jueves, 14 de marzo de 2024

BARROCO SEVILLANO : SANTA MARIA LA BLANCA

 


NO PUDE ASISTIR POR ATENDER A MI NIETA MARÍA 

Jueves 14-3-24 (VISITA) SANTA MARIA LA BLANCA La sociedad eclesiástica en la Sevilla del barroco desempeña un papel muy diferente al que ha venido jugando desde la desamortización de 1835, cuando el Estado asume unas competencias que hasta entonces habían recaído en la iglesia. Para empezar era diferente su volumen, entre un 10 y un 12 % del total de censados, cuando hoy no llega al 0,1 %; para seguir por su importancia económica, sirva a este respecto el dato que refiere que entre el 40 y el 50 % de los inmuebles de la ciudad pertenecía a este estamento (sólo la catedral era titular del 25 % del total); y para terminar por su función social, pues no sólo brindaban asistencia espiritual sino que también ordenaban y regulaban los censos, matrimonios, determinados gremios, delitos específicos (contaban con tribunales propios), la beneficencia, la asistencia médica y, ocasionalmente, la distribución de productos básicos. La distinción, hoy para nosotros tan clara, de lo civil y lo eclesiástico, no existía para aquella sociedad. La iglesia tenía también sus propias clases. Primero hay que diferenciar entre el clero secular, es decir, la propia jerarquía eclesiástica, y el clero regular, que pertenecía a alguna orden religiosa. En este sentido hay que decir que a mediados del seiscientos los primeros controlaban la catedral, dos iglesias colegiales y 28 parroquias, mientras que los segundos regentaban 42 conventos masculinos y 28 femeninos. En la cúspide del estamento se alzaba el arzobispo, que recibía y disponía a propia voluntad del 50 % de las rentas de la catedral, que a mediados del XVII superaban los 120000 ducados anuales (no eran éstas todas las rentas de la iglesia, sino sólo las catedralicias). Parte de ese porcentaje arzobispal iba a parar a la corona como pago por el apoyo a la designación del prelado. Después estaban los canónigos, la aristocracia del clero, imbricados en los poderosos grupos de la nobleza y los mercaderes. Espléndidamente retribuidos, contaban con equipos de presbíteros que gestionaban suculentas capellanías (rentas perpetuas dejadas por devotos para el sostenimiento del culto en ámbitos concretos como capillas, ermitas o similares). Las canonjías sevillanas estaban controladas por familias de la nobleza o del comercio y muchas veces se dejaban en herencia a “sobrinos”, sin que esto extrañase lo más mínimo al sufrido y numeroso estamento popular. Los párrocos también contaban con un equipo de capellanes y beneficiados (que recibían rentas concretas, a veces gestionadas por terceros, los llamados vicarios), frecuentemente criticados por su proceder libertino. Además de los citados era frecuente la presencia de clérigos forasteros, a los cuales se exigía a los dos meses de estancia que abandonaran la ciudad si carecían de ingresos fijos. Entre los clérigos regulares primaban los franciscanos, dominicos, mercedarios, carmelitas, trinitarios y jesuitas, todos con varios establecimientos, primando entre éstos la función educativa, aunque sin olvidar la asistencial (era frecuente el reparto de comida, sobre todo en épocas de carestía). Según de qué orden se tratase respondían a la autoridad del arzobispo o directamente ante el Papa. Por último diremos que la riqueza de la iglesia durante este periodo fue una constante, pues no dependía de las fluctuaciones del comercio o de la moneda, ya que la mayoría de sus ingresos eran en especie. Por eso se permitieron gastar enormes sumas en proyectos de mecenazgo artístico, como la iglesia que hoy visitamos, erigida durante una crisis económica en la que incluso la corona redujo drásticamente estas iniciativas. Justino de Neve y Chaves (1625-1685) fue una gran figura de la sociedad sevillana durante la segunda mitad del siglo XVII. Llegó a ser canónigo de la catedral, presidente de las capillas, impulsor de la reconstrucción de Santa María la Blanca, fundador del Hospital de los Venerables, Juez de Cruzada y diputado para las fiestas de la canonización de San Fernando. Fue, asimismo, reorganizador de las hermandades de las Doncellas de la catedral y de la cátedra de San Pedro en Santa María la Blanca. Nació en Sevilla aunque su familia paterna era de origen flamenco. Su contacto con la iglesia de Santa María la Blanca se inició en 1657, cuando ingresa en la hermandad Sacramental, de la que llegó a ser hermano mayor. En 1660 también se inscribió como miembro de la Hermandad del Lavatorio y Ntra. Sra. del Pópulo. Participó de forma decisiva en la construcción del nuevo templo, impulsada por la bula de Alejandro VII que liberaba el culto a la Inmaculada en los reinos hispánicos. Fue amigo íntimo y albacea testamentario de Murillo.


lunes, 11 de marzo de 2024

CAPILLAS CATEDRAL : CAPILLA DE SAN HERMENEGILDO Y CAPILLA ALTAR DEL NACIMIENTO

 

Plano de la Capilla de San Hermenegildo 

Tumba del almirante  Juan Mathe de Luna (Capilla de San Hermenegildo) 

Sepulcro del cardenal  Juan de Cervantes (Capilla de San Hermenegildo) 
(Lorenzo Mercadante de Bretaña) 


Sepulcro del cardenal Juan de Cervantes (Capilla de San Hermenegildo)  [detalle de su heráldica]
(Lorenzo Mercadante de Bretaña) 

Sepulcro del cardenal Juan de Cervantes (Capilla de San Hermenegildo)  [detalle de su heráldica]
(Lorenzo Mercadante de Bretaña) 


Retablo de la Capilla de San Hermenegildo

Retablo de la Capilla de San Hermenegildo (remate del ático Virgen entrega escapulario)


Retablo de la Capilla de San Hermenegildo Santiago el Menor con maza de batanero 
(Pedro Millán) 


Retablo de la Capilla de San Hermenegildo Santiago el Menor con maza de batanero 
(Pedro Millán) 


Retablo de la Capilla de San Hermenegildo Santiago el Mayor  
(Pedro Millán) muy modificado 
Cena de Baltasar en la Capilla de San Hermenegildo (Frans Fracken II)



Bodas de Canaá en la Capilla de San Hermenegildo (Frans Fracken II)



Pinturas de la Capilla de San Hermenegildo (Santas Justa y Rufina) 

Pinturas de la Capilla de San Hermenegildo (Santas Justa y Rufina) 

Pinturas de la Capilla de San Hermenegildo (Virgen de la Antigua) 


Silla Arzobispal en la  Capilla de San Hermenegildo  

Silla Arzobispal en la  Capilla de San Hermenegildo  

Plano de la Capilla Altar del Nacimiento 

Retablo con pinturas  de la Adoración de los Pastores y otras, de Luis de Vargas   

Detalle de la pinturas  de la Adoración de los Pastores, de Luis de Vargas  


Detalle de la pinturas  de la Adoración de los Pastores, de Luis de Vargas  


Detalle de las pinturas del retablo del Nacimiento, de Luis de Vargas   

Detalle de las pinturas del retablo del Nacimiento , de Luis de Vargas 


Epifanía del banco de altar , de Luis de Vargas    


Detalle de las pinturas del retablo del Nacimiento, ángel sostiene el tintero a san Mateo 
( Luis de Vargas) 

Detalles del retablo 

NOTAS: Martes 12 de marzo de 2024 (VISITA) CAPILLAS DE LA CATEDRAL CAPILLA DE SAN HERMENEGILDO Y CAPILLA ALTAR DEL NACIMIENTO, la Capilla de San Hermenegildo  fue doble, tuvo este espacio y la capilla de San José;  esta de San Hermenegildo tenía dos capillas,  quien lo impulsó fue el cardenal Juan de Cervantes ; el edificio de la catedral  sale de cimientos en 1433,  en la REJA  de esta capilla, es muy interesante por la viga que tiene la heráldica del cardenal Cervantes   la TUMBA de Juan Mathe de Luna,  antes se encontraba en la capilla de San Mateo; Juan Mathe de Luna estuvo presente en la toma de Sevilla,  fue también almirante en el reinado de Alfonso X y Sancho IV ; Juan Mathe de Luna es nombrado almirante de Castilla,  es él quien frena la invasión de los benimerines en Tarifa, donde estaba Alonso Pérez de Guzmán;  esta tumba estuvo en el patio,  en el siglo XIX, en 1948 se pone aquí,  Juan Mathe de Luna, fue nombrado camarero mayor del Rey Sancho,  una especie de válido,  estuvo enterrado en la mezquita cristiana,  famoso por el descercar Tarifa;  Juan de Cervantes nació en Lora del Río, estudio y  fue rector (en el el sentido de atendía las necesidades de los estudiantes) en Salamanca , después fue responsable de la Universidad, el Papa lo designa para presidir concilios,  hubo cisma en el mundo de los franciscanos  y después hubo cisma por dos papados, Juan de Cervantes es un jurista muy habilidoso,  en el siglo XIV hay un cisma en la iglesia y Juan de Cervantes resuelve los dos cismas,  lo nombraron cardenal de San Pedro In Vincole, también obispo cardenal de Ostia,  con muchos ingresos; muchos obispos no iban a su sede,  los obispos tenían el control del 50% de las rentas de la Catedral,  Juan de Cervantes fue administrador apostólico,  disponía de 75.000 ducados de gestión personal, esa fórmula la establecido los monarcas para que después hacerse con esos dineros y que llegaran a la corona;  es nombrado,  en 1453 administrador apostólico de la Catedral de Sevilla,  impulsa la finalización de la Catedral,  impulsó también el Coro,  en 1472 las cubiertas estaban finalizadas pero no al cimborrio,  en 1501 se terminó por completo el templo,  eran recursos propios de la Catedral, Juan de Cervantes llamó a Lorenzo de Mercadante de Bretaña,  le dio instrucciones de cómo quería su tumba,  para convencerlo le mandaron un emisario con 6000 maravedíes;  Juan de Cervantes mantenía esta capilla con cuatro capellanes y 5000 maravedíes para cada uno, Lorenzo Mercadante de Bretaña firmó el sepulcro,  se inauguró en 1458,  influía en el tiempo de ejecución, el abastecimiento de los materiales;  Lorenzo Mercadante de Bretaña trabaja para conventos y parroquias, fue la génesis de los primeros talleres locales del Renacimiento sevillano, sepulcro tipo tumultiforme,  simulando la liturgia de los funerales de “corpore insepulto”, se hacían vestidos así, Lorenzo Mercadante de Bretaña no destacó lo sagrado, sino el linaje y la heráldica del cardenal, los ángeles recuerdan a Jan van Eyck destacar el paño y sus bordados,  la tumba estaba hundida,  pero después se sobrelevó ; en la mitra hay una Anunciación,  los guantes siguen la técnica del paño mojado,  hay muchas tumbas importantes,  pero esta es la más singular; Lorenzo  Mercadante de Bretaña hizo la Virgen del Madroño en alabastro policromado; en el sepulcro están dos evangelistas y dos padres de la Iglesia; RETABLO  imagen de SANTIAGO EL MAYOR con gorro y SANTIAGO EL MENOR con un palo de batanero,  son de Pedro Millán entre este escultor y Niculoso Pisano hicieron el altar de Los Alcázares,  la fachada de Santa Paula;  Pedro Millán hizo la imagen de la Virgen del Pilar;  Santiago el mayor con las manos grandes y los dedos de peana,  la escultura de Santiago el Mayor, está muy  retocada y la de Santiago el Menor se ha mantenido; la doble capilla supondría que la actual de San Hermenegildo sería el presbiterio donde está el sepulcro y la otra sería donde están los fieles; RETABLO inspirado por Roque Balbás y Pedro Duque Cornejo , diseño muy complejo : los ángeles de la parte superior fueron parece que vuelan, este tipo de retablos fueron muy criticados en el siglo XIX;  Juan de Cervantes deja testamento para mantener la capilla y dota un Hospital, se le llamó de los Heridos,  el cardenal tenía muchos recursos por tener un mayorazgo, de los primeros de España,  parte del mayorazgo lo destinó al mantenimiento del hospital, él eligió  San Hermenegildo , por combatir el arrianismo, sin embargo fue la alternativa de Leovigildo a  era la fórmula para unificar los distintos reinos el RETABLO , obra de Manuel García de Santiago en el retablo aparecen dos de los hermanos , pero no los famosos San Isidoro y San Leandro,  aquí aparecen San Fulgencio y Santa Florentina hay una especie de nacionalismo de devotos de la Iglesia y se buscan Santos locales,  a San Hermenegildo lo hicieron santo 1000 años después;  San Hermenegildo no es aceptado, se casó con una francesa radical que lo convirtió al cristianismo y se opuso a su padre,  algunos historiadores apoyan a Leovigildo y su afán de unificar; San Hermenegildo es ejecutado en Sevilla, se representa  con el hacha en la cabeza ; San Hermenegildo no estuvo en su iglesia, ya que no estaba la muralla almohade y la iglesia es posterior ; se formó una hermandad ; ; en la parte central del ático hay un relieve con la Virgen entregando  el escapulario a Guillermo Stock o también la Imposición de la casulla de San Ildefonso ; la forma de los funerales era que primero el cuerpo se llevaba los pudrideros y después cuando quedaban pocos restos reducidos,  se metían en una caja; el hospital con los años pasó a ser  Hogar de la Mendicidad de San Fernando,  Juan de Cervantes fue un gran negociador,  en su hospital se instituye la Escuela de Médicos,  sería la base de muchos hospitales y después de la asistencia social moderna,  Sevilla fue importante por sus médicos,  primera Academia de Medicina moderna,  abandonando las curaciones tradicionales;  SILLA DE RESPETO con cuatro argollas para que los empleados metieran unas varas y llevaran al cardenal en andas; SILLA ARZOBISPAL los arzobispos y canónigos tenían vicarios que gestionaban los recursos de estos personajes,  algunos no venían a la ciudad;  PINTURAS de Frans Francken II discípulo de Jean Van Eyck ; BODAS DE CANÁ parece temática profana y no religiosa con ropajes vajillas y mobiliario es una boda del Amberes de 1620 CENA DE BALTASAR nocturno excusa el tema bíblico la luz y radio desde el mantel lujo de las jarras de servicio y el servicio Baltasar, el hijo del Rey Nabucodonosor, usa los vasos sagrados del Templo de Jerusalén y profanados,  al fondo del cuadro sale una mano indicando que va a acabar con ese reino;  SANTAS JUSTA Y RUFINA la de la del clavo en la cabeza y los cacharros , Emilio no está seguro que sean Santa Justa y Rufina CAPILLA ALTAR DEL NACIMIENTO con la obra central de LA ADORACIÓN DE LOS PASTORES de Luis de Vargas,  el primer pintor español trabaja con discípulos de Rafael,  viene a España después de estar varios periodos en Italia; Altar del Nacimiento de 1505,  está clara la filiación de la Escuela Romana Miguel Ángel estaba pintando la Capilla Sixtina,  las posturas de los evangelistas (escorzos),  San Mateo y el ángel que le aguanta el tintero, Luis de Vargas trabajó con  Pierino del Vaga, y este fue alumno de Rafael , Luis de Vargas fue ayudante de este pintor pero no se tienen obras de Luis de Vargas en Italia,  solo hay referencias de sus colaboraciones con otros artistas;  Luis de Vargas influye en Pedro de Campaña , le italianiza su pintura; Luis de Vargas lo supera y le hacen muchos encargos,  la memoria la Alegoría de la Inmaculada Concepción,  “La gamba”,  encarga la capilla Francisco de Baena , de estirpe de comerciantes,  se le hace una concesión a Francisco de Baena,  sería muy influyente para que le hiciera esta obra está Luis de Vargas que estaba ocupado pintando las exteriores de la Giralda,  Luis de Vargas se gana un prestigio,  se dice que fue quien diseñó El Giraldillo , el periodo de Luis de Vargas coincide con diseños renacentistas que superan al gótico,  las REJAS con balaustres (no son barrotes que son uniformes)  ahora se ensanchan y se estrechan,  Luis de Vargas valora mucho el dibujo y aprendiendo en las academias y no en los talleres gremiales,  algunos cuadros hacen referencia al comercio como actividad de Francisco de Baena y otros a aventureros y exploradores de la familia;  hoy arcosolio casetonado, está tomado de la capilla de San Antonio,  Luis de Vargas influyó en Villegas y Marmolejo,  evangelistas y el tratamiento lumínico es antes que Caravaggio; hay que destacar la  anciana junto a la Virgen,  inspirada por Rafael,  composición muy interesante, las tres pinturas del Banco (el dromedario pertenece a un bestiario);  trabajo horizontal es muy renacentista,  el gótico es vertical,  cuadro del Banco a la derecha pintó primero el escenario,  cuadro de la izquierda,  columnas tortuosas 100 años antes , Luis de Vargas se inspiraba en estampas de Salviati

FICHAS ATRIUM

 

CAPILLA DE SAN HERMENEGILDO Cronología: 1439-1453 Autores: Juan López y Juan Norman DATOS HISTÓRICOS. Tras la cristianización de la antigua mezquita y su paso a Iglesia Mayor la principal novedad en el uso del espacio son los enterramientos. En la capilla de san Hermenegildo, que durante el periodo de reaprovechamiento de la mezquita (1248-1433) se denominó de san Clemente, se ha localizado una tumba con un escudo con cinco anclas que pudo pertenecer al almirante Fernán Sánchez de Tovar, muerto en 1384 en el cerco de Lisboa. Otras lápidas muestran el escudo de los Padilla, vinculados a la Casa Real desde tiempos de Pedro I. Cuando a partir de 1439 comienza a erigirse la actual capilla se aprovechan para su cimentación las estructuras que soportaban el antiguo muro de la quibla de la aljama almohade, como ha demostrado la reciente excavación dirigida por los arquitectos Oliva y Jiménez. En 1458 se instala en el centro del espacio el sepulcro de Juan de Cervantes, dato indicativo de que la capilla se hallaba terminada. Por la documentación conservada sabemos que ésta y la vecina de san José estaban unidas por un arco que no fue cegado hasta el siglo XVIII, empleándose la primera como presbiterio y la segunda como nave de un espacio unificado. PATRONATO. El 21 de octubre de 1453 Juan de Cervantes ordenaba las constituciones de la capilla de san Hermenegildo, suscritas por su secretario Juan González de Piñera, que actuó en calidad de notario apostólico. A través de este documento se vertebró el funcionamiento interno de la capellanía, señalando su dotación económica. La institución estaba formada por cuatro capellanes, de los que uno sería el mayor, encargado de fiscalizar la tarea de los otros tres, y un sacristán. La designación de los cinco quedaba bajo discreción del deán y Cabildo. Cada uno de ellos percibiría como renta anual 3000 maravedís, mientras que el sacristán, que recibía ante notario un inventario de ornamentos, cobraría 2000. Los cuatro capellanes estaban obligados a celebrar cada semana cinco misas cada uno. Además debían cumplimentarse todas las fiestas de Nuestra Señora, las de san Miguel, san Gabriel, san Hermenegildo y todos los santos, días en los que quedaban obligados a que se dijesen las primeras y segundas vísperas, ambas cantadas, así como una misa, tras la que saldrían hacia la sepultura para verificar un responso rezado y cantado. El Cabildo , veló durante siglos por mantener intacta la voluntad del fundador. En 1733 se produjeron algunas reuniones fundamentadas en las exigencias de los capellanes al solicitar mayores dispendios económicos. Juan de Cervantes había dispuesto para la dotación de la capilla aplicar el montante económico que se extraía de diferentes préstamos y prestameras, entre las que se encontraban las de las iglesias de san Marcos de Jerez de la Frontera, san Bartolomé y san Felipe de Carmona, así como de las de san Pedro y san Andrés de Sevilla. DOTACIÓN ARTÍSTICA. Arquitectura: La capilla responde al diseño general del templo que estimamos del maestro Isambret, debiendo ser iniciada por el maestro Carles Galtés de Ruan y concluida por Juan López y Juan Norman. Desde 1458 presentaría un aspecto que perduraría sin cambios hasta el siglo XVIII, cuando se pavimenta con mármol y se rebaja la cota de suelo para realzar el monumento funerario. Esta pavimentación se enmarca en un proceso de renovación de las solerías cerámicas que afecta a toda la catedral y que debe ponerse en relación con la prohibición de enterrar dentro de las ciudades. Al mismo tiempo se cierra la comunicación con la capilla de san José y se abre el acceso por la reja lateral. Con anterioridad la citada reja lateral era continua y se accedía desde la capilla de san José. El cierre de la entrada original lleva consigo un cambio radical en el uso de la capilla que parece quedar como espacio noble. En el espacio del antiguo acceso se coloca en 1848 el sepulcro del almirante Mathe de Luna y de su madre doña Barela, quedando configurada la capilla tal y como la vemos en la actualidad. Retablos y esculturas: El sepulcro del cardenal Cervantes fue realizado entre 1453 y 1458 por Lorenzo Mercadante de Bretaña, primer escultor documentado que trabajó para la catedral. José Gestoso pudo rastrear la presencia del nórdico en la capital entre 1453 y 1467, destacando que su llegada habría estado relacionada con el encargo del sepulcro. Mercadante ya había trabajado en la Iglesia de san Francisco de Zaragoza, donde se le encargó en 1446 un retablo en alabastro dedicado a la Natividad. Allí habría permanecido hasta 1448, pasando luego a Francia, desde donde se le requirió en 1453 para un nuevo proyecto en Sevilla, recibiendo como ayuda para su traslado 6000 maravedís. El sepulcro es de tipo tumuliforme, con la figura yacente simulando la liturgia de los funerales “corpore in sepulto”. El túmulo lleva en sus cuatro frentes el escudo cardenalicio sostenido por ángeles, seis figuras en los ángulos y centro, con otras tantas representaciones de leones en los mismos lugares del basamento. El yacente está revestido de pontifical, con mitra, palio, casulla, túnica, tunicela, guantes y báculo; tres almohadones sostienen la cabeza y el rostro es de gran calidad, posiblemente tomado del natural o de mascarilla cadavérica, ya que la obra fue inmediata a la defunción del arzobispo. Riquísimos son también los bordados simulados trabajados en el alabastro, cuan de si blanda cera se tratase; ya Angulo destacó el estilo eyckiano de los mismos. En la mitra se representa la Anunciación y en la tira de imaginería de la casulla diversos santos no identificados. Aparte de las perfecciones en dibujo, modelado y talla y de sus valores iconográficos, la obra tiene un sentido testimonial de extraordinario interés por cuanto  nos enlaza con el renacimiento flamenco, que tuvo en Borgoña y Flandes las fuentes del arte de la modernidad, distintas del renacimiento clásico italiano. Dispuestas sobre sendas repisas que flanquean la mesa de altar encontramos dos esculturas que efigian a Santiago el Menor y Santiago el Mayor. Según Hernández Díaz (1984) proceden del primer cimborrio, arruinado en 1511. Están realizadas en piedra policromada y pueden vincularse con el escultor Pedro Millán, quien las ejecutaría hacia 1506. Las dos están muy retocadas, si bien la de Santiago el Menor conserva más rasgos originales. El retablo que preside la capilla es de estilo barroco, ejecutado en 1752 por Manuel García de Santiago, siendo la estatuaria obra de su padre, Bartolomé García de Santiago. En el cuerpo principal preside san Hermenegildo, apareciendo en la calle izquierda san Fulgencio y en la derecha santa Florentina. En la parte central del ático encontramos un relieve con el tema de La Virgen entregando el escapulario a san Simón Stock, situándose a los lados dos santos entre parejas de ángeles que no hemos podido identificar. Pintura: En el muro frontero a la entrada se dispone en la parte central una pintura del XVIII con una representación de santa Librada. A sus lados cuelgan dos importantes lienzos realizados en 1630 por Frans Francken II. El primero, situado a la izquierda, ilustra el tema de Las bodas de Caná, pieza de notable calidad, tanto por lo elaborado de su composición como por la buena técnica empleada en su realización. En este caso los comensales de la boda están vestidos a la moda europea de principios del XVII, y sólo ciertos elementos como la presencia de la Virgen María, que señala a los novios, las seis tinajas (en este caso convertidas en lujosas jarras), y sobre todo la figura de Cristo en pie (después de haber abandonado su asiento de comensal para obrar el milagro de la transformación) nos trasladan al episodio sagrado narrado por el evangelista Juan. La escena se desarrolla en el interior de una estancia, siendo muy acertada la captación del ambiente y la actitud gestual de los personajes, resuelta con acertado dibujo. Hace pareja esta obra con otra del mismo autor que representa La cena de Baltasar, pasaje que se narra en el libro V de Daniel, en el cual el monarca asirio Baltasar, hijo de Nabucodonosor, bebió en una cena, junto con su corte, en los vasos sagrados de oro y plata que su padre se había llevado del templo de Jerusalén como botín. En el momento de beber Baltasar vio aparecer en el fondo de la estancia una mano que escribió en el muro una frase que anunciaba el fin de su reinado. Dos pinturas de las santas Justa y Rufina del siglo XVIII, situadas en el muro de los pies de la capilla, completan el catálogo pictórico. Artes Suntuarias: Ante la mesa de altar se sitúa una silla arzobispal del siglo XVIII. Este mueble solía ubicarse en el presbiterio durante las ceremonias que presidía el prelado. Su esquema corresponde al de un frailero, pero sus líneas son más movidas y la decoración más abundante. La estructura básica se ha complicado al curvarse algunos elementos, tales como los brazos, patas y chambranas. La reja que cierra la capilla es del siglo XV y presenta una viga superior con la heráldica del cardenal Cervantes. En 1798 se pagó al herrero Juan de Llera para que abriera un postigo en la misma que permitiera el acceso desde la nave. La vidriera con los atributos de san Hermenegildo es obra de Francisco Gutiérrez del 1819

CAPILLA DEL NACIMIENTO Cronología: 1436-1449 (muro oeste del templo) Autores: Carles Galtés de Ruan (maestre Carlín) DATOS HISTÓRICOS. La capilla se adosa al interior del muro de los pies del templo. Su erección se debe a la iniciativa del mercader Francisco de Baena, a quien el Cabildo autoriza el 17 de junio de 1552 a construir junto a la puerta del Nacimiento una bóveda de enterramiento para él y su linaje y a levantar un altar cerrado con reja, concluyéndose, según Loaysa, en 1555. PATRONATO. Ninguna noticia hemos podido encontrar sobre Francisco de Baena, salvo la ya mencionada de su oficio, el de mercader. El linaje Baena tiene su origen en la localidad del mismo nombre de la provincia de Córdoba, estando documentado su asiento en esta capital hacia 1450. Desde mediados del siglo XVI figuran también establecidos en Sevilla como cargadores de Indias, registrándose algún miembro de la familia como residente en el Nuevo Mundo. DOTACIÓN ARTÍSTICA: Arquitectura: No presenta la capilla ninguna estructura arquitectónica emergente. El retablo y el espacio contenido por la reja se alojan entre la jamba interior de la puerta del Nacimiento y el pilar que sostiene el arco de ingreso a la vecina capilla de san Laureano. Retablos y esculturas: El retablo se compone de banco, tres calles y ático, estando las calles laterales divididas en dos cuerpos mientras que la central presenta sólo uno. El conjunto queda contenido por un arcosolio de intradós casetonado, muy similar al que se dispone en el acceso a la capilla de san Antonio por su frente oeste, que pudo inspirarse en este que comentamos, casi cien años anterior. Los soportes son balaustres retallados, dorados y de fondo jaspeado, que a la altura del banco apoyan sobre plintos de base cuadrada. En su decoración alternan motivos religiosos y paganos de raigambre plateresca, destacando la abundancia de armas y máscaras, algunas de éstas rematadas con tocados de plumas que parecen evocar el arte indígena americano, pudiendo aludir al oficio del comitente (mercader) o a la participación del mismo en empresas de conquista o exploración. Los elementos citados parecen inspirarse en la decoración de algunas obras de los arquitectos Diego de Riaño o Martín de Gainza, no descartándose la intervención de este último en el diseño del retablo que nos ocupa. A día de hoy se desconoce el autor de su traza, aunque muy bien pudiera ser el mismo pintor de las tablas que contiene, Luis de Vargas. Por estos mismos años se ejecuta el tenebrario de la catedral, obra de Hernán Ruiz, Vázquez el Viejo y Juan Giralte, con el que presenta también algunos paralelismos. Pintura: Preside la capilla una tabla con el tema de la ADORACIÓN DE LOS PASTORES, ejecutada, como el resto de pinturas que contiene el retablo, por el artista Luis de Vargas entre 1552 y 1555. Vargas es el primer artista sevillano de notable relevancia en el ámbito de la pintura renacentista europea, llegando a adquirir una hegemonía en Sevilla que anteriormente a él habían ejercido artistas foráneos  como Alejo Fernández o Pedro de Campaña. Nacido en 1505, su primera formación viene de manos de su padre, Juan, también pintor. Con 21 años se instala en Roma, donde permanece desde 1527 a 1534. En esta última fecha regresa a Sevilla y aquí continúa hasta 1541, cuando marcha por segunda vez a Italia, de donde regresa en 1550. Vivirá en Sevilla desde entonces hasta la fecha de su muerte, 1567. En su estilo se reconoce la influencia de los manieristas romanos discípulos de Rafael, como Pierino del Vaga, al que trató directamente, o Salviati y Vasari, de los que toma canon, lenguaje corporal, ritmo cromático, serenidad expresiva y detalles narrativos. Además, la monumentalidad y los atrevidos escorzos del Miguel Ángel de la Sixtina estarán presentes en toda su producción. En 1550, de vuelta en Sevilla, su estilo influye en Campaña, cuya pintura se italianiza. La obra que estudiamos manifiesta claras influencias miguelangelescas (escorzos de los evangelistas) y rafaelescas (ángel de san Mateo o anciana de perfil junto a la Virgen), además de modelos tomados de Pierino del Vaga (niño Jesús) o Salviati (conjunto de pastores). Mención especial merece la espléndida Epifanía situada en la parte central del banco. De formato acusadamente horizontal la obra muestra en el centro de la composición a la Sagrada Familia bajo la estrella recibiendo la visita de los Reyes Magos, quienes aparecen adorando al Niño. Uno de ellos besa el pie de Jesús, detalle señalado en el apócrifo Liber de Infantia Salvatoris (siglo IX), mientras que los otros dos lo miran con devoción en presencia de un paje. La escena transcurre en un paisaje con ruinas clásicas que simbolizan el triunfo de Cristo sobre el paganismo. A la izquierda, se distinguen los pajes y servidores de los reyes con caballos y un dromedario. También en el banco, a la derecha, vemos una Anunciación, de trazo abocetado pero con un juego lumínico de conseguido efecto, y a la izquierda la Circuncisión, donde llama la atención el ámbito arquitectónico con columnas tortuosas que acoge la escena. Las calles laterales están ocupadas por los cuatro evangelistas, mientras que el ático acoge un medio punto con el Padre Eterno. Artes suntuarias: La reja que cierra la capilla se compone de dos cuerpos y remate. Sabemos que se encontraba asentada a finales de 1555. Es posible que en su diseño y ejecución interviniera Pedro Delgado, habitual colaborador de Martín de Gaínza primero y de Hernán Ruiz II después, ambos maestros mayores de la catedral por estos años y en consecuencia supervisores de todas las intervenciones de rejería que se ejecutaban en el templo. Delgado interviene poco después en otra capilla decorada por Vargas junto a la puerta de san Cristóbal, siendo por tanto plausible el atribuirle también la reja que comentamos.


jueves, 7 de marzo de 2024

BARROCO SEVILLANO : IGLESIA DEL HOSPITAL DE LA CARIDAD

 

Patio del Hospital de La Caridad 

Patio del Hospital de La Caridad con fuente genovesa de la Caridad 


Patio del Hospital de La Caridad con fuente genovesa de la Fe


Patio del Hospital de La Caridad con fuente genovesa de la Fe

Patio del Hospital de La Caridad con fuente genovesa de la Caridad


Azulejo del Viejo Testamento



Placa recordando la trascendencia de este hospital y sus hermanos 

Arcos de las Atarazanas 

PARTE DE LA COLLECCION PICTORICA EN  LA SALA DE CABILDOS 

Crucificado de Zurbarán 


Visión de Constantino


La muerte y un Caballero 



Placa recordando que las personas que entran en la iglesia serán bendecidas


IGLESIA DE SAN JORGE DEL HOSPITAL DE LA CARIDAD 


 
Retablo Mayor de Bernardo Simón de Pineda  

Conjunto del entierro de Cristo de Pedro Roldán 


Retablo lateral

Retablo lateral con San Juanito 

Molduras y yeserías de Pedro Roldán 

El milagro de los panes y los peces de Murillo 
(Obra de Misericordia de dar de comer al hambriento) 

Molduras y yeserías de Pedro Roldán 


El milagro de Moisés sacando agua de las rocas de Murillo 
(Obra de Misericordia de dar de beber al sediento ) 


Cúpula elíptica 



Constantino y la Cruz  de Pedro Roldán 

Crucificado de Murillo 

Púlpito con la "bicha" debajo

Retablo del Cristo de La Caridad 

Santa Isabel lavando la cabeza a los tiñosos 

Ángel acompañando al santo 



Jesús ayudando a los enfermos 

Ángel ayudando a los humildes 

Dar de vestir al desnudo 

Dar posada al peregrino 

Jeroglífico de las Postrimerías 
"Ni más ni menos" de Valdés Leal  


Jeroglífico de las Postrimerías 
"Isu icto oculi" [en un abrir y cerrar de ojos] de Valdés Leal  


EXPOSICIÓN MIGUEL MAÑARA , EL TESORO DE LA CARIDAD 



Escudos nobiliarios de los padres 

Votaderas, donde depositaban su voto los hermanos para conclaves del Cabildo 



Cuadro de las Edades de la Vida de Lucas Valdés 

Tumba de Miguel Mañara , a la entrada de la Iglesia de San Jorge, para que la pisaran 
( en algún momento los hermanos trasladaron sus restos a la cripta)  


(VISITA)  BARROCO SEVILLANO HOSPITAL DE LA CARIDAD / ATRIUM / Guía María / lugar muy representativo del barroco, de la  segunda mitad del XVII, importante por la ideología y el momento histórico; Mañara y Justino de Neves,  dos acaudalados se convirtieron en mecenas de dos instituciones que ya existían y le dieron proyección muy destacada;  Mañara puso dinero cuando lo hicieron hermano mayor de la Caridad,  se rodeó de los principales artistas,  los artistas siguieron la doctrina de Mañara; fueron artistas que colaboraron con Mañara :  Bernardo Simón de Pineda,  Matías Arteaga,  Valdés Leal,  Murillo,  Roldán,  Leonardo de Figueroa , eran ya artistas consagrados,  no artistas nóveles que buscaban un mecenas;  Mañara no busca el abaratamiento de las obras , sino la calidad de sus realizaciones ; SANTA CARIDAD  ya existía desde finales del siglo XV,  se dedicaba a enterrar a los ahogados que morían en el río y, en general,  a enterrar a las personas que no tenían recursos para su enterramiento;  inicialmente tenían una capilla en el cementerio de San Isidoro,  con el auge de la ciudad de Sevilla y su población,  aumentaron las muertes y se cambiaron a una capilla con la advocación de San Jorge,  ya en 1644 esta capilla estaba ruinosa,  se cambiaron a tres naves de las Atarazanas,  Pedro Sánchez Falconete,  del siglo XVII pero las obras avanzaron despacio,  por la crisis económica,  pero Mañara puso fondos para hacer el hospital y la capilla;  Mañara propone que los hermanos sean acaudalados; PATIO DEL HOSPITAL posterior a Mañara de Leonardo de Figueroa,  doble arcada,  con capiteles toscanos,  decorados con dos , fuentes,  que se trajeron de Génova, y unas esculturas que representan la Caridad (cruz y niños)  y la Fe ; PANELES CERÁMICOS azulejos holandeses, proceden del Convento de las Descalzas de Cádiz,  después pasaron a manos particulares y fueron donados en 1960,   los azulejos tienen la temática del Nuevo y Viejo Testamento , la Caridad tenía la Orden de los Hermanos Blancos de la Cruz,  atienden a los ancianos sin recursos;  se ven los ARCOS DE LAS ATARAZANAS el primer tercio es para Aduanas,  el segundo para la Caridad y el tercer tercio es de la Maestranza de Artillería,  se le ceden 3 naves;  soneto de Mañara , filosofía de “la vanas” ( vanitas),  resume el ideario de Mañara;  se queda en una celda después de renunciar a los bienes y a su palacio de la Calle Levies;  Mañara y el rosal que permanece siempre con flores;  Mañara recibe una paliza por seducir a una joven ya casada y se convirtió en un ser bueno;  Calle del Ataúd daba a la calle detrás de Correos;  sala de cabildos , aquí se encuentra parte de la colección pictórica,  la mayoría son donaciones de los hermanos;  VISIÓN DE CONSTANTINO de Francisco Herrera El Viejo de los 12 cuadros que hizo el autor, solo queda este;  EL CABALLERO Y LA MUERTE de una mujer velada y el CRUCIFICADO de Zurbarán ; el sentido ideológico, el ideario de Mañara , vanitas o fugacidad de la vida,  la vanitas todo va a depender del amor y no de lo que se posee;  Mañara nace en 1627,  del matrimonio de mercaderes de origen corso,  era uno de los diez hijos,  solo  vivieron cinco ,  recibió educación caballeresca,  con solo 10 año fue hermano de la orden de Calatrava,.  los hermanos mayores murieron y las hermanas se les recluyó en conventos;  con 13 años hereda todo,  a los 21 años era dueño de numerosas licencias y patentes de comercio con América,  no tuvo hijos y fue asociado con Don Juan Tenorio , en 1671 muere su mujer y entra en una profunda crisis de fe, la resuelve con un sentimiento religioso, se retira aún eremitario ; de vuelta a Sevilla se hace cargo de la Hermandad de la Caridad y revitaliza las obras de la Iglesia de San Jorge con un patrimonio destinado a los hermanos de la Caridad;  la muerte nos va a llegar a todos pero si se practican las obras de misericordia nuestra alma puede salvarse ; cuadros de Valdés Leal ; LOS JEROGLÍFICOS DE LAS POSTRIMERÍAS pero es Mañara el que le dice, milimétricamente,  lo que tiene que hacer;  “Isu ictu oculi” ( en un abrir y cerrar de ojos);   cuando menos te lo esperas,  la luz de una vela es la vida y objetos de la acumulación del poder y la gloria:  tiara papal,  libros (prestigio social),  espada,  suntuosas telas,  pie de la calavera en la bola del mundo (todos pasaremos)  NI MÁS NI MENOS  obispo que representa a Mañara , lechuza (sombra y la muerte),  brazo de Cristo con una balanza,  en un lado hay animales simbólicos:  como la cabra (avaricia),   el perro (ira),  el mono (lujuria);  a la derecha los símbolos de penitencia,  caridad con el pan y silicio;  símbolo del pecado,  o las virtudes según donde pesa más o menos; estos temas no son esperanzadores; estos  proyectos en la iglesia se muestran,  las herramientas para conseguir salvarse,  antes estaban los cuatro Murillos (aquí pintó 8),  pero están repartidos,  se hicieron copias que se colocaron aquí,  los cuadros hacen alusión a DAR POSADA AL PEREGRINO , VESTIR AL DESNUDO,  REDIMIR AL CAUTIVO , DAR LIMOSNA CURAR AL ENFERMO ayudar a los enfermos sin recursos,  SANTA ISABEL LAVANDO LA CABEZA A LOS TIÑOSOS ; retablo pequeño de Bernardo Simón de Pineda y pintura de Murillo , LA ANUNCIACIÓN donada por el marqués de la Granja;  CRISTO DE LA CARIDAD de Pedro Roldán y el retablo de Bernardo Simón de Pineda,  retablo barroco dorado y policromado,  por Valdés Leal con imágenes de la Virgen y San Juan y Ángeles Pasionarios,  Lanzas de la pasión;  PÚLPITO rematado por la Caridad de Pedro Roldán con la “bicha” figura demoniaca,  representación del mal y el pecado,  RETABLITO  con Crucificado de Murillo ; cuadros semicircular de CONSTANTINO Y LA CRUZ , de Pedro Roldán , fue el artista que realizó varias especialidades de obras antes y yeserías de las bóvedas y dorados del cuadro de Constantino;  CÚPULA elíptica, con los cuatro evangelistas, los  cuatro santos de la Caridad:  San Martín,.  San Juan limosnero , Santa Lucía y otro REMATES DE ALTARES de Pedro Roldán OBRAS DE MISERICORDIA Moisés haciendo brotar el agua (dar de beber al sediento)y obras de misericordia dar de comer al hambriento ; milagro de los panes y los peces;  retablos de San Juanito de Murillo retablo de San José,  hicieron una hermandad de penitencia retablo de la Virgen,  salía en procesión,  formaba parte de la estación de penitencia,  primero iban con las cruces,  Mañara criticado por obligar a las autoridades a cerrar los teatros para salvar el alma;  RETABLO MAYOR con la obras de misericordia de enterrar a los muertos,  retablo de Bernardo Simón de Pineda,  esculturas de Pedro Roldán y el dorado de Juan Valdés Leal; obra escrita de Miguel Mañara  “Discurso de la verdad” es la obra literaria de Miguel de Mañara,  donde se resume su ideario moral ; el retablo es como dos cúpulas superpuestas, representa aunque el calvario,  Roldán eligió modelos del natural también hizo el retablo de la capilla del Sagrario ; Pedro Roldán para la Magdalena eligió a su hija Luisa Roldán;  es un perfecto anatomista,  perfección de  San José , de las telas y ropajes de San José de Arimatea y Nicomedes,  a los lados San Jorge y San Roque (enfermo de lepra,  alimentado por un perro que le lleva una hogaza de pan,  confortado por un ángel): rematando dos ángeles y las tres figuras de las tres virtudes teologales:  Caridad arriba , la Fe a la izquierda y Esperanza a la derecha;  CRIPTA de la Iglesia, Mañara pidió que le pusieran enterrado en la puerta de la Caridad (para que lo pisaran ), pero los hermanos, después de muerto,  lo pasaron a la cripta,  la cripta se abre el 9 de mayo,  cuando murió el venerable Miguel Mañara ; EXPOSICIÓN Mañara , el tesoro de la Caridad, las votaderas ( para  recoger las votaciones del Cabildo) ; retrato con el Discurso de la Verdad,  Lucas Valdés Leal hizo el CUADRO LAS EDADES DE LA VIDA y abajo está el juicio final

 

FICHA ATRIUM

 

Durante el Renacimiento surge un tipo de ciudad, que podemos denominar nobiliaria, como confluencia entre las nuevas ideas urbanísticas surgidas en el siglo XV en Italia y el establecimiento por parte de algunos nobles titulados de una gestión centralizada de sus patrimonios en algunas localidades concretas de sus extensos dominios. En Andalucía tenemos buenos ejemplos de esta tendencia en localidades como Osuna o Sanlúcar de Barrameda. Podemos hablar, por tanto, de una «urbanización aristocrática en el ámbito rural» en la medida en que se genera un espacio central, referencial, construido a la medida de la nobleza. Durante el siglo XVII la creación de nuevos títulos no genera un proceso de territorialización equiparable al de la alta nobleza tradicional en el siglo anterior. Ello implica que la aristocracia refuerce su presencia en la capital. Además, la urbe hispalense ofrecía un escenario más favorable para los intereses del estamento nobiliario que sus residencias en sus dominios señoriales. Tanto es así que incluso los linajes más importantes, los Guzmanes y los Ponce de León, que desarrollaron ámbitos de existencia centrados en sus dominios, refuerzan sus lazos con Sevilla emprendiendo importantes obras en la capital. Por otra parte y también en esta centuria, a las grandes familias que desde tiempos de la conquista cristiana ostentaban los cargos de poder tanto en el ámbito civil como el eclesiástico se suman una serie de linajes procedentes sobre todo de los Países Bajos e Italia, que, poco a poco, su unen por vínculos comerciales o familiares a los primeros. Durante la segunda mitad de siglo se crean muchos títulos nobiliarios que recaen sobre estas familias “mixtas”, que ya en estos momentos se encuentran plenamente integradas en el gobierno de la ciudad. Durante el siglo XVIII, por el contrario, la presencia nobiliaria decae debido sobre todo a la progresiva cortesanización de la alta nobleza que implicaba su mudanza a Madrid. Esto supone un proceso de desterritorialización que hace que desaparezcan las ciudades residenciales nobiliarias y que queden, a lo sumo, reducidas a la categoría inferior de capitales de estados señoriales donde residen los empleados de la Casa encargados de la gestión de las posesiones señoriales. Los palacios y fundaciones religiosas nobiliarias de la ciudad de Sevilla se ven afectadas por el absentismo de sus patronos, viviéndose una etapa en la que el mecenazgo artístico vuelve a recaer en el estamento eclesiástico. Don Miguel de Mañara, nacido en Sevilla pero de padres corsos (entonces súbditos de la República de Génova), es un buen exponente de cómo los extranjeros a fuerza de talonario van integrándose durante esta centuria en el estamento hidalgo. La familia Mañara alcanzará este rango gracias al ingreso de varios de sus miembros en el Santo Oficio, en las órdenes militares de Santiago y Calatrava y en la hermandad de la Soledad del Carmen, que entonces agrupaba bajo esta advocación a más de cien familias hidalgas. Una vez posicionado se casa con Jerónima María Antonia Carrillo de Mendoza y Castrillo, cuya madre ostentaba los señoríos de Montejaque y Benaoján. Al poco es nombrado caballero veinticuatro del cabildo civil, llegando a representar a la ciudad en la corte madrileña y siendo elegido como diputado de la defensa de la tierra de Sevilla, de la casa de la moneda, de la visita de boticas, de las llaves del archivo y del agua, de la cárcel real y de la casa cuna. También fue diputado de los gremios de chapineros, guarnicioneros, roperos, olleros y peineros. La progresiva muerte de sus padres, hermanos y esposa le impulsa a abandonar todas estas ocupaciones y a dedicarse a la reforma de una vetusta institución que se dedicaba a enterrar cristianamente a los pobres.  Santa Caridad, que don Miguel transforma en un asilo para ofrecer una muerte digna a los muchos menesterosos que entonces malvivían en la ciudad. La reforma no fue sólo institucional (le otorgó nuevas reglas) sino también material, dilapidando su enorme fortuna en un proyecto de mecenazgo artístico que cristalizará en una de las más importantes creaciones del siglo XVII, la iglesia de San Jorge, construida y decorada entre 1669 y 1674. Mañara motiva a los mejores artistas de su tiempo (Murillo, Simón de Pineda, Valdés Leal, Pedro Roldán) no sólo con dinero sino también involucrándoles en la vida diaria del asilo, consiguiendo que se hicieran hermanos y participaran en la recolecta de limosnas o atendieran a los enfermos. Así logró sacar lo mejor de cada uno e implicarlos en un proyecto colectivo cuyo mensaje resuena aún hoy entre los muros de este exponente del mejor barroco europeo.