martes, 15 de noviembre de 2022

ARTES DECORATIVAS EN LA CATEDRAL : EBANISTERIA (ARTESONADOS)

Artesonado de la Sacristía Mayor 

Confesionario siglo XIX

Silla del arzobispado y escaño del secretario 

Armario ( tesoro) 

Armario

Cajoneras 

Cajoneras 

Puertas

Puertas

Puertas

Puertas 

Puertas 

Sillón de respeto ( argollas laterales para introducir de barras y ser porteado) 

Bancos tapizados 

Confesionario del Señor penitenciario 

Artesonado Sacristia Alta 

Rejas del XVII de la Sacristía Alta 

Pinturas de la Sacristía Alta 

Espejos Sacristía Alta 


Atril

Puertas lacadas y de carey (Puertas de la Capilla Virgen de la Antigua) 

Artesonado caja de órgano 

Puertas del coro

Atril central

Atril Lateral 

Atril central 

Virgen del Pilar (talla muy reconocida de los especialistas) 

Capilla Obispo Scala (arcosolio) 

Sillón frailero

Sillón frailero

Vidriera obispo Scala 


Sillón regalado por Hermanos Caballero a Monseñor Amigo 
(tiene torres de Tánger, Medina de Rio Seco y Sevilla)  

Puertas de las Cajonerías 

Puertas de las Cajonerías 

Porta cirios 

Martes 15-11-22 NOTAS: (VISITA) ARTES DECORATIVAS DE LA CATEDRAL DE SEVILLA:  EBANISTERÍA intervenciones actuales en este tipo de patrimonio,  en los portalibros del Corpus,  en los porta cirios,  están repartidos por otras capillas,  muy importante la carpintería de lo blanco integrada en la arquitectura;  un artesonado de mucha importancia en la capilla de Santo Tomás son espacios geométricos islámicos;  otro tipo de mobiliario los atriles para el Corpus,  o los confesionarios vemos unos del siglo XIX;  en la Sala Capitular se hacen alabanzas al patrimonio por la silla del arzobispo y el escaño del secretario;  mobiliario civil es distinto del mobiliario litúrgico eclesiástico,  aunque algunos palacios tenían reclinatorios,  atriles y otros ; el sillón y el escaño tienen distintos tipos de maderas preciosas exóticas,  en el sillón representación de las virtudes la Esperanza (a la derecha)  y la Caridad (a la izquierda) en el Tesoro la techumbre antes oculta por un cielo raso, obra  del maestro carpintero de la Catedral;  en 1401 se hizo un primer muelle de piedra,  para la descarga de los materiales,  hay constancia de una factura de una reparación de una grúa para el movimiento de  piedras de la Catedral, que venían de la cantera de San Cristóbal,  en Jerez;  la Catedral Nueva no impedía el mantenimiento de la Catedral Vieja lo que era la mezquita,  con artesonados muy importantes y por tanto mucho equipo de trabajo lignario;  muy importante el andamiaje de la mezquita nueva y las grúas para la elevación de piedra, s esconde mucha estructura de madera;  el armario de 1790 del Tesoro antes guardaban papeles, estaba  la contaduría de cuentas de la Catedral,  muy influenciado por los del Aarchivo de Indias qué antes fue Casa de Contratación y después Consulado Marítimo en 1782,  Carlos III lo propuso como Archivo de Indias;  el mobiliario casi solo en la iglesia lo que eran los tacos y las cajonerías de las sacristías,  antes de 1992 había armarios y cajonerías del siglo XVIII vienen de la Sacristía de los Cálices;  el inventario de la Casa de Pilatos incluye las 92 almas de los sirvientes,  pero no mucho mobiliario civil,  algún dosel, algún arca sin embargo,  la ebanistería de otros países europeos es mucho más importante y había una tradición en el mobiliario civil; Puertas de diseño de Diego de Riaño o Diego Guillén Ferrant,  se ven a Santa Justa y Rufina y la Giralda (sin campanario),  las columnas abalaustradas,  la sacristía de Diego de Riaño y quizás de Martín Gaínza muy interesante por lo decorativo más que la propia estructura tardo medieval; Puertas del Ayuntamiento de Sevilla son las originales son puertas similares a esta de la Catedral,  columnas abalaustradas,  tratado de “lo romano”,  tondos de San Marcos y San Lucas,  la otra cara tiene a San Isidoro y San Leandro y San Juan;  los armarios recogen escenas de la recogida del maná y de las parejas de santas;  sillas de respeto con anillas para disponer de unas parihuelas;  conjuntos de bancos corridos tapicería original de 1717,  bancos sin respaldo para acólitos de la Catedral,  la calle Bancalero (equivalente a tapiceros)  era Palacios Malaver,  antes fue calle de carpinteros y también lo fue la calle Cuna;  confesionario del siglo XVIII entre 1705 y 1710 del Señor Penitenciario intervención de Francisco Hernández Gijón [el que hizo el Cachorro]  (formas geométricas y barrocas)  preside la Giralda , un sillón frailero:  sillones de cuero [los  pecados que pueden ser perdonados por el Penitenciario:  pecados como la apostasía,  el secreto de confesión,  el aborto;  su horario era según una tablón de anuncios;  techumbre de la sacristía dirigida por Hernán Ruiz II, en 1451 conjunto que cierra tras el altar Juan Bautista Vázquez y el fundidor Baltasar Morel ; Sacristía en uso espejos y mesas caliceras,  porta cirios o porta insignias;  Presbiterio:  atril de Francisco Hernández Gijón [hizo el Cachorro,  las Tres Caídas,  expresión del cirineo de San Isidoro, ejecución del paso del Gran Poder, los Ángeles] también está en uso la Cruz de Merino también está para el culto;  atril aunque sea para ciertos ritos solemnes,  Catedral le ponía mucha importancia al teatro litúrgico;  las iglesias en su hacer diario eran sencillas y en los días solemnes se hacía mucho aparataje;  Capilla de la Virgen de la Antigua tumbas de Luis Salcedo y Azcona que trajo al escultor Domenico Franqueli hizo un proyecto integral que impulsó la llegada de orfebres,  carpinteros,  escultores,  aparecen la heráldica de los Guzmán, en las puertas con planchas de carey;  Puertas de los coros ejecución de don Pedro Duque Cornejo,  entrada en mármol , Duque Cornejo vivió como un noble con coche de caballos y lacayos,  hace las cajas de los órganos,  también los pórticos y las puertas del coro con elementos de metal, fundidos en bronce por el desarrollo del oficio de fundidor de cañones, la metalistería de la Real Maestranza de Artillería (la que está delante de la Caridad) y la Real Fábrica de Artillería (la que está en San Bernardo); paneles con instrumentos musicales también iniciales ; hay  puertas falsas por la teatralidad ficticia,  se nota en las ejecuciones en él artesonado de artistas mudéjares; ¡¡¡ Antonio Sacristán pide a una japonesa que no pase en perfecto idioma del Sol Naciente!!!;  Ornamentos de la Hermandad del Sagrario Niño Jesús de Martínez Montañés;  porta cirios como una cama repujada,  este es equivalente a los carros de las procesiones de las hermandades actuales;  atriles y escaños de la parte frontal decoración en las partes tapizadas,  bordados muy antiguos; atril central muy suntuoso,  los especialistas lo consideran pesada; Capilla de los Pinelo imagen de la Virgen del Pilar de Pedro Millán discípulo de Lorenzo de Mercadante de Bretaña para los especialistas es la talla mariana más relevante de la Catedral;  Capilla del obispo de Scalas muy intrigante,  denunció a compañeros a Roma;  se hizo un monumento funerario y también en el Patio de los Naranjos,  la colección d sillones fraileros que combinan cuero, metal y madera con pintura dorada; en la tumba funeraria,  dos cojines en el la tumba , indican que es cardenal , relieve de Andrea dela Robia con imágenes de San Sebastián y Santa Casilda (de perfil), renacentista,  la familia Della Robia trabajaba para Lorenzo de Medici;  silla de los hermanos Caballero regalo al arzobispo Carlos Amigo,  se recogen tallas de torres de Medina de Rioseco,  de Sevilla y de Tánger;  fue un regalo a Monseñor Amigo Vallejo,  las cajonerías entre los segmentos tenían tacas o armarios tallas realizadas de Diego Guillén Ferrant  trabajaron el alabastro y también la madera, hay ejemplos en la  Catedral de Huesca y Zaragoza,  esta puertas de nogal de la Sacristía Mayor,  en un lado los Padres de la Iglesia y en otro Los Evangelistas;  canceles son de madera (receptáculo o habitáculo)  entre la entrada del templo y la calle

FICHA DE ATRIUM

Antigua Puerta Del Sagrario Catedralicio. Cronología: h. 1366. Autores: Anónimo de escuela de carpintería toledana. Pieza de singular importancia de la carpintería mudéjar es la puerta que, procedente, al parecer, del antiguo sagrario de la mezquita-catedral sevillana, se conserva en la sacristía alta, detrás del altar mayor. Está compuesta por dos hojas, de dos tableros cada una, cuya superficie se decora con espléndidas lacerias. La composición se centra en una estrella de diez puntas, que al prologar sus lados determina una serie de hexágonos y estrellas de cinco puntas, todo ello ornamentado por menudos atauriques. La separación entre los tableros se efectúa mediante una faja de bronce repujado y claveteado, siendo del mismo metal los llamadores situados en los canales superiores. La misma faja se repite en los extremos superior e inferior de la puerta. Rodeando los tableros figura una inscripción latina de caracteres góticos tomados del capítulo VI del evangelio de San Juan en la que se hace alusión de la eucaristía. La belleza de esta obra es indudable lo mismo que su mérito e interés dentro del panorama de la carpintería mudéjar. Con respecto a su fecha de ejecución se propuso por Rodrigo Amador de los Ríos la segunda mitad del siglo XIII, considerándola José Gestoso de la segunda mitad del siglo XIV. Esta última datación parece la más adecuada, debido a las evidentes relaciones estilísticas que ofrece con las grandes puertas del patio de las doncellas de los Reales Alcázares, ejecutadas en 1366. Por otra parte, tales conexiones pueden indicar que la puerta de la catedral fuera realizada por carpinteros toledanos como lo fueron las del alcázar.

Artesonado de la sacristía alta. Cronología: h. 1500. Autores: Anónimo mudéjar. Dos interesantes ejemplos de carpintería tardomedieval de lo blanco conserva la catedral. Las obras de carpintería de lo blanco son aquellos trabajos realizados en madera cortada a escuadra, en las que predomina, tanto en los aspectos constructivos como decorativos, la geometría. Las manifestaciones más importantes de la carpintería de lo blanco son las techumbres de madera, aunque en ellas también se incluyen obras similares, caso de las puertas. De las techumbres destacamos dos, el artesonado de la Sacristía Alta (reproducido al margen) y el alfarje hasta hace poco colocado en la nave del Lagarto del Patio de los Naranjos, y recientemente removido de aquí. Este último, procedente del desaparecido Colegio de Santo Tomás, es obra del siglo XVI de estilo mudéjar, decorado con labores de lazo. Con resabios mudéjares pero preeminencia de formas renacentistas encontramos el artesonado de la Sacristía Alta, en la que se ha copiado con gran fidelidad una de las ilustraciones del Folio LXXV vto. del Libro IV de Arquitectura, de Sebastián Serlio. Los casetones de dicho artesonado son octógonos y cuadrados, en cuyo centro figuran unas piñas. El carácter perecedero de la madera es la causa de que muchas piezas que la emplearon no se hayan conservado. Asimismo, los deterioros ocasionados por el uso, la humedad o los insectos han motivado que muchas piezas se hayan alterado, por sustituciones y reparaciones no siempre afortunadas.

Puertas de la Sacristía Mayor. Cronología: h. 1547-49. Autores: Diego Guillén Ferrant. Dentro del apartado dedicado a las labores de carpintería es necesario resaltar un interesante conjunto de puertas. Tras la obra mudéjar antes analizada, sigue en antigüedad la correspondiente a la Sacristía Mayor. Se trata de una obra renacentista iniciada en 1547 y completada dos años más tarde. Sus trazas corresponden a Diego Guillén Ferrant, pero no su ejecución, en la que intervinieron diversos carpinteros, ensambladores y entalladores. Entre los primeros cabe citar a Alonso Ruiz, entre los segundos a Cornielles y a Jerónimo de Valencia. La participación de estos artistas y de otros, cuyo nombre se ignora, explica la disparidad estilística de la obra. En ella destaca la representación de los evangelistas, de las virtudes y de los santos Isidoro, Leandro, Justa y Rufina, enmarcados por motivos de grutescos y elementos estructurales, que guardan una estrecha relación con los empleados en la arquitectura de la Sacristía.

Puerta del pórtico del coro. Cronología: 1730. Autores: Luis de Vilches. Las puertas correspondientes a los pórticos del coro están firmadas por Luis de Vilches y fechadas en 1730.De ellas sólo dos, una en cada lado, son practicables, siendo simuladas las otras dos, construidas en jaspes polícromos. Junto a la firma y fecha citadas aparecen instrumentos musicales, todo ello labrado sobre chapa de cobre pulido, en armonioso contraste con el tono oscuro de la madera de ébano o del jaspe, según los casos

Puerta del pórtico del coro. Cronología: 1730. Autores: Luis de Vilches. Menos importancia desde el punto de vista escultórico poseen otros ejemplos, que sin embargo destacan, como es el caso, por la significación de los materiales empleados. Las puertas de la Capilla de la Antigua, en comunicación con la sacristía de la misma y con una alacena, son de ébano, carey e incrustaciones de bronce. Su construcción hay que situarla en torno a 1738, año en que se completó la decoración de la capilla a expensas del arzobispo don Diego de Salcedo y Azcona, quien la había elegido como lugar de enterramiento.

Antiguas Cajonerías de la Sacristía Mayor. Cronología: 1548-51. Autores: Diego Guillen Ferrant. Las piezas de mobiliario litúrgico que conserva la catedral abarcan cronológicamente desde el siglo XV al XIX, y son exponentes de la riqueza que en otros tiempos tuvo la catedral sevillana. Del conjunto de muebles renacentistas ninguno es más destacado que las cajonerías de la Sacristía Mayor. Por desgracia estas fueron sustituidas entre 1819 y 1822 por unos armarios neoclásicos hechos por Albiu, en los que se aprovecharon algunos de los relieves antiguos. La descripción que de ellas hizo en 1804 Ceán Bermúdez y los restos incorporados a los armarios hoy existentes, ponen de manifiesto la importancia capital de dicha obra dentro de la escultura sevillana del siglo XVI. En realidad la sacristía contó con dos cajonerías diferentes, que se situaban en los muros occidental y oriental. Estructuralmente eran similares, pero su decoración escultórica variaba, de acuerdo con los distintos momentos cronológicos en que se ejecutaron. La más antigua se realizó siguiendo trazas de Diego Guillen Ferrant entre 1548 y 1551, es decir, a la vez que se construían las puertas que cierran la sacristía. A ella pertenecen algunos de los frisos de grutescos hoy conservados, así como los relieves de los evangelistas (reproducidos al margen) que forman parte del armario del muro oriental, a la segunda cajonería, construida entre 1581 y 1584 con la participación de Diego de Velasco el Mozo y Juan Bautista Vázquez el Viejo, pertenecen la mayor parte de las pilastras y los relieves de los Padres de la Iglesia de la puerta del otro armario. Todos estos corresponden a la estética manierista

Silla arzobispal y escaño del secretario. Cronología: 1592. Autores: Diego de Velasco. La silla arzobispal y el escaño del secretario, ambos en la Sala Capitular, se realizaron en madera de caoba en 1592, decorándose la primera con imágenes de las virtudes teologales, hoy desaparecidas, y la segunda con parejas de ángeles que sostienen cartelas. El autor de tales esculturas fue Diego de Velasco, con quien colaboró Andrés de Ocampo. Junto a ellos intervino Francisco de Uceda realizando “una tarja que sirve de orla donde sean de poner las armas de la iglesia en la silla… para… el cardenal”. Tales muebles, hoy mutilados y desprovistos de buena parte de su decoración, son una buena muestra de la utilización, en un entorno religioso y casi litúrgico, del mobiliario de naturaleza profana.

Diseño de silla arzobispal de respeto Cronología: 1682. Autores: Pedro Gómez. El mismo origen civil tiene otra serie de sillas utilizadas por el arzobispo. Algunas se colocaban ante el altar mayor durante las ceremonias que presidía el prelado, otras, sin embargo, figuraban en las procesiones a las que el arzobispo asistía. Estas últimas reciben el nombre de sillas de respeto, identificándose por las cuatro asas que permitían a los servidores su traslado. De estas sillas se conserva un ejemplar, en bastante mal estado, en la sacristía de la capilla de la Antigua. Corresponde a comienzos del siglo XIX, presentando asiento y respaldo de tela blanca bordada en oro. De mayor interés es otra silla, cuyo diseño reproducimos, también conservada en la sacristía de la Capilla de la Antigua. Su estructura corresponde a la de un frailero, pero sus líneas son más movidas y su decoración más abundante. La estructura básica del frailero se ha complicado en esta silla al curvarse algunos elementos, tales como los brazos, patas y chambranas. Asimismo la ornamentación se ha incrementado tanto en las chambranas como en los apoyos de los brazos, en donde figuran sirenas, y en el copete. En el dibujo éste presenta una mitra, báculo y cruz patriarcal, que la obra definitiva no tiene. Por el contrario, la silla cuenta con una chambrana posterior que en el dibujo no existe. Tanto ésta como la delantera se organizan mediante carnosos tallos vegetales rodeando una amplia cartela, en similar esquema al del copete. La parte inferior de las cuatro patas se decora con una hoja de acanto, mientras el resto de la superficie presenta una labor imitando escamas. En el dibujo aparecen asiento y respaldo almohadillados y decorados por bordados florales, pero ninguno de los dos se conserva. En el dibujo aparecen las cuatro asas, hoy desaparecidas, que permitían transportar la silla en la forma antes comentada.

Banco para el Corpus Christi. Cronología: 1777. Autores: Anónimo. Es tradición no escrita que este conjunto de bancos fueron sufragados por los propios canónigos. Son piezas de suntuoso barroquismo, acentuado por la movida línea de los respaldos. Tanto éstos como los asientos son de terciopelo rojo, llevando un galón de plata y ofreciendo bordados, tipo repostero, en oro y plata con el escudo del cabildo. Otro contrapunto de color aporta el dorado en oro fino al agua de los elementos de madera, que van, asimismo, finamente torneados.

Atriles para el altar del Corpus Christi. Cronología: 1723. Autores: Anónimo. Del aparato para la fiesta del Corpus Christi forman parte un conjunto de grandes atriles realizados en madera dorada y policromada. Su monumentalidad viene determinada por el tamaño de los cantorales que en ellos deben descansar. Su estructura resulta demasiado rígida y ni siquiera la minuciosa labra de sus elementos contrarresta esa sensación de obra maciza. Lo más destacado de ellos, reproducidos arriba, es la variedad de su ornamentación, compuesta por temas vegetales, junto con figuras infantiles de ángeles y cartelas con inscripciones y motivos eucarísticos. Se concluyeron en 1723, una vez superadas ciertas reticencias por parte del cabildo, preocupado por su alto coste. En la actualidad, y tras ser restaurados, se exhiben en la capilla de San Pablo. El atril reproducido a la izquierda parece anterior, de fines del XVII, es más pequeño y presenta la figura de un ángel mancebo, siendo relacionable, desde el punto de vista estilístico, con la obra de Francisco Antonio Gijón. Considerada esta circunstancia, cabe pensar si su origen primitivo sería formar parte del Monumento de Semana Santa, para el que se sabe que entre 1688 y 1689 trabajó el citado escultor. Su labor se centró en reparar algunas imágenes antiguas y en realizar un nuevo Calvario para el remate, pero bien pudiera ser que su tarea se ampliase a la ejecución de otros elementos, como este atril, aunque de ello no existan referencias documentales. La relación con Gijón la fundamento en la semejanza de la figura del atril con los ángeles pasionarios o ángeles-virtudes del paso del Señor del Gran Poder, y con los que posee la hermandad de Jesús antes Anás, procedentes del paso de la hermandad de San Juan Evangelista, todos ellos documentados como de Gijón. El ángel del atril, a pesar de su forzada postura, presenta el sentido de dinamismo y de realismo que caracteriza a las figuras antes citadas y a buena parte de la obra del mencionado escultor.

Confesionario del Señor Penitenciario. Cronología: Primer tercio del siglo XVIII. Autores: Atribuido a Francisco Antonio Gijón. Concluyendo este apartado de las obras realizadas en madera, me referiré al más destacado de los grandes confesionarios que hoy conserva la catedral. Es, además, el de mayor antigüedad de los que aún están en uso. Destinado al penitenciario y habitualmente ubicado en el sector de la epístola del muro del trasaltar, corresponde al primer tercio del siglo XVIII y presenta una estructura prismática bastante rígida. En él existe un manifiesto contraste entre la ornamentación vegetal que, a modo de guirnaldas, cae por los ángulos y la decoración geométrica de los tableros. El elemento más destacado es, sin duda, el escudo del Cabildo –la Giralda y las jarras de azucenas-, que sirve de remate al conjunto. El señor penitenciario, uno por diócesis y generalmente integrante del cuerpo de canónigos de su catedral, es la persona encargada de velar por la correcta administración de este sacramento en toda su diócesis, además de ostentar la potestad de perdonar algunos pecados para los que el resto de curas no están habilitados, como la rebelión del secreto de confesión, entre otros. En recientes fechas y dentro del programa pastoral del Año de la Misericordia, el Papa Francisco habilitó de forma temporal a todos los curas ordenados a perdonar estos pecados, entre los que también se encuentra la apostasía o el aborto. Terminado este periodo se ha vuelto a habilitar este confesionario, regido por horarios estrictos que cada diócesis debe obligatoriamente hacer públicos en sus templos mayores.


 

martes, 8 de noviembre de 2022

ARTES DECORATIVAS EN LA CATEDRAL : EBANISTERIA (CORO)

Sala Capitular 

Sala Capitular 

Sala Capitular 

Sillería 

Creación nebulosas 

Creación del Universo

Creación de las aguas 

Ángel expulsa a Adán y Eva 

Creación del hombre 

Adan y Eva trabajando (Adán, agricultor y Eva, tejedora) 

Hijos de Adán y Eva ( Caín mata a Abel) 

Expulsión del pueblo de Israel (vestimentas de los Países Bajos ) 

Borrachera de Noe 

Sacrificio de Abrahán de su hijo Isaac  

Moisés habla con Dios a través de la zarza 

Modelo de respaldo de sitial 

Modelo de cierre de sitial 

Adoración del Becerro de Oro 

Recogiendo maná 

Sansón de los filisteos 

Sansón a las puertas de Gaza 

Job rechaza a su mujer 

Jonás expulsado por monstruo marino 

Festín de Baltasar 

Reina de Saba y Salomón 

Tentaciones 

Atril

Pomos 


Virgen y cesto de costura 

Nacimiento 

Epifanía 

Dolores 

Mujeres 

Entrada en Jerusalén 


Matanza de Herodes 


Bautismo 

Magdalena lava los pies a Jesús 

Entrada en Jerusalén 

Resurrección 

Cena 

Traición de Judas

Discípulos dudan 

Cristo lava los pies a Pedro 


Facistol 

Coronación de espinas 



Estética del Renacimiento (perfeccionamiento del cuerpo)  


Entierro de Jesús 


Bajada de Cristo al limbo

Resurrección 

Dos peces cruzados 

Hombre con cabeza de mono 

Personas con el ano junto ( homosexualidad) 

Sillón episcopal 

Sillón episcopal 



Hombre lobo

Torneo

Dragón

Camellos 

Reyes Católicos 

Centauros 

Avaricia

Avaricia (contando monedas) 

Toro enmaromado

Ignorancia

No coman cerdos pero si perros 

Avaricia de comerciantes 

Cubilete

Pájaro atacando a un perro (símbolo de la locura)  

Hércules 

Firma con Nufro Sánchez

Pago a los carpinteros 

Fábula Madre consiente a hijo 

(VISITA) ARTES DECORATIVAS DE LA CATEDRAL DE SEVILLA. ARTESANÍA  DE LA MADERA : CORO / ATRIUM / Sala Capitular sonoridad perfecta,  el más mínimo susurro se escucha,  Coro acceso solo a los canónigos,  sitiales próximos al presbiterio reservados a Reyes o Asistentes de la ciudad;  desde la Sala Capitular se gobernaba todo,  se nos enseña un rótulo en la Sala Capitular que indica “proveer coro y altar”,  llama la atención que primero sea el coro, antes que el altar; el 25% de los inmuebles y fincas rústicas de la provincia pertenecían a la Catedral,  además de baños hornos y molinos,  era el mayor rentista de España (después de la Catedral de Toledo),  desde aquí se gobernaba esta “empresa”,  los designados lo eran por el propio rey,  se lo  encomendaban  a sus propios hijos; CORO  la música era muy importante para las solemnidades,  coro tiene temática distinta que el resto de las dependencias de la Catedral,  el coro no es exclusivamente religioso,  su temática es especial,  dedicada a los pocos que estaban en este lugar, y mucha de su temática es profana (mitológica,  cantares juglares,  fábulas,  saber popular [refranes] reflejo de la sociedad de su tiempo)  que incluía los pecados y virtudes; al Coro accedían los canónigos por oposición,  Juan Garrido Mesa y el señor Delgado eran canónigos que no dejaban entrar de paisano a este recinto, le dijeron al sacristán Antonio (es el señor que nos acompaña a las visitas) que “dónde iba vestido de pecador”,  mucha iconografía y mucha temática,  tanto en las misericordias como en el respaldo de los sitiales,  actualmente habrá en torno a 50 canónigos (nos confirmaron 44 ); Don Marcelino no es párroco y Don Teodoro tampoco es párroco,  antes se accedía por oposición (hasta los años 80);  ahora son designados por el arzobispado;  el maestro de capilla Ayarra, organista,  fue propuesto por el cardenal Bueno Monreal y no era sacerdote;  los 50 sitiales abajo (beneficiados) y 64 arriba (ordenados), todos con representaciones,  la alta de la sillería baja representación religiosa Antiguo Testamento episodios primer relieve (numero 50 de las sillas bajas) “la creación del mundo” el génesis,  hasta el 25,  a partir de ahí el Nuevo Testamento lectura circular,  otras son representaciones de santos,  resto son representaciones profanas periodos,  el final del XV , objetivo enseñar compendio de la realidad de Sevilla, representación de los pecados,  sobre todo secular,  clero procedía de la Iglesia del ámbito secular o del ámbito regular,  los canónicos criticaban a los representantes religiosos,  canónigos de honor José Manuel Márquez sin estar ordenado,  pero canta en los actos solemnes;  primer arzobispo Infante Don Felipe,  hijo de Fernando III,  pero lo dejó al cabo del año y colgó el hábito para casarse;  Coro empieza en 1461 pero parte de la Iglesia no estaba cubierta,  en el período de 1450 se impulsó de forma muy importante por el arzobispo Juan de Cervantes que trajo a Lorenzo Mercadante de Bretaña ( autor de la fachada de la Catedral)  maestro el Nufro Sánchez y Gómez Horozco, el cardenal empieza la cubrición de las naves,  los talleres estaban en la plaza del Cabildo,  igual que las carnicerías de dolientes o los colegios,  donde se formaban los seises,  los talleres de rejería, platería y madera,  en 1461 debía de estar cubierto,  el coro se termina entre 1478 y 1479 es se releva al maestro Nufro Sánchez por Pierre  Dancart introduce elementos de liturgia belga como San Huberto (patrón de Lieja) Nufro Sánchez firma en 1478,  dejó un amplio equipo, en  1480 se empieza el Retablo Mayor Jorge Fernández Alemán papel protagonista del retablo,  Sánchez interviene en obras de la iglesia de Santa Ana en Triana,   en 1479 se hunde el cimborrio,  daña el conjunto de la sillería,  entra otro equipo y en 1511 ya se empieza a notar el Renacimiento,  todavía anterior a Diego de Riaño,  aquí el Quattrocento es arte medieval,  los primeros ejemplos de Renacimiento son de  Juan Horozco y Juan Alemán hijo de Jorge Fernández Alemán;  el Coro es tan importante y lo hacen antes que el retablo,  la reja del Coro también es anterior, el templo es  atípico,  se empieza por los pies,  este templo en el ámbito del coro y presbiterio es de control exclusivo de la Catedral,  en las capillas se les daba posibilidades a los particulares,  con el primer equipo Hernán Ruiz ,  Bartolomé Morel como fundidor, escultores Juan Bautista Vázquez el FACISTOL y la escultura de la Virgen de Juan Bautista Vázquez influyeron mucho en el resto de la imaginería del romanticismo,  la restauración pertenece a Juan Horozco y Juan Alemán y una segunda restauración,  100 años después, a Juan Bautista Vázquez y Asencio Maera; algunos  respaldos indican que trabajaron mudéjares,  por las geometrías de los respaldos de los sillares,  estos artesanos eran gente de dinero,  criticaban a los paisanos que abandonaban su fe,  se daba supervivencia del arte islámico con artesonados mudéjares,  la Catedral intenta abstraerse pero hay algunos ejemplos como estos respaldos ; ORGANOS del siglo XVIII de Pedro Duque Cornejo, autor de aportaciones barrocas en la  Catedral de Córdoba (mejor barroco del mundo),  el órgano actual incorporara una tecnología de vanguardia muy importante;  en 1888 se vuelve a caer el cimborrio la consecuencia es el desorden en los respaldos,  se perdió un 20% del original,  están recogidos en el Nuevo Testamento escenas , con el cerramiento en la curva por encima; Cada SITIAL se haya compuesto por asiento con misericordia (abatible), brazales, pomos y cerramiento (espalda), que en el caso de los superiores se encuentra dividido en dos partes, siendo su material principal la madera de cedro; en los cerramientos de la sillería baja se representa repetidamente en taracea con maderas nobles la torre de la catedral, un siglo antes de estrenar el campanario que hoy conserva Misericordias  cantar hay que estar de pie,  la importancia de la misericordia y los brazales,  sirven para apoyar;  las bisagras (algunas son antiguas) y exigen mucho mantenimiento;  los respaldos de los sitiales bajos con la Giralda pero en la parte alta recoge un campanario que mando poner el rey Pedro I , se destruyó con el terremoto de 1355 este terremoto daña bastante patrimonio de la ciudad ; la importancia de los pomos la importancia de la misericordia algunos con seres mitológicos alados ; la primera representación dos relieves del Viejo Testamento es “La creación” con nebulosas,  el origen del mundo;  la siguiente “La creación del universo” con el sol y la luna;  lo siguiente “La creación del mar” la otra “La creación del hombre” con la el pecado con Adán y Eva,  todos estos son representaciones del siglo XV  con algunos motivos donde se expresa en la estética de los Países Bajos; el siguiente “El ángel expulsando Adán y Eva del paraíso”,  la siguiente “Adán y Eva trabajan” (Adán en la agricultura) y Eva  (lleva los telares antiguos);  los “hijos de Adán y Eva hacen un sacrificio en el altar y Caín da muerte de Abel” ; el siguiente relieve “La borrachera de Noé”;  en el siguiente “El sacrificio de Abraham a su hijo Isaac” que aparece arrodillado en el altar;  “Moisés escuchando a Dios a través de la Zarza” quitando los zapatos por respeto a la divinidad,  hace pensar que lo hizo un artesano musulmán;  “La adoración del becerro de oro; “La huida del pueblo de Israel” con vestimentas que indican el origen del artista y a través del estudio de la indumentaria se puede averiguar qué artista hizo la obra; “Recogiendo el maná”; “Sansón huyendo”, “Sansón retirando las puertas de Gaza” dejando desprotegidos a los filisteos de la ciudad, Sansón había yacido con la prostituta Dalila y aunque le había confesado el secreto que su pelo era el origen de su fuerza ( y Dalila se lo había cortado) Sansón pudo destruir la ciudad [inevitablemente me asalta la sevillana bíblica: Dalila infame, mientras Sansón dormía, los hilos de la fuerza supo cortarle, sirva de aviso que sus cabellos fueron, su precipicio] ; “Job rechazando a su mujer”;  “Ruth segando el trigo”;  “Jonás recogido de las aguas”;  “El festín de Baltasar” Baltasar hijo de Nabucodonosor pide seguir bebiendo en los vasos del templo de Jerusalén,  una mano divina no lo autoriza,  es un rey que perderá la dinastía; “La reina de Saba y Salomón”  se rinde ante su talento por él el buen gobierno;  Nuevo Testamento  con arcos rebajados o diafragma “ La Virgen y el cesto de costura” aquí mucha precisión;  “El nacimiento” con las cabezas retiradas;  “La epifanía” los Reyes con rasgos identificativos de las razas,  toda la humanidad adorando a Cristo,  las razas y un anciano y un joven;  estrella guía a los pastores y a los profetas; “El Ángel tumba una palmera para que coma el niño”;  “Herodes y la matanza”;  “Las mujeres, dolores de la Virgen” ;  “Bautismo de Cristo” Juan vestido de camello; “Tentaciones”; “Almuerzo en casa del leproso”  aparece la Magdalena, iba sin tocado, le lava los pies a Cristo; “Sagrada entrada en Jerusalén” capas en el suelo,  el joven Zaqueo; “La cena”;  “La traición de Judas”; “Los discípulos durmiendo”; “Cristo lava los pies a Pedro”  pues ya despiertan; “Coronación de espinas” muestra de estilo del Renacimiento de Juan Horozco,  desnudos,  perfeccionamiento del cuerpo; “Pilatos se lava las manos”  ; “Ecce Homo”; “Entierro de Cristo” San Juan,  Salomé,  su madre,  los dos ricos pagan el entierro; “Bajada de Cristo al limbo” la iglesia actual con Benedicto XVI no quiso que se representará este momento de Jesús bajando a los infiernos;  “Resurrección de Cristo” soldados dormidos,  la PARTE NO RELIGIOSA,  de derecha a izquierda, firma de Nufro Sánchez, en  1478,  la misericordia es un ejemplo de bestiario medieval,  cabeza de un animal,  cuerpo de otro animal y cola de otro distinto; representación del pecado;  la venera como Camino de Santiago,  la apología de la monogamia solo un pez,  aquí se utilizan dos a partir del XV como defensa de la fidelidad;  Hombre con cabeza de mono símbolo de la gula,  pecado de la gula se critica a los capitostes de la Iglesia y sus apetencias;  el perro es símbolo de la ira , el cerdo de la gula la cabra de la avaricia ; pájaros bebiendo en la fuente  monogamia; dos personas juntas por el ano denunciando la homosexualidad;  en Catedral de Toledo mucha representación de los pecados del sexto y el noveno;  la parte alta a partir de relieve 15 rueda alemana autores de los Países Bajos;  hombre lobo;  torneo ; camellos;  dragón come a personaje ; fuente : letanías lauretanas; Reyes Católicos;  centauros relieves representando la lucha del bien contra el mal,  centauros peleándose;  escena de caza con escopeta (interpretación actual);  avaricia con cofres de monedas;  ignorancia representado por un burro “quien no entiende su escritura es un asno de natura” aquí representación de refranes toros enmaromados o ensogados con cortejo de músicos,  fábula de madre y ladrón , madre perdona a hijo ladrón y después le roba a ella ; Hércules fundador de Sevilla atacado por dragones,  con Hércules y su cuna después despierta y los vence;  denuncia de no comer los cerdos y si comer perros,  critica a los judíos;  refranes de los perros;  juegos del cubilete crítica a la estafa; pájaro atacando a un perro puede representar la locura;  otro día veremos el facistol,  la silla epistolar y la crestería,  firma de Nufro Sánchez,  sevillano alumno de Lorenzo Mercadante de Bretaña; como Pedro Nuñez;  Nufro artífice del coro; relieve del maestro  pagando a los carpinteros ; relieve de la avaricia de los comerciantes

FICHA DE ATRIUM

Sillería del coro. Cronología: 1470 – 1480. Autores: Nufro Sánchez y Pierre Dancart. La grandeza de las sillerías está en la amplia variedad de temas y en la liberalidad con que la iglesia aceptó la crítica que de ella se hizo por medio de la escultura que la alude. Sólo quien abarque a la vez con su mirada todos los elementos integrados en las tallas de las sillerías, los de la Edad Media, del Humanismo incipiente y de la Biblia, podrá comprender certeramente las fuerzas propulsoras de los últimos siglos de la Edad Media y apreciar su valor e influencia mutuos, y considerar que casi todo el esfuerzo intelectual de esa época lo preside el ansia de enseñar. El contexto de las sillerías pretende moralizar y advertir al hombre por medio de ejemplos, edificantes unas veces y evidenciando y otras la fealdad del pecado. Ahora bien, su exposición es exhaustiva, no limitándose a predicar sobre los pecados capitales y los mandamientos de la Ley de Dios y de la Iglesia, sino también destacando aquellas faltas y virtudes del convivir diario, sin diferenciar en todo ello edad, sexo o condición social. El entorno histórico, religioso y social en que fueron ejecutadas las sillerías queda magníficamente expresado en ellas, nada escapa a su intención aleccionadora; y de ahí su carácter universal y su vigencia. Pese a poderse citar varias obras en las que se inspiran, por ejemplo el Diálogo de la Verdad de Juan Scoto, será sin embargo la Biblia el principal referente, no sólo de escenas sino también de personajes (profetas, héroes), parábolas, proverbios, alegorías, simbolismo animal, sucesos históricos, erotismo, siempre al servicio de una enseñanza moralizadora. El coro en su mayoría se realizó en estilo gótico borgoñón, siguiendo las pautas introducidas en Sevilla por Lorenzo Mercadante y su principal mecenas, el cardenal Juan de Cervantes, cuyo sepulcro marcará un antes y un después en el arte sevillano. La obra de la sillería fue dirigida hasta 1478 por Nufro Sánchez, y a partir de este momento Dancart, hasta 1482. En ambos casos encabezaron equipos numerosos de carpinteros, tallistas, entalladores y ensambladores. Los derribos del cimborrio en 1511 y 1888 determinaron profundas restauraciones del conjunto, si bien la proporción de elementos originales supera el 80%

Oficio litúrgico en el coro (y detalle de la Sala Capitular). Cronología: el coro de 1470 a 1480, y la sala capitular de 1558 a 1592. Autores: Nufro Sánchez (coro) y Hernán Ruiz (sala capitular). El espacio del coro podemos decir que es el “hábitat” natural del canónigo, el lugar al que, como recuerdan dos inscripciones sobre el acceso a la sala capitular (reproducida a la izquierda), el canónigo debe acudir como principal obligación de su cargo; proveer choro y altar, dice la inscripción, llamativamente el coro en ambas inscripciones aparece en primer lugar. Es además el coro uno de esos espacios de la catedral que jurídicamente queda vinculado de forma indisoluble al cabildo, no pudiendo sustraerse a otros usos, caso de capillas u otros ámbitos, y siendo excepcional su acceso a personas ajenas al colegio catedralicio. Antes de terminarse la catedral de Sevilla (1401-1517) se celebraba ya culto solemne en ella, según consta en las actas capitulares de 1478, y el canto gregoriano formaba parte de su liturgia solemne diaria. Se unió también la polifonía en las fiestas más notables del año, que se encomendaba a la capilla de música; un coro que ensayaba por entonces en la Capilla de la Granada, situada en el Patio de los Naranjos y dirigía el maestro de capilla. El nombre capilla (por ensayar en una de las capillas de la catedral) ha pervivido hasta el presente, pero ha variado su constitución a lo largo de la historia, ya que, hasta bien entrado el siglo XX, se componía de tiples, contraltos, tenores y bajos, y a partir de entonces tenores I, tenores II, barítonos y bajos. Además, un poco antes de la mitad del siglo XVI se estableció ya la capilla de chirimías (ministriles o chirimías) como grupo permanente y de plantilla ordinaria en nuestra catedral. Existen noticias que subrayan la importancia de la capilla de música de la catedral hispalense; concretamente en la época de Fernández de Castilleja y Guerrero, y la, por entonces, calidad de sus miembros fue tan notable que Felipe II se dirigió al Cabildo hispalense para pedir prestados algunos de sus cantores para la ceremonia de su coronación, celebrada en Lisboa en 1581. La capilla de música se ha venido nutriendo de una serie de obras pertenecientes a época y estilos muy diversos: del siglo XVI al XX. El archivo musical de la catedral hispalense cuenta con unas 3.000 obras, de las que unas 150 se hallan reunidas en 20 libros de polifonía, situados entre mediados del siglos XVI y la primera mitad de XIX, a las que debemos añadir otras 1800 recogidas en particellas sueltas (piezas “a papeles”). El canto gregoriano o canto-llano tiene en nuestra Catedral la importancia que le da el ser el canto ordinario para el oficio coral, el normalmente usado en las Horas y partes cantadas de las Misas de cada día. El origen de estas melodías fluye de sinagogas judías, que el pueblo cristiano copia para expresar sus propios sentimientos religiosos, creando poco a poco giros melódicos nuevos, llamados cantos idióticos, nacidos todos ellos de la inspiración privada. Son una especie de himnos o salmos, muchos de los cuales duran hasta hoy, como por ejemplo el Gloria in excelsis Deo

Cerramientos dorsales. Cronología: 1470 – 1478. Autores: Nufro Sánchez. Cada sitial se haya compuesto por asiento con misericordia (abatible), brazales, pomos y cerramiento (espalda), que en el caso de los superiores se encuentra dividido en dos partes, siendo su material principal la madera de cedro. En los cerramientos de la sillería baja se representa repetidamente en taracea con maderas nobles la torre de la catedral, un siglo antes de estrenar el campanario que hoy conserva. En los cerramientos superiores de los sitiales altos y ejecutados por carpinteros mudéjares (musulmanes que permanecieron en España manteniendo su religión y costumbres a cambio de fuertes impuestos) aparecen también en taracea distintas figuras geométricas basadas en la estrella, que aluden, siguiendo la iconografía islámica, a la divinidad. La autoría de la sillería queda refrendada, además de por varias cartas de pago, por el tablero que cierra la Silla del Rey, donde aparece la firma del autor, Nufro Sánchez, y la fecha de entrega, 1478. Es posible que esta inscripción se hiciera en el momento de jubilación o muerte de su autor, pues sabemos que la obra continuó al menos hasta 1482. Los primeros documentos alusivos a Sánchez datan de 1461, y nos refieren la residencia del mismo en unas casas pertenecientes al Cabildo y ubicadas en la plazuela de los Torneros. Algunos autores han dado la fecha de 1464 como la de inicio de la obra, noticia que no ha podido ser refrendada. La cronología que aquí utilizamos (1470-82) se basa en la observación y análisis de la moda femenina que aparece en varios relieves, realizada por Carmen Bernis. El tablero que vemos, uno de los varios destinados a albergar a huéspedes distinguidos, se encuentra en el segundo sitial de la sillería alta, empezando a contar por el lado derecho según se accede al coro.

Brazales y pomo de la sillería baja. Cronología: 1511. Autores: Gómez de Horozco. Entre otros artistas que trabajaron en la sillería como colaboradores en los equipos de Sánchez y Dancart conocemos los nombres de Gómez de Horozco, discípulo del primero, que volvió a intervenir en la obra reparando los desperfectos causados por el hundimiento del cimborrio en 1511, realizando entonces algunos pomos perdidos, como el que reproducimos a la derecha, o Juan Alemán, discípulo de Jorge Fernández Alemán, uno de los principales artífices del Retablo Mayor, que trabajó en el coro a partir de 1512, firmando algunos atriles en 1513. La presencia de las figuras fantásticas que encontramos en los pomos, híbridos de variada naturaleza, cuya apariencia bascula entre lo grotesco y lo monstruoso, nos recuerda permanentemente la existencia del mal entre nosotros, un mal de aspecto informe y cambiante, siempre al acecho, agazapado, dispuesto a aprovechar la más pequeña oportunidad para manifestarse .Estos seres poblarían un submundo, paralelo al nuestro, tan real como éste y que el cristiano debía controlar para mantener el orden, el equilibrio. Esta creencia medieval en la existencia de una realidad marginal maligna va a plasmarse de una manera gráfica en época gótica en diversos soportes artísticos –libros ilustrados, portadas monumentales, conjuntos funerarios- pero es en las sillerías de coro donde quizá se muestre de una manera más clara y directa, aprovechando la diversidad y funcionalidad de soportes que presenta un conjunto de este tipo.

Aparición del Ciervo a San Hurberto. Cronología: 1478-80. Autores: Pierre Dancart. Nos parece importante resaltar aquí que la devoción a San Huberto de Lieja no es propia de nuestro país y sí de los Países Bajos y del norte de Europa, lo que abona la posibilidad de que la talla se deba a Dancart y refuerza la tesis de la atribución a él de varios relieves ejecutados en la sillería a la muerte del autor principal, Nufro Sánchez, en 1478. Dancart compaginaría estos trabajos con los iniciales del retablo mayor, que se comienza en 1482. Este relieve presenta un pasaje de la vida de San Hurberto, concretamente cuando a éste se le aparece el ciervo con la Cruz entre los cuernos durante una jornada de caza con sus perros, que aquí aparecen dóciles ante el venado. Dentro de los elementos alusivos a la cinegética destaca el cuerno colgado del cuello del santo.

Sillería baja: La visión de Moisés en la zarza ardiendo. Cronología: 1470 – 1478. Autores: Nufro Sánchez. La sillería baja suma un total de 50 sitiales o estalos, cada uno rematado en el respaldo por un relieve rectangular, que en el lado derecho según se accede presentan 25 escenas del Antiguo Testamento (sitiales del 1 al 25 del plano) cerrados por un marco con rosetas, y en el lado izquierdo 25 escenas del Nuevo Testamento (sitiales del 26 al 50 del plano) cerrados por un arco diafragma. La Visión de Moisés que aquí reproducimos tiene una ingenua vivacidad. El caudillo escucha mientras se descalza, la voz que le habla desde la zarza, en medio de la cual aparece el busto de Dios, y detrás de Moisés se representa su rebaño pastando. Corresponde esta escena en el plano al sitial nº 12

Sillería baja: Sansón portando las puertas de Gaza. Cronología: 1470 – 1478. Autores: Nufro Sánchez. Dos tableros de la sillería baja, a la derecha según se accede al coro, están dedicados a la figura de Sansón. El primero nos ofrece la escena de Sansón contra tres guerreros (plano nº 16), mientras un cuarto huye. El héroe blande la mandíbula de asno con la que dio muerte a mil filisteos. El segundo tablero, reproducido arriba (plano nº 17), representa a Sansón portando las puertas de Gaza. Presenta el instante de abandonar la ciudad y, rodilla en tierra con las puertas sobre sus espaldas evoca a Cristo caído por el peso de la Cruz. Este pasaje está contenido en el capítulo 16 del libro de los Jueces. Sansón deja desprotegidos a los filisteos de Gaza tras pasar la noche con una prostituta de la ciudad. A la caída de la tarde yacería por primera vez con Dalila

Sillería baja: Herodes ordenando la matanza de los inocentes. Cronología: 1511. Autores: Atribuido a Gómez de Horozco. En este tablero, correspondiente al nº 31 del plano, y formando parte del conjunto de sitiales bajos que encontramos entrando a la izquierda, que representan escenas Nuevo Testamento, se plasma el momento en que Herodes, tras recibir la inquietante visita de los Reyes Magos, consulta con sus escribas la veracidad de la profecía referida por aquellos, y una vez que los escribas comprueban la coincidencia de esta historia con la narrada en el capítulo 2 del libro de Miqueas (plano izquierdo de la escena), procede a ordenar la muerte de los niños menores de dos años nacidos en la pequeña ciudad de Belén, lugar citado en dicho libro como cuna del “ungido”. A la derecha de la escena los soldados se disponen a cumplir las órdenes.

Sillería baja: La matanza de los inocentes. Cronología: 1511. Autores: Atribuido a Gómez de Horozco. En este tablero (nº 32 del plano) se nos muestra la Matanza de los inocentes, escena llena de sensibilidad trágica y de perfecto movimiento compositivo, sobre todo en las actitudes de las madres protegiendo a sus hijos, que nos evoca el sentido clásico de los escultores renacentistas italianos, difundido a través de los grabados abiertos sobre la obra de Antonio Pollaiuolo. Este relieve, como todos los del Nuevo Testamento se cierra en la parte superior por un arco rebajado o diafragma. Los distintos tipos de madera que se aprecian responden a intervenciones de conservación o restauración, apreciándose la sustitución de elementos como la cabeza del personaje femenino central. La sillería en su conjunto, por ser obra que soporta un uso constante, requiere de continuos procedimientos de conservación, por ejemplo el aspirado del polvo o el engrase de bisagras

Sillería alta: Fiesta del toro enmaromado. Cronología: h. 1480. Autores: Pierre Dancart. Los tableros que cierras los respaldos de la sillería alta (números 1 al 64 del plano) presentan problemas de interpretación, pues al contrario que en la sillería baja, donde aparecen ordenados cronológicamente una serie de escenas bíblicas, en la sillería alta no se advierte un orden lógico, siendo además los temas preferentemente profanos (sólo 3 de los 64 sitiales tienen temática religiosa). Entre estos temas destacan los que representan pecados, fábulas, canciones de juglares, aquelarres, juicios, escenas galantes, juegos, fiestas populares, escenas de caza y pasajes mitológicos, en suma, se intenta plasmar el universo de la sociedad medieval. El relieve reproducido arriba (nº 16 del plano) presenta una fiesta popular de la tauromaquia que recibe el nombre de “gallumbos”, toros enmaromados, en la que unos hombres tiran de la cuerda y otros, detrás, tocan instrumentos musicales. Es una fiesta muy difundida, aún en la actualidad, en Andalucía, que consiste en amarrar a las astas de un novillo o vaca la maroma, dejando correr a la res por las calles y tirando de la maroma los que van agarrados a su extremo cuando ven que puede producirse alguna desgracia. En muchas ciudades españolas su origen se encuentra ligado a las celebraciones del Corpus Christi durante el siglo XV.

Sillería alta: Hércules niño estrangulando a las serpientes. Cronología: 1511. Autores: atribuido a Gómez de Horozco. Existen repartidos por toda la sillería alta varios relieves que, aunque colocados sin orden correlativo, representan las hazañas de Hércules, desde su nacimiento, en lo que consideramos una muestra temprana de la difusión de determinados principios del humanismo de origen italiano, donde se reinterpreta la mitología en clave cristiana, considerando a sus protagonistas como prefiguras bíblicas, y atribuyéndole virtudes cristianas. Es el caso de Hércules, entendido como prefigura de Cristo, explicándose en la sillería sevillana además su presencia por la creencia de que la ciudad de Sevilla fue fundada por él. Los pasajes representados que hemos podido identificar son: Hércules niño estrangulando a las serpientes, Hércules contra los centauros, Hércules contra el dragón del jardín de las Hespérides, Hércules contra Cancerbero, Hércules contra el león de Nemea, Hércules contra Ateleo, Hércules contra el jabalí de Erimatea y Hércules después de la victoria sobre Gerión

Sillería alta: Alegoría de los conversos o Alboraiques. Cronología: h. 1482. Autores: Atribuido a Pierre Dancart. Este tablero presenta a dos monstruos, afrontados, royendo un cráneo que se encuentra en el centro. Debajo del grupo hay una cartela en caracteres góticos en la que se lee Alborayque, palabra de origen árabe que invita a pensar, como otros detalles de la sillería, en la participación de tallistas mudéjares en la realización de la obra. Existe un libro fechado en 1488, conocido como El libro del Alboraique, en el que se explica que se denomina a los judíos conversos con este nombre porque reunían las características negativas que se atribuían a la montura de Mahoma, llamada “AlBuradk”. Dicho libro enumera las características del citado animal, que aquí aparece con forma monstruosa, por lo que suponemos que se trata de una alegoría crítica contra las comunidades de conversos de aquella época, muy numerosas tras la aparición de la Inquisición en Sevilla en 1478

Misericordias sillería baja: El mono como imagen de la gula. Cronología: h. 1470. Autores: Nufro Sánchez. En esta misericordia figura un hombre con rasgos de mono, sentado y con una gran jarra caída. Probablemente se trata de una sátira moral de los sentidos del gusto y el olfato, tan relacionados con el pecado de la gula. Los temas que se pueden encontrar en los estalos reproducen fundamentalmente los pecados habituales entre el clero, algo lógico si tenemos en cuenta que el espacio coral era un lugar acotado y cuyo acceso estaba limitado en exclusiva a los miembros del coro, lo que supone que el programa iconográfico en él desarrollado estaba pensado para los ojos de los clérigos, no para los de los fieles que en principio no podían acceder a esta zona. Esto se traduce en la presencia, en las sillerías corales, únicamente de aquellos pecados que eran más habituales entre el clero y nos permite entender de manera bastante clara la actitud de la sociedad del momento ante el clérigo pecador y, consecuentemente, el tipo de castigo que le estaba reservado. Estas circunstancias permiten explicar la hoy controvertida presencia de determinadas figuras y escenas en el interior de un espacio tan significativo como el coro, junto con el altar mayor, el más importante de todo el templo

Misericordias sillería alta: La avaricia. Cronología: h. 1470. Autores: Nufro Sánchez. Esta misericordia es una clara alusión al pecado de la avaricia. Una mujer vacía una saca de monedas en un arca, ya repleta de ellas. Sem Tob, en los Proverbios Morales, nos dice: “Non le ferta non cabiendo/ En arca ni en talega”; y en las Coplas del Contempto del Mundo, que escribió Pedro de Portugal, se lee: “mueren por cierto cobdiciando, henchir a sus cofres de oro e d´argento”. La presencia de representaciones del pecado en el interior de un lugar tan importante como el coro no es de extrañar si tenemos en cuenta que el programa iconográfico religioso que se representa en los estalos alude habitualmente a la redención y que ésta no tiene realmente sentido sin un peligro real del que redimir al fiel; en la religión cristiana ambos conceptos -redención y pecado- van necesariamente unidos y dependen el uno del otro, por lo que es lógico que en una obra de arte concebida para poner de manifiesto la importancia de la redención, el pecado tenga un papel significativo, y que por tanto ambos se representen juntos mostrando gráficamente la relación que debe haber entre ellos. Los programas iconográficos desarrollados habitualmente en las sillerías corales tardogóticas inciden precisamente en este tema, de ahí la presencia de representaciones del pecado, a menudo muy directas, junto a personajes y escenas religiosas. En cualquier caso, ambos mundos se encuentran siempre separados, dejando perfectamente clara la diferencia entre ellos y la superioridad del bien -representado en toda una galería de santos, profetas y otras figuras sacras, que aparecen en los soportes principales- sobre el mal, que queda reducido a los soportes marginales (misericordias). Los pecados representados en las sillerías corales suelen ser, por lo general, aquellos más relacionados con las pasiones más terrenales, con los instintos más bajos, lo que por otra parte posibilita una representación más burlesca, incluso grotesca en ocasiones. Pecados como la lujuria, la gula, el comportamiento desordenado e indecoroso son los que aparecen más frecuentemente, lo que es también lógico si tenemos en cuenta la gran cantidad de noticias referentes a este tipo de comportamiento, muy extendido entre un clero que, en gran medida, era jugador, pendenciero, amante de la comida y la bebida y de todo tipo de diversiones y, sobre todo, lujurioso.

Misericordias sillería alta: La ignorancia. Cronología: h. 1470. Autores: Nufro Sánchez. Mientras En este caso se representa a un asno levantado sobre las patas traseras y sujetando con las de delante un largo pliego de papel que intenta leer a través de los anteojos que lleva sobre la nariz. El asno, en los temas religiosos, es considerado como animal simpático por su presencia en alguno, como el de la Entrada en Jerusalén. Sin embargo, en los temas profanos su significado es muy distinto porque se le considera como un caballo degenerado y se le conceptúa como bufón y representante genuino de la ignorancia, la obstinación y la estupidez. En este sentido lo define concretamente la fábula de “El asno músico”. Creemos que en este sentido de la representación de la ignorancia debe interpretarse esta misericordia que, a la vez, nos parece muy relacionada con el refrán sefardí contemporáneo de ella que dice “quien no entiende su escritura es un asno de natura”.

Facistol. Cronología: 1565. Autores: Hernán Ruiz II, Bartolomé Morel, Juan Bautista Vázquez el Viejo. Su diseño y realización se debe al mismo equipo que años antes ejecuta el soberbio tenebrario, considerado el mejor de la cristiandad, y por estos mismos años culmina el campanario de la Giralda. Las formas arquitectónicas y escultóricas beben del miguelangelismo imperante en esta década, gracias a la llegada masiva de libros que recogen las principales obras italianas y al periodo formativo que muchos artistas castellanos desarrollaron en la ciudad de Roma. Los diseños de este mueble creemos se deben principalmente a Juan Bautista Vázquez. La obra se compone de tres partes: basamento, cuerpo tronco piramidal (para situar los libros cantorales), y templete de remate. En el cilindro del basamento, se hallan unos relieves circulares de bronce representando a cantores (ante la reproducción del propio facistol), ministriles y a un prebendado tañendo el órgano mientras un mozo maneja los fuelles; debajo de estos tondos, otras cartelas semicirculares, con angelitos cantores, todo del mismo material. Hay también pequeños relieves lignarios, tan gastados que no es posible identificarlos, sospechando que se trate de alegorías. Encima, en cada frente del cuerpo piramidal, aparecen cuatro tondos en el centro de difícil identificación, pues el roce de los libros los ha desgastado. En los cuatro cartabones curvilíneos que rodean cada tondo aparecen bajorrelieves broncíneos que representan las Artes Liberales, a saber, Aritmética, Geometría, Música y Astronomía –el conocido quadrivium- a través de figuras femeninas con sus símbolos parlantes. En las partes superior e inferior de cada frente aparecen figuras de ángeles cantores, con el papel pautado, de singular elegancia. En las aristas que unen los frentes figuran otros ángeles en actitud oracional, de gran finura en su diseño. Este conjunto central posee extraordinarias calidades de dibujo, modelado, talla y fundición, de estética italianizante y manieristas morfologías. Rematando la composición, en la parte superior, el templete, coronado por el Crucificado en el centro y los cuatro Evangelistas en los ángulos. En el interior del templete se ubica una bellísima Virgen con el Niño, recientemente advocada del Facistol, conde el Niño abraza la Cruz y la Virgen sostiene una manzana, ambos en entrañable deliquio, con claro sentido de la melancolía de la Pasión. Esta imagen mariana, debida a la gubia de Vázquez el Viejo, es posiblemente la obra que más ha influido en el posterior arte escultórico de temática mariana de Andalucía Occidental

Órganos. Cronología: 1724 – 1901. Autores: Pedro Duque Cornejo (escultura y entallado) Aquilino Amezúa (maquinaria). Los grandes órganos de coro de la Catedral de Sevilla, colocados bajo los arcos torales que flanquean la sillería coral, constituyen desde comienzos del s. XX un solo instrumento; que suena en las dos cajas (lado de la Antigua y lado de San Francisco), consta de un centenar de juegos repartidos en cuatro teclados manuales y un pedalero, y se acciona desde una única consola; gracias a la conexión eléctrica entre ambos muebles, que aplica por primera vez en España (1901) el organero vasco D. Aquilino Amezua, constructor de este instrumento. A este órgano han precedido otros seis instrumentos en los 500 años de existencia de nuestra Catedral; los construidos por fray Juan (1479), D. Francisco Ortiguez (1733) y D. Valentín Verdalonga (1831) en el lado del Evangelio; y los de maese Jors (1579), D. Diego de Orío (1725) y D. Jordi Bosch (1779) en el de la Epístola. En 1996, con el patrocinio de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, será el organero alemán Gerhard Grenzing quien arremeterá una importantísima reforma, aplicando al instrumento las tecnologías más modernas y sentando las bases de un ambicioso proyecto, del que estamos cubriendo ya la 3ª fase; consistente en volver de nuevo a la tradición multisecular de dos grandes órganos independientes: uno barroco (lado de la Antigua) con consola propia y sistema mecánico, y otro romántico-sinfónico; que sin embargo se podrán accionar conjuntamente desde la consola eléctrica actual, preparada ya para ello. Se trata, sin duda, de una empresa ambiciosa, que constituirá uno de los complejos instrumentales más importantes de Europa. Pero el órgano catedralicio, convertido por méritos propios, por su envergadura y la calidad de sus servicios, en un instrumento omnipresente e insustituible en cualquier ceremonia o evento de cierto relieve, merece estar a la altura que corresponde a la grandiosa e impar Catedral Hispalense. El órgano, ese instrumento imponente y majestuoso, que encontramos en tantos templos cristianos; y que, a semejanza del cuerpo humano tiene un cerebro (la consola con sus teclados y tiradores), que rige y gobierna todos sus elementos; un sistema nervioso, por el que el cerebro manda sus órdenes al resto del organismo; unos pulmones (los depósitos de aire, alimentados hoy por un motor); y un sistema respiratorio, que, a través de arterias y venas (los conductos), hace llegar el aire desde los pulmones hasta la última de sus células (los tubos sonoros); solo necesita un hálito del alma de un organista para que reciba la vida; y pueda, sintonizando con él, hablar, cantar, llorar, reír, consolar, animar…. y rezar. De ahí que el Concilio Vaticano IIº, en su “Constitución sobre la Sagrada Liturgia”, pida que “Téngase en gran estima … el órgano de tubos,.. cuyo sonido puede aportar un esplendor notable a las ceremonias eclesiásticas y levantar poderosamente las almas hacia Dios y hacia las realidades celestiales”