. Es decir, los “alumnos” no eran aprendices, sino maestros con taller abierto o sus propios oficiales. En segundo lugar, las clases consistían en 2 horas diarias (de noche) y sólo durante 4 meses, lo que acentúa su carácter informal. Los maestros acudían al salir del trabajo para practicar el dibujo, solventar dudas e intercambiar experiencias. En tercer lugar no constan cuotas de alumnos ni sus nombres, mencionándose en la contabilidad únicamente las cuotas de los maestros, de lo que se deduce que éstos eran “alumnos” de la institución. La academia sevillana, en consecuencia, nunca tuvo la pretensión de terminar con el gremio y ocupar su lugar, al contrario, se advierte una colaboración entre ambas instituciones, pues de hecho varios pintores ocuparon de manera simultánea cargos en la hermandad de San Lucas (gremio) y en la Academia. Por todo ello, los posibles recelos del gremio se disiparon y la academia se entendió como un nivel superior de formación para que salgan con más perfección los que en ella estudiaren.

La institución dejó de funcionar en 1694, siendo refundada a instancias de Francisco de Bruna (con el apoyo de Carlos III) en 1771, ya como Escuela de las Tres Nobles Artes (pintura, escultura y arquitectura), estableciendo su sede en el Real Alcázar y expidiendo títulos que, ahora sí, generan cierta discordia en el estamento gremial. En 1843 pasa a llamarse Real Academia de Nobles Artes de Santa Isabel y se instala en el ex convento de San Acacio. Además de la docencia, impartida desde 1844 en una nueva sección llamada Escuela de Bellas Artes, se le encomienda la organización de una policía artística y la creación del Museo de Bellas Artes. En 1892 se establece en el antiguo convento de la Merced y se intensifican sus tareas culturales, que se extienden a asesoramiento urbanístico, pero, en contraposición, pierde su condición de centro formativo al pasar esta competencia a la Universidad. En 1980 trasladó su sede a la casa de los Pinelo, lugar que comparte con las academias sevillanas de Buenas Letras y de Medicina. Este inmueble fue cedido por la empresa El Corte Inglés en contrapartida por la licencia de derribo y reurbanización del frente oeste de la plaza del Duque. MECENAZGO Y COLECCIÓN PICTÓRICA DE LA ACADEMIA

En los estatutos de 1673 ya se recoge la intención de iniciar una galería de retratos de todos los patronos y presidentes de la academia, señalándose que los de nuestros dignísimos protectores [se colocarían] en lugar superior que el de los presidentes… y, para garantizar su realización, se instituyó que era obligación del presidente saliente hacer un retrato de su sustituto. Los cuadros de esta serie debieron distribuirse por la sala de trabajo tanto para adorno de sus paredes como para salvaguardar el honor, historia y gloria de la institución. Muchos de ellos se perdieron con el tiempo, pero otra buena parte se conserva, siendo el mejor exponente del mecenazgo artístico que fomentó la Academia desde su fundación. En la actualidad esta colección se distribuye por distintas estancias del entresuelo y primera planta de la Casa Pinelo, destacando el Salón de Actos (figs. 2 y 3) y el de Plenos (fig. 4). Esta colección de retratos guarda estrecha relación con otras similares de instituciones públicas o privadas generadas con el fin último de perpetuar a sus más distinguidos miembros, como las de Diputación o el Real Círculo de Labradores, aunque por la propia naturaleza de la Academia su catálogo incluye obras de los más destacados artistas de cada época.

Otra importante sección de la pinacoteca de la institución la conforman un grupo de pinturas resultado de la donación de protectores y/o académicos. En este grupo, al contrario de lo que ocurre con la serie de retratos, los temas son muy variados, incluyendo pintura religiosa, histórica, de género y paisajes. Dentro de este lote destacan las donaciones realizadas por los pintores que ingresaron como académicos o por sus descendientes, como fue el caso de Santiago Martínez (fig. 5), habiéndose establecido como tradición no escrita que todos los académicos realicen un regalo tras su nombramiento. Estas piezas se localizan en dependencias secundarias de la Academia como el despacho de la presidencia (fig. 6) o la sala Martínez Montañés (fig. 7).

Un tercer bloque de pinturas se conforma al amparo de los concursos y exposiciones que organiza la Academia, ya que ésta se reserva el derecho de propiedad de las obras ganadoras en distintas categorías. En este sentido hay que decir que los premios económicos que se reparten son aportados por instituciones como la Real Maestranza de Caballería o la Fundación Casa de Alba, que de esta manera contribuyen al constante crecimiento del patrimonio de la Academia. Estas piezas pueden verse cada año en la sala de exposiciones temporales (fig. 8).

A modo de conclusión añadimos que el conjunto pictórico que se expone en la Casa Pinelo es sólo una parte del patrimonio de la institución, pues las obras más importantes están depositadas en el Museo de Bellas Artes, como el “Retrato Jorge Manuel”, del Greco, “Las Cigarreras” o “la Casta Susana”, de Gonzalo Bilbao, “Las Ánimas del Purgatorio “ o “José y la Mujer de Putifar”, de Esquivel, o varios retratos de Lucía Monti pintados por José Villegas.